Pala prodigio

Nacho Sáez
-
Pala prodigio

Con apenas 14 años ya ha sido campeona de España y su entrenador dice que puede llegar a profesional. Jimena Velasco se ha convertido en la protagonista de una de las irrupciones más espectaculares del deporte segoviano de los últimos años.

No hay tantos deportistas segovianos en activo que puedan presumir de haber sido campeones de España, ni siquiera en categorías de base. A sus 14 años –cumplirá los 15 en junio–, Jimena Velasco Postiguillo sí. Lo consiguió el pasado mes de septiembre en Alicante, donde confirmó todas las expectativas generadas a su alrededor a lo largo del último año. Un 2018 en el que su nombre comenzó a sonar con fuerza en el deporte segoviano. «Tenemos una niña que es de las mejores de España en su categoría», deslizaban en Padelzone el verano pasado. El triunfo posterior en el campeonato nacional de menores despejó cualquier duda de presuntuosidad. 
No obstante, la espectacular irrupción de Jimena constituye una sorpresa. Y es que hace menos de tres años que cogió por primera vez una pala de pádel. Lo suyo hasta ese momento había sido el fútbol sala con el equipo de su pueblo, el Club Deportivo San Cristóbal, pero probó el ‘drive’ y el revés del pádel con su padre y vieron que había potencial que explotar. De las escuelas deportivas de la Diputación Provincial pasó a Padelzone, de ahí al programa ‘Especialízate’ que impulsa la propia Diputación para jóvenes deportistas segovianos que sobresalen en sus disciplinas, y el último salto hasta el momento se produjo cuando le propusieron formar pareja con una jugadora vallisoletana que también exhibía cualidades excepcionales.
«Jimena está entre las diez mejores jugadoras de su categoría», subraya su entrenador, Iván García, encargado también de rebajar la euforia y mantener los pies en el suelo en lo que no deja de ser el inicio del camino. «Todo lo que le ha pasado hasta ahora es muy bonito y el mundo de los campeonatos de menores está genial, pero nada le asegura llegar a ser algún día profesional», reflexiona. Está convencido de que lo puede lograr, aunque antes tiene que recorrer un largo trayecto que comienza en mantener el nivel de compromiso en los entrenamientos y la competición mostrado hasta la fecha. 
La joven jugadora se ejercita martes, miércoles y jueves en las instalaciones de Padelzone –en el Polígono Industrial de Valverde del Majano– durante una hora o una hora y media, tiempo en el que mezcla el trabajo técnico y táctico con el físico. Una de las novedades recientes ha sido la incorporación de un preparador físico que le permitirá que su evolución se adecúe a las crecientes exigencias del circuito. «En nuestra escuela puede encontrar lo que necesita. Otra cosa es que cuando entre en la universidad se marche a estudiar a Madrid o Valladolid y tenga que buscar otra, pero de momento está bien con nosotros», apunta su entrenador.
García describe a una jugadora disciplinada, comprometida y con una elevada capacidad de aprendizaje. «Si la marcas una estrategia para los partidos, enseguida ves que la sigue», destaca. Ella simplemente se divierte con el que, dice, ya es su deporte preferido por encima del fútbol sala. «Creo que lo mejor que tengo es que soy bastante regular en las competiciones», cuenta durante una conversación con El Día de Segovia, antes de entrenar el pasado martes, que no sólo gira en torno al pádel sino que también se detiene en sus aficiones, su futuro y sus sueños. 
Estudiante de tercero de la ESO en el instituto La Albuera, se revela como cualquier chica de su edad. Tiene cuenta de Instagram, pasa muchas horas con el ‘whatsapp’ y le gusta salir con los amigos. Sin embargo, su entrenador detecta en ella actitudes que le hacen diferente: «Aunque no tenga que jugar, viene mucho al club a ver las competiciones que organizamos y se mezcla con la gente a pesar de que casi todos son bastante más mayores que ella». Este año ha pasado a categoría cadete y su rendimiento no ha bajado. Junto a su pareja de juego compite con las mejores jugadoras de España y aspira, según remarca, a ser convocada con la selección de Castilla y León, a realizar un buen papel en el campeonato nacional y acudir a las competiciones ‘premium’ que reúnen a las jugadoras con mejor ranking.
«Cuando no me salen las cosas en la pista a veces me enfado, pero normalmente controlo los nervios», asegura esta admiradora de la jugadora madrileña Alejandra Salazar, vigente campeona del mundo junto a Marta Marrero. Los martes, como este en el que se realiza este reportaje, Jimena suele emplear al menos parte del entrenamiento en hablar con su técnico de los errores que ha cometido en la competición de ese fin de semana. Las mejoras con su compañera se tienen que limitar, mientras, a los campeonatos ya que una está en Segovia y la otra en Valladolid. Jimena confiesa, no obstante, que están en contacto permanente a través del ‘whatsapp’ y que se han convertido en amigas tanto dentro como fuera de la pista: «Ella también ha jugado al fútbol, así que nos entendemos bien».
FAMILIA. Mientras Jimena posa para la foto en una de las pistas de Padelzone, al otro lado del cristal aguardan su madre, su padre y su hermano, que se han convertido en pilares imprescindibles en su aventura en el pádel. Viajan con ella a la mayoría de las competiciones, con el consiguiente esfuerzo para la economía familiar, y están a su lado cuando llegan las derrotas.  Aunque el entrenador resta importancia a los resultados en esta etapa de su formación deportiva. «Ahora lo primordial es que siga aprendiendo. Este es su primer año como cadete y aun así está dando partido a las más fuertes. Pero lo que quiero es que continúe su progresión porque creo que tiene posibilidades de llegar a ser profesional. Si no, ya se lo habría dicho», argumenta García acerca de esta niña prodigio del deporte segoviano que ya ha debutado incluso en el World Padel Tour.
Valladolid la vio disputar su primer partido en un ‘challenger’. Su sueño sería alcanzar el profesionalismo y sabe de la dificultad, aunque sigue dando los pasos: el pasado fin de semana ganó la segunda prueba de menores en Castilla y León y obtuvo plaza para el TYC Premium -la competición que reúne a los mejores- que se va a jugar en Málaga a finales de abril. Todavía tiene tiempo para pensar en el futuro, pero le gustaría estudiar Fisioterapia o Magisterio de Educación Física.