ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


El engaño

Me parece a mi que nuestros gobernantes, pero también los ciudadanos, deberíamos de reflexionar sobre el fondo del problema catalán. 
Estos días en los medios de comunicación se emiten y publican entrevistas con algunos de los participantes en las manifestaciones a favor de la independencia y lo que más me llama la atención es el convencimiento de las personas entrevistadas de que si Cataluña es independiente se arreglarán todos sus problemas. Porque muchos de los entrevistados lo que expresan es su frustración por los problemas que tienen que afrontar todos los días: falta de trabajo o trabajo de escasa calidad, sueldos bajos, tasas universitarias elevadas, listas de espera para operarse en la sanidad pública, etc. Y todo ello debido a que España les "roba". 
Es increíble como los ideólogos del independentismo, la mayoría de ellos bien asentados en la más rancia burguesía, han convencido a sus conciudadanos de que sus problemas son fruto de formar parte de España, pero que el día en que Cataluña sea independiente se acabará el paro, todo el mundo tendrá trabajo, las Universidades serán asequibles para todo aquel que quiera estudiar, los sueldos serán elevados, la sanidad funcionará como un reloj, las pensiones subirán, etc, etc, etc. 
Pero todo esto no es algo que se ha inculcado en un día ni siquiera en una década, sino que es fruto de la propaganda y de la educación.  Porque la realidad es que en los colegios se viene adoctrinando contra todo lo que significa España. 
Jordi Pujol siempre lo tuvo claro "hacer país" pasaba por la educación, por impulsar unas creencias y unos valores que dieran un sentido de pertenencia a Cataluña. 
Eso sí, mientras algunos de los líderes del independentismo iban haciendo país, no dejaban de enriquecerse a costa de sus propios conciudadanos. 
Lo sorprendente es que los que se manifiestan al grito de "España nos roba" no tienen ni una sola palabra de reproche contra esos líderes que han venido depositando sus fortunas en Suiza o en Andorra. 
La lavadura de cerebro ha funcionado a la perfección y hoy miles de catalanes creen de buena fe que si Cataluña es independiente vivirán poco menos que en el Paraíso Terrenal. 
Nunca tan pocos engañaron a tantos. Me pregunto qué se puede hacer para que se den cuenta de que aún en el caso hipotético de que consiguieran la independencia sus problemas seguirían siendo los mismos que hoy y que quienes mueven los hilos no son más que lo peor de una clase política y empresarial que quieren disponer de manos libres para ser los dueños del botín y para lograrlo han impulsado una gran mentira.