ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


El verbo dimitir

En España nuestros políticos tienen aversión al verbo dimitir. Yo diría que no lo saben conjugar . 
Hago está reflexión al filo de la dimisión de la líder del Partido Socialdemócrata alemán, la señora Andrea Nahles. Y es que los malos resultados obtenidos por su partido en las recién celebradas elecciones europeas la ha llevado a presentar su dimisión tanto como presidenta del SPD como de su grupo parlamentario. Ahí es nada. 
Lo cierto es que los alemanes son maestros en cuanto a conjugar el verbo dimitir. Hace dos años, en el 2017, el anterior líder del SPD, Martín Shulz también dimitió de todos sus cargos al no haber cumplido las expectativas electorales. 
Pero la señora Nahles no ha sido la única que ha dimitido estos días, en Francia también lo ha hecho el líder del partido Los Republicanos, Laurent Wauquiez que no ha dudado en asumir en primera persona la derrota de su partido. 
En realidad en la mayoría de los países europeos suele ser habitual que los dirigentes políticos dimitan si fracasan en las urnas. 
Pero ya digo que nuestros políticos son diferentes. Aquí el santo y seña de todo el espectro político suele ser: Resistir es Vencer. 
Y a ellos se aplican no importa los desastrosos que puedan ser los resultados que obtengan en las urnas. 
Si analizamos qué ha sucedido en las elecciones generales habría que concluir que hay algún que otro líder que debería estar haciendo las maletas. Por ejemplo Pablo Iglesias o el mismo Pablo Casado e incluso Santiago Abascal si extendemos el análisis también a las elecciones municipales, autonómicas y europeas. Los tres se han estrellado en las urnas por más que busquen paliativos para explicar su fracaso. 
Pero Pablo Iglesias puja nada menos que por formar parte del  Gobierno de España. Pablo Casado cree que con lograr gobernar el ayuntamiento y la Comunidad de Madrid se salva, incluso insiste en que su estrategia durante la campaña electoral fue la acertada y que no tiene nada que rectificar. 
En cuanto a Santiago Abascal aunque consiguió representación parlamentaria en las generales a continuación "pincho" en las elecciones autonómicas, municipales y europeas por mas que sus votos sean vitales para que el PP gobierne en algunos ayuntamientos y comunidades autónomas. 
Está claro que si fueran alemanes o franceses los tres habrían dimitido, pero como son españoles hacen de la necesidad virtud y ahí están sacando pecho como si en realidad hubieran ganado las elecciones. 
Ojo, Pedro Sánchez perdió dos elecciones y hoy es presidente de Gobierno. O sea que a lo mejor es verdad que resistir es vencer.