Emoción hasta el final en la provincia

Nacho Sáez
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Emoción hasta el final en la provincia

Ninguno de los 13 municipios de la provincia que requerían pactos los ha sellado antes del sprint final. En algunos casos la incógnita dura hasta el propio pleno de constitución.

«Seguramente hasta el mismo sábado no se va a saber nada, pero puede pasar cualquier cosa». Las palabras de la concejala electa y candidata a la Alcaldía de Ciudadanos en Basardilla, Beatriz Álvarez, ilustran la indefinición en la que se ha movido el periodo postelectoral en los trece municipios de la provincia (además de la capital) que requieren pactos para formar gobiernos. En ninguno de ellos se han sellado acuerdos (o al menos no ha trascendido) antes del sprint final previo a la constitución este sábado de los ayuntamientos. La emoción, por tanto, se prolonga hasta que suene la bocina.
No se esperan sorpresas en Cuéllar y el Real Sitio de San Ildefonso, donde los candidatos del PSOE poseen mayorías suficientes para lograr el bastón de mando. Sólo un inverosímil apoyo de Izquierda Unida a la derecha provocaría un vuelco, pero la duda radica en si Carlos Fraile y Samuel Alonso serán investidos en minoría o recibirán votos a cambio de ceder áreas municipales. Las negociaciones se han prolongado sin que se hayan producido novedades en un intento de apurar al máximo el tiempo disponible para arrancar compromisos o alcanzar entendimientos en áreas concretas.
Una situación que se reproduce en Fuentepelayo, donde se daba por supuesta la Alcaldía para el PSOE y, sin embargo, ha rondado la posibilidad de que le fuera arrebatada por una unión entre el PP y Fuentepelayo UP, cuyo candidato es el coordinador provincial de IU, José Luis Ordóñez. La sangre parece que no llegará al río, aunque también en este caso las opciones están abiertas hasta que cada edil electo sea llamado a votar. No obstante, este municipio representa un paisaje idílico al lado del que se configura con el paso de los días en otros puntos de la provincia.
En El Espinar, fuentes próximas a las conversaciones que se han entablado entre las diferentes fuerzas insisten en apostar por el ‘tripartito’ de derechas, tal y como avanzó esta redacción en su edición de la semana pasada. Sin embargo, el anuncio oficial del acuerdo entre el PP, Ciudadanos y Vox se ha ido retrasando. Del lunes o el martes se pasó al miércoles, y finalmente han llegado las horas críticas sin que se confirmara que arrebatarán la Alcaldía al PSOE, que fue el partido más votado.
La fragmentación del espectro político ha deparado un escenario aún más diabólico en Palazuelos de Eresma, donde hasta seis fuerzas tendrán representación en un salón de plenos cuya llave guarda la agrupación vecinal Defendiendo Nuestro Pueblo. Esta se ha visto obligada a elegir entre dos bloques (PP-Ciudadanos y PSOE-IU-Podemos Equo) para decantar la mayoría absoluta, aunque antes se ha asegurado contar con presencia en la Junta de Gobierno Local y dirigir alguna de las concejalías.
No menos complejas han sido las negociaciones en Coca, donde la formación independiente Villa de Coca –por la que se presentaba el actual alcalde, Andrés Catalina– ganó las elecciones pero empatada en número de ediles con PP y PSOE. Fuentes de estos dos partidos han reconocido que han tanteado la posibilidad de un pacto que dejara sin el bastón de mando a Catalina, «pero ha sido imposible», según indican, lo que aboca a la villa caucense a unas horas de infarto y a un pleno marcado por la tensión y la incertidumbre.
Como en Hontanares de Eresma, donde el concejal electo de Ciudadanos Jesús de las Heras reconocía estar «más cerca del PSOE». La formación naranja es la llave en este Ayuntamiento, donde el PP se convirtió en el más votado pero sin mayoría absoluta. A escasos cinco kilómetros, en Valverde del Majano, la situación es idéntica pero con los socialistas como fuerza mayoritaria. «A nosotros nadie nos ha dicho nada de que tengamos que pactar en un sentido o en otro. Al menos de momento hemos tenido libertad y lo que queremos es la estabilidad del pueblo», aseguran fuentes de Ciudadanos en Valverde, que afrontaban el reto de decidir entre Javier Lucía y Rafael Casado en medio de unas horas marcadas por el acuerdo alcanzado por la formación con el PP para la gobernabilidad en la Junta de Castilla y León.
Pero en el sudoku de los pactos no están inmersos sólo los grandes partidos ni los municipios con más habitantes. Centrados obtuvo en Mozoncillo dos concejales, lo que le abría las puertas a presentar exigencias tanto al PSOE (tres ediles) como al PP (dos), con el que se reunió en la tarde del jueves con una propuesta sobre la mesa para gobernar. Una pretensión que no ha contemplado en Ituero y Lama la plataforma Solución Vecinal, cuya principal representante, Beatriz Ortega, subraya que en el pleno de constitución del sábado no votarán  ni a socialistas ni a populares: «Unos y otros están volcados con determinados núcleos del pueblo, mientras que nosotros queremos disolver esa división que existe entre los vecinos. Pero no hemos llegado a un acuerdo con ninguno de los dos para que la Alcaldía sea para nosotros. Ya veremos qué pasa». Es el periodo postelectoral de la indefinición, aunque al final las cartas se levantarán.