ERTE como alternativa al paro

EFE
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Más de tres millones de empleados han perdido su trabajo, pero solo temporalmente

ERTE como alternativa al paro - Foto: Digital Vision.

El Gobierno ha aprobado hace solo unos días la norma que materializa el acuerdo firmado entre el presidente Pedro Sánchez, la patronal CEOE y Cepyme y los sindicatos CCOO y UGT, para la prórroga de los ERTE por fuerza mayor hasta el próximo 30 de junio. 
Una medida que pretende dar normalidad al tejido productivo español y que, además, acompasa la salida de los expedientes de regulación temporal con la vuelta asimétrica a la actividad al objeto de mantenerlos más allá de esa fecha en los sectores más afectados como el turismo y el comercio.
La patronal ha conseguido que se aceptara una cláusula por la que las empresas que estuvieran obligadas al cierre podrán despedir a sus trabajadores sin respetar la primera disposición que aseguraba seis meses sin despido tras un ERTE.
Para entender los ERTE como la mejor alternativa al paro, aquí hay ocho claves esenciales.

 

¿Qué es un erte de fuerza mayor?

Se trata de una media que permite a las empresas suspender contratos o reducir la jornada de los trabajadores por falta de actividad derivada de circunstancias extraordinarias y poder contar con ayudas públicas. Hasta que llegó el coronavirus la fuerza mayor había estado asociada solamente a catástrofes naturales.
El pasado 17 de marzo se aprobó por decreto ley que todos los ERTE que tuvieran su causa directa en pérdidas de actividad por las medidas para frenar la COVID-19, como la declaración del estado de alarma, tendrían la consideración de fuerza mayor.

 

¿Seguirán tras el  estado de alarma?

Sí. En virtud del acuerdo firmado con patronal y sindicatos, los ERTE se vinculan a las causas que impidan el reinicio de la actividad mientras duren las mismas y en ningún caso más allá del 30 de junio de 2020, desligándolos así de la duración del estado de alarma. Las empresas que no puedan volver todavía a la actividad siguen exoneradas del 100% de las cuotas sociales si tienen menos de 50 trabajadores y del 75% si emplean a más.
Sus asalariados percibirán la prestación por desempleo sin período de carencia ni consumir paro hasta el 30 de junio.

 

¿Puede haber una actividad parcial?

Para estos casos se crea la figura del fuerza mayor parcial. Las empresas que reinicien la actividad con reducciones de jornada podrán descontarse el 85% de las cuotas de mayo y el 70% de las de junio si tienen menos de 50 trabajadores, y el 60% de las de mayo y el 45 % de las de junio si tienen más empleados. Las que reanuden la actividad, pero mantengan a trabajadores en suspenso, podrán descontarse el 60% de las de mayo y el 45% de las de junio si tienen menos de 50 trabajadores y el 45% de las cuotas de mayo y el 30% de las de junio si tienen más empleados.

 

¿Seguirán a partir del 30 de junio?

El Gobierno podrá prorrogar más allá del 30 de junio los ERTE por fuerza mayor si subsisten restricciones a la actividad vinculadas a razones sanitarias.
El acuerdo alcanzado con los agentes sociales contempla la creación de una comisión de seguimiento que estudiará la situación específica de cada sector y que estará integrada por las patronales CEOE y Cepyme, los sindicatos UGT y CCOO, y los Ministerios de Trabajo y de Seguridad Social. El objetivo es que ningún colectivo se pueda quedar desenganchado en esta crisis económica y sanitaria.

 

¿Qué ocurre con la cláusula de empleo?

lnicialmente se establecía el compromiso de mantener el empleo seis meses desde la fecha de la reanudación de la actividad, una salvaguarda que sigue existiendo, si bien ahora «se valorarán» las especificidades de aquellas empresas que presentan una alta variabilidad o estacionalidad del empleo. El incumplimiento conllevará la devolución de las cotizaciones exoneradas, con recargo e intereses de demora. En el caso de contratos temporales el compromiso de mantenimiento del empleo no se entenderá incumplido cuando el contrato se extinga.

 

¿Hay otro tipo de condicionantes?

Sí. No podrán acogerse a ERTE por fuerza mayor las empresas con domicilio fiscal en paraísos fiscales ni las que repartan dividendos en el ejercicio fiscal en el que se aplique el ERTE, salvo que tengan menos de 50 empleados. Desde el Gobierno han reclamado mucha cautela a las compañías que reparten beneficios entre sus accionistas. Además, se contempla que los trabajadores puedan percibir el desempleo sin período de carencia ni consumir paro hasta el 30 de junio, salvo en el caso de los fijos discontinuos que lo percibirán hasta el 31 de diciembre.

 

¿Qué coste tienen para el gobierno?

De acuerdo con el Programa de Estabilidad 2020-2021, se ha presupuestado un gasto de 17.894 millones de euros en prestaciones por desempleo asociadas a los ERTE en 2020 y una merma de ingresos de 2.216 millones por la exoneración de cotizaciones a la Seguridad Social en el caso de ERTE por fuerza mayor.
Se trata de un recorte en los ingresos tan importante que puede elevar la deuda pública hasta el 120% del PIB y de ahí que se haya pedido a la Unión Europea planes económicos para paliar en gran medida los efectos de esta grave pandemia.

 

¿Cuántos empleos están en erte?

A 30 de abril, había 3.386.785 trabajadores en ERTE en España, que representan al 20% de los ocupados. De ellos, 3.074.462 están en ERTE por fuerza mayor y se reparten entre 530.000 empresas. El resto, 300.000 personas en 30.000 empresas, están incluidos en otro tipo. La mayoría de los asalariados tienen una suspensión total (2,8 millones) y 235.000 están con reducción de jornada. La mayoría trabaja en servicios de comidas y bebidas (726.137), comercio al por menor (448.243), al por mayor (210.959) y servicios de alojamiento (206.379).