CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Sánchez no quiere un pacto

17/04/2020

Pedro Sánchez no quiere un pacto de reconstrucción. Lo que quiere es una adhesión incondicional a su gobierno. Punto.

Arrimadas, que además de buena voluntad busca que se perdone a Ciudadanos que, en tiempos de Rivera, no apoyó a Sánchez para impedir la locura de que gobernara en coalición con Podemos, se mostró dispuesta a responder a la supuesta mano tendida de Sánchez. Para demostrar sus buenas intenciones, le envió una propuesta de pacto en el que se recogían distintos aspectos que se podían negociar. No tuvo respuesta. Este jueves, tras finalizar su entrevista telemática con el presidente, fue muy clara al explicar el resultado: ninguno. Cuarenta minutos de conversación en los que el presidente no le propuso absolutamente nada. Ni siquiera le comentó el documento que ella le había enviado, ni tampoco mencionó que tuviera la intención de elaborar un documento similar para tratar de llegar al pacto que dice que pretende lograr.

Lo que quiere Sánchez es hacer como que quiere, pero realmente no lo quiere. Su único objetivo es mantenerse en el gobierno el mayor tiempo posible, y no le interesa que los partidos de la oposición y las fuerzas sociales le pongan como condición para el pacto que renuncie a determinadas políticas económicas y sociales, que sea menos conciliador con los independentistas y que prescinda de la presencia de Iglesias y sus acólitos en el gobierno. Y como no son asuntos que quiera abordar porque no tiene la menor intención ni de romper la coalición ni tampoco de cambiar las políticas económicas y sociales que le impone Podemos porque si las cambiara Iglesias le amenazaría con romper la coalición, lo que sería su fin como jefe de gobierno, pues traga. Y como sabe que tragar sería patético para su imagen y para su credibilidad, arremete contra los demás diciendo que carecen del sentido de Estado que es obligado en tiempos de crisis, y que solo piensan en sus intereses personales. Pues anda que él…

De Pablo Casado se puede pensar que efectivamente no quiere dar una baza a Sánchez para mantenerse, aunque al líder de la oposición se le puede otorgar el beneficio de la duda y pensar de él que no tiene ninguna gana de pactar con un personaje del que no se fía, que miente de forma sistemática, y que no cumple su palabra. Pero no es el caso de Arrimadas, cargada de buenas intenciones y que se encuentra con que esas buenas intenciones no sirven de nada. El PNV lleva semanas advirtiendo que no pactará nada si lo que exige Sánchez es apoyo a una política económica demencial que destruiría además el tejido empresarial, así que el famoso Pacto de Reconstrucción es difícil que salga.

No por intransigencia de la oposición, sino porque Sánchez no quiere hacerlo. La prueba es que ni siquiera ha entregado a los negociadores un papel que sirva de base para negociar.