CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Rivera, a la desesperada

Albert Rivera debe manejar los mismos datos que los restantes partidos políticos: Ciudadanos se hunde irremediablemente.

El principal responsable de la brutal caída se debe exclusivamente a la deriva que ha impuesto Rivera, al giro a la derecha en contra de lo que prefería la mayor parte de su ejecutiva y la gran mayoría de los votantes, a la sensación generalizada de que Rivera antepone sus intereses personales a los políticos, a la desaparición del líder cuando se estaba negociando un nuevo gobierno –ya ocurrió cuando era Rajoy presidente en funciones-, a que se deja llevar por su animadversión hacia Sánchez sin tener en cuenta lo que con viene a Ciudadanos… un desastre. Por eso, cuando se pregunta qué debe hacer para mantener su tercera plaza -ni sueña con el sorpasso al PP- no encuentra respuesta, porque hoy por hoy lo único que puede salvar a Ciudadanos es un cambio de líder.

De los fundadores solo queda Rivera, lo que debería hacerle reflexionar. No se han ido por cansancio, ni por desidia: se han ido simplemente por desacuerdo con las decisiones que ha tomado Rivera, que no tienen nada que ver con lo que defendía Ciudadanos cuando se creó.

Sin embargo, son las cuestiones personales ya mencionadas las que más han influido en la decepción generalizada: el silencio de Rivera en momentos en los que hay que pronunciarse, negarse a una reunión con Sánchez para hablar del gobierno o el giro a la derecha como respuesta a su antipatía hacia el socialismo de Sánchez. Incluso Pablo Casado, más de derechas que Rivera, se ha avenido a sentarse con Pedro Sánchez e incluso le ha apoyado abiertamente en cuestiones de Estado que están sobre la mesa.

Rivera reacciona ahora, solo ahora, y es una reacción en la que se adivina de lejos el oportunismo. Lo dicho: debe manejar los mismos datos que el resto de los partidos, que recogen su debacle. En un gesto inaudito, ofrece su apoyo a Sánchez si después del 10 de noviembre le sirve para gobernar. Demasiado tarde: el propio PP anda ya en eso. Lo dicen de tapadillo pero además lo ha afirmado Rajoy en el importante Foro que se ha inaugurado en La Toja con participación del Rey, presidente y ex presidentes, y personalidades de primer nivel nacionales e internacionales. Y si Rajoy habla de la necesidad de que el PP coopere para que haya estabilidad de gobierno en España, se puede apostar a que lo dice porque lo ha hablado previamente con Casado, con el que almorzó hace unos días. Conociendo a Rajoy, no suelta ese bombazo si no cuenta con el visto bueno del presidente de su partido.

El anuncio de Rivera por tanto solo ha provocado la sensación de que es ya capaz de cualquier cosa, incluso de abrazar a Pedro Sánchez, con tal de mantenerse en el machito. Va a la desesperada.