Sombras en la canasta de Segovia

Nacho Sáez
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El Claret La Casona de San Martín y el Unami afrontan el último tramo de la temporada mermados de efectivos por la inesperada marcha de varios de sus integrantes.

Sombras en la canasta de Segovia

L o que comenzó como una de las temporadas más ilusionantes en el baloncesto segoviano de los últimos años lleva camino de terminar en fiasco. Los dos equipos de referencia, el Claret La Casona de San Martín y el Restaurante La Alhambra Unami, atraviesan horas bajas debido a la inesperada marcha de varios de sus integrante, y la sombra de la duda vuelve a planear sobre los proyectos que estaban llamados a ejercer el liderazgo en la canasta a nivel local. 
En el Claret La Casona de San Martín, la bomba la ha hecho estallar el que fuera su delegado hasta el pasado mes de noviembre. En un vídeo publicado este pasado lunes en su canal de Youtube, que cuenta con algo más de un centenar de seguidores, Pedro Allas acusó al entrenador del equipo que milita en la Primera División masculina, Cristian Álvarez, de «demoler» la plantilla que la pasada temporada se proclamó campeona de Castilla y León en categoría júnior, considerada además una de las mejores generaciones que ha dado el baloncesto segoviano en las cuatro últimas décadas. El vídeo, que dura 12 minutos aunque también incluye un repaso a la actualidad de la Euroliga y de la NBA, es un ataque directo contra Álvarez a raíz de que hace unos días Marino Postigo, uno de los bases del equipo, decidiera marcharse.
El adiós de este último ha provocado un terremoto: el club le ha negado la carta de libertad, el entrenador ha sido acusado de «humillar» a los jugadores y la plantilla –o al menos parte– se ha movilizado en defensa de su técnico. «El equipo está bien», comenta el capitán, Sergio Gálvez. «Lo de Marino ha creado una situación un poco rara porque llevamos jugando juntos desde los cuatro años. Le hemos intentado convencer para que se quedara, pero él ya tenía la decisión tomada. Lo que se dice de Cristian no tiene ni pies ni cabeza. Tu entrenador no es tu amigo, sino el que te tiene que poner las pilas y aquí hay jugadores que no estarían si él no fuera el técnico».

Sombras en la canasta de Segovia
Sombras en la canasta de Segovia - Foto:
La coordinadora de la sección de baloncesto del Club Deportivo Claret, África San Romualdo, explica que «Marino era titular hasta que se lesionó». «Después no ha estado al nivel que exige el cuerpo técnico, se ha quedado fuera de la convocatoria en dos partidos y en otro sólo jugó siete u ocho minutos y sus padres han decidido que se marche porque dicen que es súper talentoso y que tiene que jugar», argumenta.
Sin embargo, Allas considera que detrás de su marcha están las «continuas humillaciones y faltas de respeto» de Álvarez, que han provocado la baja de cuatro jugadores durante el último año, además de tres técnicos, según asegura. «Dos de ellos son sus hijos y él tuvo un problema con el entrenador», aclara la coordinadora del Claret, quien niega que el proyecto peligre y justifica la decisión de no conceder ahora la carta de libertad al último jugador que se ha despedido: «Se lo hemos dicho a sus padres.  La federación nos exige tener un mínimo de ocho fichas y si le damos de baja a él, nos quedamos con siete y nos expulsarían de la competición. En cuanto incorporemos a uno nuevo se la daremos. Hemos pedido a la federación que hiciera una excepción al quedan sólo tres partidos, pero nos han dicho que no»
La junta directiva del CD Claret se reunió de urgencia el pasado miércoles para abordar esta situación y se encontró con que un grupo de padres del resto de jugadores quería expresar su apoyo al entrenador, acusado también de haber amenazado con dimitir si el club entregaba la carta de libertad al mencionado jugador. «Se están contando muchas mentiras», afirma el aludido. «No se está demoliendo nada, tenemos la mejor estructura joven de la categoría, dicho por otros equipos. Estos jugadores que se han ido no contaban con todos los minutos que ellos querían, porque no nos han dado el rendimiento deportivo que esperábamos, y tienen un entorno pernicioso. Pero de todos los equipos se van jugadores. Este es un proyecto de club y gente así no puede estar».
Respecto a las humillaciones que se le imputan, Álvarez lo niega. «En 32 años de carrera no he tenido ningún problema con ningún jugador. He entrenado a jugadores NBA y ningún padre me ha criticado nunca. De hecho, ayer estuve hablando por ‘whatsapp’ con Nikola Mirotic [jugador de los Milwaukee Bucks]. A Pedro Allas le hemos intentado dar labores de tercer entrenador, pero no ha dado el nivel y encima ha generado mal ambiente», apunta, al tiempo que insiste en que el proyecto del Claret es «sólido». «Estamos pensando reforzar la plantilla con lo que falta en Segovia, que son jugadores grandes».
SIN ASCENSO. Por delante tiene dos jornadas antes de que finalice el campeonato. Poco menos de lo que le resta al Restaurante La Alhambra Unami, que el pasado sábado cerró la primera fase con una victoria ante el campeón –el Universidad de Salamanca–, aunque se ha quedado fuera de la lucha por el ascenso. «Nos ha faltado un partido», destaca la entrenadora, Alicia Alonso, satisfecha con el rendimiento de su equipo, que después de Navidades se ha tenido que sobreponer a las inesperadas bajas de la capitana, Cristina del Campo, y de la paraguaya Matu Peralta, la incorporación estrella de esta temporada.
«Cristina decidió a nivel personal marcharse y dejar también a las infantiles, a las que entrenaba», cuenta Alonso. «Sobre los motivos podemos estar o no de acuerdo, pero al final es su decisión. A Matu la hemos puesto en el escaparate y ahora ha recibido una oferta de otro club y ha decidido marcharse. Quería más a nivel deportivo, pero aquí nunca la mentimos sobre lo que se iba a encontrar. El club cumplió con las condiciones que le había prometido, pero ella creo que no se ha portado bien».
El brazalete de capitana lo ha heredado Miriam Rollán, que rechaza que las bajas hayan enrarecido el ambiente en el equipo: «Lo de Cristina chocó, sobre todo porque es de aquí, pero hemos reaccionado. Si nos hubiéramos quedado lamentando, habríamos perdido todos los partidos que hemos jugado desde entonces. Y no sólo no lo hemos hecho, sino que incluso hemos ganado al campeón».
Ahora inician una segunda fase atípica junto a los equipos que han quedado entre el quinto y el undécimo clasificado. De momento están encuadrados en un grupo junto al Ponce y el Villamuriel. «No tengo claro qué es lo que quiere la federación con lo que ha montado», admite Rollán. No obstante, el tramo final de la temporada servirá para que acumulen más minutos las jugadoras júnior, que han aprobado el examen, según su capitana.