Llenar el depósito vale hasta 10 euros más que hace 3 meses

D. A.
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Llenar el depósito vale hasta 10 euros más que hace 3 meses - Foto: Rosa Blanco

Segovia aún estaba el año pasado entre las cuatro provincias más baratas de España para repostar tanto diésel como gasolina 95 y hoy ya se encuentra entre las más caras. En la capital, la escalada de este año llega a ser de veinte céntimos por litro

Segovia ha sido de las provincias más baratas para repostar y hoy está entre las más caras; en diciembre de 2018 aún ocupaba el puesto 42º, pero el pasado febrero (mes del informe más reciente del Ministerio para la Transición Ecológica, publicado la semana pasada) escaló ya al 17º. No en vano, la estación de servicio más barata de la provincia para repostar el 31 de diciembre, ubicada en Cantalejo, tenía diésel a 1,019 euros por litro, y en la actualidad este carburante no baja de 1,16 en ninguna de las 68 gasolineras de la provincia, 15 céntimos más. La subida media es algo inferior, de 12,4 céntimos en diésel y 14,5 en sin plomo 95, pero si se observa la evolución de los precios en los diez puntos de repostaje que contabiliza el Ministerio en la capital segoviana, la subida alcanza los 20 céntimos en apenas tres meses; es decir, unos 10 euros por depósito, contando una capacidad media de 50 litros. 
A estas alturas ya no puede sorprender semejante escalada, en cualquier caso.La tendencia alcista es clara desde que empezó el año y todo apunta además que los precios seguirán en esa línea, aunque puedan producirse hipotéticos descensos puntuales, porque los propios impuestos van a determinar que así sea. Sobre todo a medio plazo, dado que hay idea de gravar el diésel hasta equiparar su carga fiscal a la de la gasolina; mientras la de 95 octanos está condenada a desaparecer (de momento tiene asegurada su continuidad durante 2019) y a partir de entonces tocará repostar con otra más cara. Tampoco debe olvidarse que más de la mitad del precio final de los carburantes en España se debe a los impuestos con los que cargan, y ahí se encuentra también el inicio de la escalada de precios de estos meses en Segovia, aunque luego también se ha sumado la escalada de la parte comercial.
De hecho, tal y como informaba El Día en su edición del 5 y 6 de enero, de Nochevieja a Año Nuevo hubo gasolineras en la provincia que subieron casi 10 céntimos los precios del litro del diésel y de la gasolina, y más de la mitad de semejante incremento se debió a la «armonización» del Impuesto de Hidrocarburos. Con esa expresión tan político-musical se bautizó la equiparación fiscal de los carburantes en lo relativo al tramo autonómico. Las estaciones de servicio de Segovia, igual que las del resto de Castilla y León, son las que más acusaron entonces esa decisión, junto con las de Cantabria, La Rioja, Navarra, País Vasco y Canarias, porque los gobiernos autonómicos de esas comunidades no aplicaban tal gravamen al Impuesto Especial de Hidrocarburos, el también llamado céntimo sanitario, que en realidad podía ser de hasta 4,8 céntimos más IVA; y como los Presupuestos Generales del Estado que aprobó el Gobierno de Rajoy para 2018 ya recogían esa «armonización» del tramo autonómico a partir del 1 de enero de 2019 que no suponía suprimirlo, sino aplicarlo en su cuantía máxima donde no existía, ahí quedaron las consecuencias.
Por eso la que era entonces la estación de servicio más barata de la provincia, la de Cantalejo, pasó de cobrar 1,019 y 1,049 euros por la gasolina 95 y el diésel en Nochevieja a 1,069 (+5) y 1,109 (+6) en Año Nuevo. Aún más llamativo resultó el caso de la estación más barata de Segovia capital, la de la carretera de San Rafael, donde la subida no se limitó casi exclusivamente a repercutir la modificación impositiva, sino que alcanzó los nueve céntimos (la 95 pasó de 1,109 a 1,199; y el diésel, de 1,068 a 1,155).
Por si esto fuera poco, los Presupuestos Generales del Estado de 2019 que se quedaron finalmente sin aprobar contemplaban equiparar (también al alza) el impuesto del diésel al de la gasolina. Se preveía hacer de manera escalonada, de modo que la subida adicional fuera ahora de 3,8 céntimos para el diésel, y se dejaba pendiente otro incremento de 5,5 céntimos.
Y mientras el remate de la subida fiscal amaga con llegar, aparte de la ya citada desaparición de la gasolina 95 en un futuro próximo aún sin definir, las fluctuaciones del tramo comercial han terminado de poner los carburantes muy cerca de sus máximos históricos.
Precios medios. Volviendo de nuevo a los datos del Ministerio para la Transición Ecológica en su Geoportal de Hidrocarburos, el precio medio del diésel en las estaciones de servicio de la provincia ha pasado de 1,121 euros en diciembre de 2018 a 1,164 en enero, 1,215 en febrero y 1,245 al comienzo de esta semana. La subida media sería por tanto de 12,4 céntimos, pero con incrementos hasta los 20 en el caso de las estaciones de servicio de la capital segoviana.
Mayor ha sido el incremento en la gasolina 95, cuyo precio medio pasó de 1,162 euros por litro en diciembre a 1,206 en enero, 1,249 en febrero y 1,307 la semana pasada (+14,5). Y en cuanto a la de 98 octanos, en febrero tenía un precio medio de 1,393 y la semana pasada ya se situaba en 1,434.
En comparación con los precios medios de hace ahora un año, los de abril de 2018, la gasolina 95 estaba entonces en Segovia en 1,218 euros, 8,9 céntimos menos, y el diésel a 1,135, once céntimos menos. Por algo se situaba entonces Segovia entre las cuatro provincias con los carburantes más baratos del país (tercera en 95 y cuarta en diésel). 
Cierto es, por otro lado, que Segovia ha vivido picos mayores que este, aunque la escalada fuera más progresiva porque no contase con una inyección fiscal como la del pasado enero. En octubre de 2014, por ejemplo, el diésel y la gasolina 95 se pusieron en 1,302 y 1,371 euros; y en febrero de 2012, en 1,329 y 1,373, frente a los ya citados precios actuales de 1,245 y 1,307.
Diferencia entre estaciones. Según los precios de la semana pasada, la estación de servicio más barata de Segovia para echar gasóleo A era Daviera Distribución Meroil, ubicada en el kilómetro 1 de la carretera CL-605, enZamarramala, donde el litro estaba (y aún está esta semana) a 1,16 euros; y en el otro extremo de la horquilla de precios quedaba BVVillacastín Norte, situada a la altura de la localidad homónima, en el kilómetro 80 de la AP-6, con el litro de diésel a 1,299. No obstante, esta semana se ha puesto como la más cara en diésel una Campsa situada en la Autovía del Norte a la altura de Carabias, donde ya cuesta 1,309.De la más cara a la más barata de la provincia hay una diferencia de unos 14 céntimos por litro que equivalen a equivalen a 7 euros por cada repostaje completo (50 litros), pero el contraste es mucho más fuerte con la gasolina 95.En ese caso, el precio más bajo lo tenía la semana pasada de nuevo la estación Beroil deCantalejo (callejón Hospital, 7) con 1,209 euros, frente a 1,379 en la Campsa de Carabias: 17 céntimos de diferencia que, redondeando, representan 8,5 euros por depósito. Y además, la misma estación de Carabias ha subido otro par de céntimos esta semana, como la mayoría de estaciones de la provincia, para situar el litro de sin plomo 95 en 1,399.
Respecto a la gasolina 98, en la provincia oscila de 1,339 en Zamarramala a 1,526 en Villacastín, donde ha subido un céntimo en la última semana.
En el resto de España, destaca que la semana pasada se pudiera encontrar en Valencia gasóleo A a 1,04 euros, a la vez que enGuipúzcoa se ponía en su estación más cara a 1,329, 28 céntimos de diferencia. Y Segovia, mientras tanto, ya está claramente colocada en el grupo de las provincias más caras, más cerca de los precios más altos que de los bajos; y por supuesto con tendencia al alza, como en todas partes.