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Elevan la petición de pena a la conductora de buses urbanos

Nacho Sáez
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El juicio ha quedado visto para sentencia.

Elevan la petición de pena a la conductora de buses urbanos

La Fiscalía Provincial de Segovia ha modificado sus conclusiones provisionales y en su informe final ha solicitado 21 meses de prisión para la conductora de autobuses urbanos que, en agosto de 2018, se olvidó supuestamente de poner el freno de mano al vehículo de la línea 2 que conducía y provocó heridas de diferente consideración a cinco personas y daños en ocho vehículos. La nueva valoración efectuada a una de las víctimas durante el juicio ha motivado el cambio del Ministerio Público.

Fuentes judiciales apuntan que aquella sufre lesiones más relevantes que las reflejadas durante la instrucción del procedimiento. Aun así lo más probable es que N. E. P. M. no tenga que entrar en la cárcel porque la pena máxima que podría recibir es inferior a dos años, carece de antecedentes penales y en estos casos es habitual acordar la suspensión de la condena.

Ella, no obstante, mantiene su inocencia, solicita la libre absolución y asegura que actuó con la diligencia debida, al contrario de lo que cree la Fiscalía. Además de los 21 meses de prisión -inicialmente eran 18-, se enfrenta a una posible retirada del carnet de conducir durante cuatro años. Algunos de los heridos se han retirado del proceso al haber recibido ya las indemnizaciones, pero dos se han reservado la posibilidad de acudir a la vía civil y otro aguarda la sentencia del pleito penal.

Hace un año el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Segovia dictó un auto de transformación en procedimiento abreviado de la causa al considerar que N. E. P. M. debía ser acusada de cinco delitos de lesiones por imprudencia grave. En ese auto, el magistrado detallaba que sobre las 19:20 horas del día 14 de agosto de 2018 la investigada N. E. P. M. conducía el autobús, de carácter urbano, marca Man Magnus A35, matrícula 3407 HVH, numerado 2839, perteneciente a la línea 2. Al llegar a la parada existente al inicio de Vía Roma sentido barrio de San Lorenzo (Segovia), realizó parada del autobús, dejando las ruedas directrices orientadas hacia dentro de la calzada, montando tres pasajeros.

La conductora llamó por teléfono al mecánico de la empresa para comunicarle una incidencia que marcaba el panel de mandos, indicándole el mecánico que tal incidencia había sido revisada y que para eliminar la incidencia del panel debía parar el motor y quitar el contacto de la batería. Acto seguido la conductora investigada abandona el puesto de conductor sin dejar accionado el freno de estacionamiento del autobús y sale de éste por la puerta de entrada de los pasajeros, procediendo a desconectar la batería del vehículo desde el exterior de éste, momento en que el autobús comienza a moverse por sí mismo al no estar accionado el freno de estacionamiento, desplazándose sin conductor por la pendiente descendente de la calzada en dirección a la acera opuesta, tratando la conductora de detener su marcha, lo que no logra", explica el auto. 

El texto del juez añadía que "el autobús invade los dos sentidos de circulación de la calzada y choca contra el bordillo de la acera opuesta a la parada, sobre la que llega a circular, chocando contra una farola, un muro de piedra que protege la acera de un desnivel y una señal, para a continuación chocar contra el turismo que estaba estacionado al lado de la acera matrícula -JKW y contra el turismo matrícula -JPT, al que desplaza, provocando un raspado negativo con el vehículo matrícula -BJ en el momento en que éste estaba circulando correctamente. El autobús siguió su trayectoria descendente, volviendo a chocar contra otra farola y otros vehículos estacionados con matrículas -AL, HSW, -KTC, KGS, KKZ y FJR. A consecuencia de todas estas colisiones resultaron con daños de distinta consideración los vehículos afectados y el mobiliario urbano perteneciente al Ayuntamiento de Segovia.

En su trayectoria descontrolada sobre la acera, el autobús también causó lesiones de distinta consideración, para cuya sanidad precisaron de tratamiento médico, a los peatones que andaban sobre ella M. F. L., M. F. V., R. L. A., J. S. G. y A. B. V. D., siendo esta última peatón la que resultó con lesiones de mayor gravedad al sufrir fractura trimaleolar del tobillo derecho.