Y de repente, Cs aspira a gobernar la Diputación de Segovia

D. A.
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El acuerdo PP-Cs por la Junta abre un nuevo escenario en Segovia, donde la formación naranja ha ganado margen para negociar por su recurso electoral · Luquero conserva opciones de pactar con IU y Podemos, con la alternativa de Cs ya en suspenso

Noemí Otero (Cs) y miembros de su candidatura, con la procuradora Marta Sanz y Francisco Igea durante una visita a Segovia. - Foto: Ical

Nadie duda de las escasas posibilidades de que prospere el contencioso electoral que interpuso Ciudadanos el 7 de junio por «posibles errores en el escrutinio de algunas mesas» de Segovia, aunque si fuera estimado le daría un cuarto concejal en detrimento del PSOE; se quedó a 24 votos de lograrlo y reclama 36, suficientes para sumar mayoría absoluta con el PP. Pero este movimiento, ya de entrada, no sólo ha propiciado aplazar la constitución del Ayuntamiento de la capital hasta el 5 de julio, sino también la de la Diputación hasta mediados del mismo mes. Tiempo que gana Cs para negociar con más holgura un acuerdo local con el PP ya no para formar parte del Gobierno de la institución provincial, sino para liderarlo, tras el acuerdo autonómico por el que el partido naranja facilita que los populares retengan la Junta a cambio de hacerse con las alcaldías de Palencia y Burgos, así como con la presidencia de la Diputación de Burgos y, «posiblemente», también con la de Segovia. Así lo exponía el jueves el diputado y secretario nacional de Acción Institucional de Cs, José María Espejo, que de este modo no cerraba del todo la parte relativa a esta provincia.
Además, aunque se den pocas opciones al recurso de Cs, no deja de estar abierta la posibilidad de que fuera estimado, en cuyo caso la formación naranja tendría las llaves de los dos gobiernos más importantes de Segovia, Ayuntamiento y Diputación. En Burgos sí que entrega el PP las dos instituciones a Cs, según apuntaron el miércoles fuentes de los dos partidos, y en Segovia estaría por verse qué sucede. Cabría la posibilidad de que Cs lograra la Alcaldía de la capital con apoyo de los nueve concejales del PP, por ejemplo, y que entonces permitiera que los populares presidiesen la Diputación con Cs en su Gobierno, que sólo va a tener dos diputados, por 12 del PP, 10 del PSOE y 1 de IU.
Pero a la espera de la resolución del recurso electoral, el escenario más factible en la situación actual es que uno de esos dos diputados que tendrá la formación naranja sea el presidente de la Diputación. O presidenta, con opciones de que fuera Noemí Otero, y con su partido en una situación de minoría similar a la del Ayuntamiento de Segovia entre 1999 y 2003, cuando el PP, teniendo doce ediles, cedió la Alcaldía a UC-CDS, que había sacado dos en aquellas elecciones y aun así logró el bastón para López-Arranz.
No obstante, el secretario provincial de Acción Institucional, Alfonso Martín, aseguraba el jueves que en Segovia aún se desconocía en qué medida iba a afectar el pacto autonómico. «Lo hemos conocido a través de la prensa y no podemos hacer ninguna valoración porque no sabemos si está cerrado», afirmó a El Día. Y sobre la opción de que Otero presidiera la Diputación con el apoyo del PP, señaló que «cualquiera de los 22 concejales electos» que tiene su partido en la circunscripción de Segovia «son susceptibles de ser diputados provinciales». Los tiene por municipios como Palazuelos, San Ildefonso, San Cristóbal, La Lastrilla, Valverde, El Espinar, Basardilla, Turégano, Navas de San Antonio, Hontanares, Veganzones o Valdevacas y Guijar, aparte de Segovia capital, y el plazo de cinco días para formalizar la designación de los que ocuparán los dos escaños naranjas se abrirá tras la constitución de todos los ayuntamientos. 
«Pero ahora estamos centrados sobre todo en el tema del recurso, vamos a terminar con esto primero y cuando haya una resolución ya nos pondremos a pensar en otras cosas», subrayó Martín. Cs ha preparado durante la semana proposiciones de pruebas para reforzar los argumentos que esgrime en el contencioso, dentro de un proceso en el que no están personados PP ni PSOE, que presentaron sus respectivas solicitudes fuera de plazo. IU descartó intentarlo por considerar que el recurso tiene «poco recorrido» y no le afecta de forma directa, y Podemos-Equo se ha quedado como el único que puede aportar pruebas que hagan de contrapeso a las de Cs. 
El TSJ de Castilla y León deberá decidir antes del 3 de julio si rechaza el recurso y deja todo como está; o si lo acepta en alguna medida, lo cual podría suponer desde restar un concejal al PSOE y dárselo a Cs hasta ordenar que se volviera a votar en las mesas cuestionadas (Fuentemilanos, Madrona y plaza de la Merced), con una nueva llamada a las urnas para los electores censados allí en un plazo no superior a tres meses.
Errores en el recuento. Esta cita con las urnas dejó de ser una más desde el momento en que la revisión que se hizo en Junta Electoral el miércoles 29 derivó en la corrección de los resultados de hasta cinco de las ocho candidaturas por diversos errores de recuento. Por asignar los votos de unas a otras el día 26 al escribir las actas de sesión o al transmitir los datos al discutido sistema informático contratado por el Ministerio del Interior. Además, el acta elaborada tras el recuento del miércoles 29 de mayo en Junta Electoral reflejaba seis votos más que votantes; e incluso el acta complementaria que se hizo el 4 de junio para dar fe de diversos errores contenía uno nuevo al indicar que hubo 26.583 votos a candidaturas, cuando la suma de los asignados a cada una daba 26.582. 
¿Pero puede ser este cúmulo de despropósitos un precedente tan sólido como para reforzar las «dudas razonables» que plantea Cs aunque se basen en suposiciones? Alega que los resultados de las tres mesas citadas reflejan comportamientos del votante que no cuadran con la tendencia general del resto, y supone por ello que, vistos los precedentes, se pudieron producir más errores en el momento de asignar los votos a unas u otras candidaturas. En la mesa electoral instalada en las dependencias de la Junta en la plaza de la Merced se apuntaron 51 votos para Cs y 57 para IU, que sólo superó al partido naranja en tres de las 59 mesas de la ciudad contando ésta. Además, en esa misma mesa, Cs sacó 58 votos de ventaja en las autonómicas a IU, y coincide que la Junta Electoral ya detectó un error similar, precisamente por otra asignación errónea de votos entre Cs e IU, en una mesa del colegio  Martín Chico. 
Alega otro error igual en la mesa de Fuentemilanos, la única de Segovia donde Vox ganó a Cs (14 votos a 7); y en Madrona, que es donde estaría la ‘bolsa’ más importante: 23 votos, que son los que sacó de ventaja allí Centrados a Cs. En todas las demás mesas sacó más votos Cs que Centrados, pero en esta concretamente pudo pesar que el número 3 de la formación magenta fuera Ángel Tuñón, expresidente de la asociación de vecinos de Madrona.
Por todo ello, aunque las dudas sobre el recuento sean «razonables», en Cs son plenamente conscientes de la dificultad de que se estime su recurso, pero creen que ayudará a despejar sospechas que pudieran haberse generado por la cantidad de errores de recuento detectados en Junta Electoral. 
Pacto local de izquierdas. Entretanto, continúan las negociaciones por el Gobierno del Ayuntamiento. El PSOE entregó el lunes a IU un documento con una serie de puntos básicos en los que podrían llegar a acuerdos; y el martes hizo lo propio con Podemos-Equo, que el miércoles ya planteó a los otros dos grupos «mantener próximamente alguna sesión a tres bandas para definir elementos básicos», tal y como apuntó su concejal electo, Guillermo San Juan, «independientemente de que también pueda seguir habiendo reuniones bilaterales». Se mantiene así viva la opción de que la alcaldesa y candidata a la reelección, Clara Luquero, fragmente su estructura de concejalías para ceder dos a IU y una a Podemos-Equo, pero sin que pueda descartarse en absoluto que al final no hubiera pacto. «Vamos avanzando, pero la decisión no está tomada», subrayó Ángel Galindo (IU). «Estaremos allá donde veamos que podemos ser más influyentes con nuestras políticas, ya sea en el Gobierno o en la oposición».
En otro plano se ha quedado Cs tras haber rechazado esta semana su tercera reunión con el PSOE. Decidió suspender contactos mientras siga abierta la negociación de un pacto de izquierdas y, curiosamente, lo anunció con un comunicado lanzado en la mañana del miércoles, horas antes de que se anunciara el pacto autonómico con el PP.
Pablo Pérez (PP), mientras, no prevé negociar con Cs pensando en la posibilidad de que se estimara el recurso, pese a que el fallo se puede notificarse sólo tres días antes de la constitución del Ayuntamiento. ¿Señal de que le ve poco recorrido? «72 horas serían suficientes», dijo el martes, en la rueda de prensa donde confirmó la renuncia de la atleta Carolina García a recoger su acta de concejala; le sustituirá el empresario José Luis Horcajo. Ese mismo día anunció el PSOE la renuncia de su número 10, Jesús Pascual, que favorecerá así la entrada de Gina Aguiar, que estaba llamada a llevar la Concejalía de Cultura pero fue colocada en la lista como número 11 y se había quedado fuera. Carolina García alegó «cambios profesionales» sobrevenidos el pasado fin de semana, pese al vídeo que colgó en internet en el que admitía dudas sobre su papel como oposición; y el PSOE habló de «motivos personales» de Pascual. Verdades de difícil digestión en una etapa donde el pacto más sólido se puede volatilizar de un día para otro y hasta los recuentos electorales, en otro tiempo indiscutibles, acaban bajo sospecha permanente.