"Nos gustaría que se agradeciera nuestra labor"

Nacho Sáez
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José Manuel Grande, Pilar Grande y Carmen Grande, trabajadores de limpieza, reflexionan sobre el presente y futuro de su actividad, dentro de la serie de 20 entrevistas realizadas por El Día a otros tantos profesionales segovianos.

"Nos gustaría que se agradeciera nuestra labor"

El sector de la limpieza se ha convertido en uno de los aliados estratégicos en la lucha contra el coronavirus. Sin embargo, si se realiza una búsqueda de noticias de las últimas semanas relacionadas con él, las negativas superan a las positivas. «El sector de la limpieza en Zamora, con ingresos pero sin grandes trabajos», titulaba una información ‘La Opinión de Zamora’ el pasado 27 de marzo. «El sector de la limpieza pierde la mitad de su trabajo por el cierre de negocios», abundaba ‘El Faro de Vigo’ cinco días más tarde. Afortunadamente este panorama desalentador no es el que vive Limpiezas Arcones, una de las empresas que se dedica a este campo en Segovia. «Tenemos los clientes de siempre e incluso nos han llamado de dos comunidades más, aunque hemos quedado en que empezaremos cuando acabe todo esto», cuenta José Manuel Grande, socio junto a su hermana Pilar de esta comunidad de bienes con cuatro trabajadoras, entre ellas otra hermana, Carmen.

Han mantenido todos los empleos en estos días extraños que también han cambiado su forma de trabajar. «Ahora casi solo nos dedicamos a desinfectar todas las superficies. Algo que antes hacías de tarde en tarde, ahora lo haces a diario, así que nos entretenemos más. Aunque la gente no salga de casa, hay que hacerlo». José Manuel también. A pesar de su condición de jefes, él y su hermana trabajan en primera línea de fuego. Durante esta crisis del coronavirus reconoce que no está siendo sencillo. «No hemos dejado de trabajar en ningún momento aunque con miedo, porque te queda la cosilla de que sales a la calle», confiesa.

Acuden a diario a oficinas y comunidades de trabajo con la esperanza de que, cuando se solucione la emergencia sanitaria y se recupere la normalidad, la sociedad continúe valorando su labor. «Me gustaría que se agradeciera. Que ya nos llamen servicio esencial quiere decir muchas cosas, pero la sociedad lo debería considerar un servicio vital», reflexiona José Manuel, que no obstante no se atreve a predecir cómo afectará al sector la crisis económica que viene. «No sé cómo va a ser el futuro. Que la situación económica va a ser más complicada está claro. En la anterior crisis teníamos dos trabajadoras menos pero creo que afectó más que esta de momento. Somos una empresa familiar y cuesta muchísimo trabajo salir adelante», se despide.