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Una china en el zapato

Diego Izco
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Suecia frena la euforia de España tras la Liga de Naciones: la clasificación para el Mundial sigue en peligro

Una china en el zapato - Foto: Claudio Bresciani / TT

En la historia del deporte siempre ha habido equipos de apariencia 'menor' que actuaron (y actúan) como piedras en el zapato de algunos favoritos: el día del partido ese 'menor' llega pletórico y el 'mayor' se achica por un factor psicológico previo a que la pelota dé siquiera una vuelta. En el caso de la selección española, Suecia tiene muchos boletos para ser esa china en el zapato: con la afición más o menos eufórica tras la Liga de Naciones (a pesar de la derrota en la final ante Francia) llegó el golpe de realidad. Los escandinavos ganaron esta semana a Grecia y se colocan como líderes de grupo -dos puntos por encima de la Roja- a falta de dos jornadas. Los de Luis Enrique tienen que ganar lo que queda: el 11 de noviembre a Grecia en Atenas y el día 14, en Sevilla, a Suecia. Siempre ellos… 

 

17 partidos

Tomando los equipos ante los que se han jugado al menos 10 partidos, España presenta peor porcentaje de victorias ante los nórdicos (41,2 por ciento) que ante otros como Argentina (43), Portugal (43,5), Francia (44,5) o Uruguay (50). A lo largo de la historia ha habido 17 encuentros, con siete triunfos nacionales, seis empates y cuatro derrotas: 26 goles a favor y 18 en contra. 
La tormentosa relación con el fútbol sueco arrancó, sin embargo, con una victoria en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920: un 2-1 en el tercer partido de la historia de España. Desde entonces, la Roja solo contó un triunfo en 65 años. Las derrotas más dolorosas ante Suecia se produjeron en el Mundial de Brasil'50 y en un duelo amistoso en el Helmántico, selladas ambas con un inesperado 1-3. El triunfo más holgado, un 4-0 (también amistoso) en 1998: dos de Morientes, uno de Raúl y otro de Etxeberria en plena preparación del Mundial de Francia. 

 

La Euro'08

No obstante, de entre todas las zancadillas históricas que ha puesto Suecia a España, la más peligrosa se produjo en octubre de 2006, hace ahora 15 años: una derrota en Solna estuvo a punto de precipitar la destitución de Luis Aragonés en la antevíspera de la Eurocopa de 2008. Después de la sonrojante derrota en Belfast (3-2) en plena clasificación hacia aquella Euro, el siguiente partido se selló con un 2-0 en tierras suecas y la idoneidad del 'Sabio de Hortaleza' como seleccionador estuvo más que cuestionada. La revolución de Luis, que inventó el 'tiqui-taca' para salir del atolladero, fue también la reacción de España hacia la Eurocopa que lo cambió todo, en la que volvimos a sufrir ante Suecia, 'compañera' en el Grupo D a la que se ganó en el minuto 91 (Villa, deshaciendo el 1-1 que habían fabricado Torres e Ibrahimovic). 
La última victoria sobre los escandinavos data de junio de 2019 (3-0 en el Bernabéu, clasificatorio para la última Eurocopa). Desde entonces, tres partidos duros y asfixiantes sin victoria: el 1-1 (mismo camino hacia la Euro) que arrancó Rodrigo Moreno en Solna con un gol en el 92, el durísimo 0-0 del pasado verano en esa Eurocopa y el peligroso 2-1 encajado en septiembre, el que pone ahora mismo a España con cara de repesca mundialista: un peligroso sistema de dos eliminatorias a partido único, seguramente lejos de casa, que se disputarán entre el 24 y el 29 de marzo. 

 

El efecto Andersson

La actual Suecia respeta profundamente la tradición histórica del juego en su país: finalista en el Mundial del 58, tercera clasificada en el 50 y en el 94, y cuarta en el 38 (en la Eurocopa, su mayor logro fueron las semifinales de 1992). Se trata de un equipo muy físico, comprometido y de marcado corte defensivo, que intenta convertir los encuentros en una especie de 'escape room' para el adversario. Un mal compañero de viaje en el camino hacia la gran competición: los suecos, de la mano del 'profesor' Janne Andersson, fueron los responsables de dejar fuera del último Mundial a la actual campeona de Europa, Italia. Una repesca (1-0 en Solna y 0-0 en Italia) que se selló con las lágrimas de Buffon y que pone en alerta a España.