Los hongos, un aliado del medio ambiente

SPC
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La Cátedra de Micología de la Universidad de Valladolid descubre la utilidad de las setas para ayudar a los árboles y las plantaciones deterioradas a recuperarse y luchar contra el cambio climático

Los hongos, un aliado del medio ambiente

La época de setas posibilita un manjar más que llevarse del plato a la boca, aunque los hongos no son solo un atractivo culinario. Las utilidades medicinales o cosméticas se suman ahora a su alianza con el medioambiente. La Cátedra de Micología de la Universidad de Valladolid en el Campus de Palencia ha descubierto hongos que ayudan a las plantas, en concreto a los árboles, para que puedan resistir condiciones climáticas extremas.

El directo de la Cátedra, Juan Andrés Oria de Rueda, subraya a la Agencia Ical que los trabajos están encaminados a que las "plantaciones o bosques, incluso los árboles ya existentes que se encuentran en malas condiciones, puedan resistir a los aspectos dificultosos adjudicados al cambio climático".

Todos estos proyectos e iniciativas tienen que ver con "la aplicación de los hongos para ayudar a los bosques en fijar el dióxido de carbono en gran cantidad, y así contribuir de una forma eficaz y activa a evitar el cambio climático", puntualiza el director de la Cátedra.

Esto se llevaría a cabo a partir de "la implantación de varias esporas de un superhongo en un árbol que, por ejemplo, puede crecer en el desierto del Sahel". De esta forma, la plantación aguanta unas condiciones gracias al procedimiento. No obstante, afirma que "no todos valen, por ello están en proceso de búsqueda, aunque las ubicaciones son secretas, ya que hay una especie de espionaje industrial".

Otro tipo de hongos, como la trufa negra, también son objeto de los estudios, como el proyecto de intentar cultivar dicha trufa en zonas de Etiopía o Los Andes con árboles locales. De hecho, se ha descubierto que el roble andino, de los colombianos y peruanos, puede producir la trufa negra. Un roble que se cultivó en la misma escuela y se comprobó que cumplía la función. Y es que, apunta que "no quieren llevar la encina española para evitar problemas, dado que sus árboles autóctonos son perfectamente válidos".



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