'Innosost', un proyecto segoviano pionero

Nacho Sáez
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La firma segoviana Innoporc, que cuenta con catorce centros de producción porcina, pondrá en marcha una planta de tratamiento y revalorización de subproductos para obtener fertilizantes y energías renovables.

Uno de los centros de producción que Innoporc tiene distribuidos por la provincia de Segovia. - Foto: La 8 Segovia

Innoporc es un grupo de empresas de origen familiar dedicado a la producción porcina con más de treinta años de historia. En la actualidad dispone de 14 centros de producción distribuidos por la provincia de Segovia, en los que se desarrollan diferentes fases del crecimiento del animal, desde partos hasta cebos. También cuenta con la fábrica de piensos compuestos Nutriganse, a través de la que garantiza el suministro a sus animales de una alimentación de calidad y controlada de principio a fin con la garantía que ofrecen la Norma ISO 22000 y el sello Global G. A. P., la norma mundial para las buenas prácticas agrícolas.
Pero uno de los principales activos de Innoporc es su apuesta por convertirse en un referente en el proceso de economía circular. Por medio de su novedoso y pionero proyecto ‘Innosost’, transformará los residuos de sus animales en un compost que será utilizado como un fertilizante orgánico para producir materia prima y, a su vez, extraerá energía de la parte líquida del residuo con el objetivo de obtener energía renovable.
Los responsables de esta empresa segoviana ya están en conversaciones, de hecho, con una compañía automovilística de primer orden para impulsar ‘Innosost’. Esta iniciativa, además, tendrá como centro de operaciones una planta de tratamiento y revalorización de los subproductos del porcino –como los purines– que también estará ubicada en la provincia de Segovia.
'Innosost', un proyecto segoviano pionero'Innosost', un proyecto segoviano pionero«Se trata de hacer una gestión interna de esos subproductos. El proceso consiste en extraer una primera parte sólida que es muy útil como fertilizante orgánico y antes de pasar al proceso de NDN (la nitrificación y desnitrificación), por el que reducimos los gases contaminantes, lo que haremos será extraer el gas carbono y lo transformaremos en gas natural renovable», explica el director general, Miguel Antona, que destaca la firme y decidida apuesta por la innovación y la sostenibilidad de Innoporc.
Es una compañía que produce alrededor de 150.000 animales al año (un cinco por ciento cerdos ibéricos y el resto, cerdos blancos). Comercializa productos que se venden  en Mercadona –a través de la marca Incarlopsa– o en otras grandes superficies de alimentación bajo la enseña de Campofrío. También son clientes HOLafood y los hermanos De Pablos. No renuncia a la internacionalizaicón y de hecho ya un 10 por ciento de su producción es exportada a Italia para elaborar el famosísimo jamón de Parma.
El grupo, incluída la fábrica de piensos, factura unos 45 millones de euros al año y cuenta con una plantilla de 79 personas con la que también ha tratado de cambiar el paradigma tradicional de Recursos Humanos. En su plan estratégico su personal es su activo más importante. Le siguen, en este orden, los animales, los Partner con los que se relacionan y finalmente el cliente. «Estamos convencidos de que cuidando a nuestro personal, animales y proveedores, nuestros clientes recibirán el mejor producto posible», indica Antona, que desvela otras características de su empresa en este ámbito.
La selección de personal es realizada a través de empresas externas de consultoría y todos los trabajadores que se incorporan a Innoporc realizan un periodo de formación de tres meses en cuatro granjas que tienen destinadas a este fin. «A todos los cargos de responsabilidad se llega por promoción interna. No fichamos directivos», añade el director general sobre un engranaje volcado en la defensa del valor nutritivo de la carne de porcino. Innoporc remarca que la carne de cerdo blanco es necesaria para la alimentación y cubre la demanda global de proteína. Sus beneficios se extienden por diferentes ámbitos. Supone un gran aporte de vitaminas –especialmente del grupo B–, minerales –como el hierro o el zinc– y de proteínas, y ayuda a mantener la presión arterial y el sistema nervioso en buen estado. Además, protege las células frente a la oxidación e impulsa el buen funcionamiento del corazón.
El cuidado del bienestar del animal es otro de los ejes que guía la actividad de esta empresa segoviana. «Somos —dice Antona— unos firmes defensores del bienestar animal ya que somos conscientes que aunque nuestro objetvio es llevar proteína animal a todo el planeta, trabajamos con seres vivos y es por ello que cada vez tenemos mayores estándares de bienestar».  De manera inminente va a empezar a comercializar ‘Checkpig’. Se trata de una aplicación que ha desarrollado con la colaboración de una ‘start up’ valenciana y que le permitirá controlar y homogeneizar los procesos en sus centros de producción «para ser más eficientes», según subraya Antona. 
«Defendemos la suma de fuerzas para conseguir objetivos comunes. Desde el inicio de nuestra actividad nos hemos caracterizado por unir esfuerzos para generar actividad, empleo, desarrollo y crecimiento en nuestro entorno», concluye.