ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


La llamada

Cuando Sánchez llamó a Fernández Mañueco ya había hablado por teléfono con otros 16 presidentes autonómicos. A esas horas de la tarde, después de tanto «Hola, soy el presidente en funciones», el mandatario regional encontró al líder del PSOE de ‘tensión baja’. Ni siquiera el propio Mañueco podía dar por hecho que Sánchez le estuviese escuchando, tal y como reconocía en la rueda de prensa posterior. Lo que tenía que decir Pedro Sánchez ese martes ya se lo había dicho a Quim Torra en la segunda llamada de la ronda. El resto fueron coartadas con las que justificar una próxima cita con el presidente de la Generalitat en la que retomar los asuntos que dejaron sin resolver en Pedralbes.
El presidente de la Junta le dijo al líder socialista que no iba por el camino adecuado para mantenerse en la Moncloa y le censuró que haya optado por la «radicalidad». Esto que dijo Mañueco lo calificó de intrascendente la delegada del Gobierno. Y es que al parecer a la socialista Mercedes Martín le parece más peligroso buscar apoyos en el PP y Ciudadanos que en Bildu y Esquerra.
Los compañeros de viaje elegidos por el PSOE se han envalentonado después del último varapalo de la justicia europea a nuestro país. Una más de tantas humillaciones a las que nos someten los aliados del Viejo Continente cuando se trata de defender la integridad territorial frente al continuo desafío de los independentistas. A Emiliano García Page le han tirado de las orejas en su partido por oponerse a que los Reyes le regalen vaselina. Llegamos a pensar que se refería a las duras condiciones de ERC para abstenerse. Pero no contábamos con los otros sapos que tendremos que deglutir para que a Sánchez le salgan las cuentas.