Bernuy se queda sin mujeres

Sergio Arribas
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Bernuy se queda sin mujeres

Big Bang Media graba en el pueblo segoviano el nuevo reality para TVE '7 días sin ellas'. Mientras ellas disfrutan de unas vacaciones en un hotel-spa, sus maridos y familiares se quedan «a cargo de todo»

En Bernuy de Porreros se ha impuesto la ley del silencio, aunque con escasa fortuna. El secreto queda pulverizado en un simple paseo por sus calles. Imposible ocultar el trasiego de operarios, con cámaras al hombro y micrófonos de pelo —antivientos—, que recorren las calles del pueblo, de 760 habitantes. «No podéis sacar fotos ni hablar con nadie. Esto no es público», avisa, con amabilidad y gesto serio, una de las responsables de la productora audiovisual Big Bang Media. El intento es estéril.

El pueblo anda revolucionado desde que fuera elegido para protagonizar el nuevo ‘reality’ de TVE, basado en el programa de la BBC ‘The week the women went’ —La semana en la que se fueron las mujeres—. Lo produce Big Bag Media, responsable de otros formatos como ‘Casados a primera vista’, ‘Me cambio de familia’ y ‘Cita a ciegas’.

Pueblos como El Real de San Vicente (Toledo), Monfarracinos (Zamora) o Pasarón de la Vera (Cáceres) fueron ‘tanteados’ para protagonizar «la serie documental», aunque fue Bernuy quien se llevó el gato al agua. 

Pero, ¿qué es ‘7 días sin ellas’? «Esta mañana han estado en mi casa a las siete y media de la mañana. Me han grabado despertando a mi hijo, preparando el desayuno, haciendo las camas…», relata Manuel, que se esconde tras un nombre ficticio, sabedor de que ha firmado un contrato de confidencialidad que le obliga a guardar silencio hasta que no se emita el programa, el próximo verano, según les ha comentado la productora a los vecinos de Bernuy.

Manuel es uno de los nueve maridos protagonistas del ‘reality’ que se han quedado en Bernuy, ocupándose de las tareas, ocupaciones y responsabilidades de las que normalmente se encargan sus esposas. Ellas se han ido una semana de vacaciones a un hotel-spa, junto con otra veintena de vecinas del pueblo. Es decir, mientras ellos cumplen con la dura tarea del hogar y se preocupan de llevar y traer a sus hijos del colegio, sin desatender sus obligaciones laborales, ellas disfrutan ‘a cuerpo de rey’ de unas vacaciones pagadas.

¿Sobrevivirán una semana sin mujeres? Esa es la pregunta que lanza un programa, que unos defienden como un «experimento» que «pone el foco en la igualdad de género» y otros acusan de «perpetuar la imagen del ama de casa».

Octavillas y carteles sirvieron, tras las navidades, para convocar a los vecinos a reuniones ‘informales’ en la plaza. A cada familia «protagonista» se le prometió el pago de 1.500 euros. Es el precio por autorizar grabar en su domicilio. Ellas, además, tendrían unas vacaciones ‘pagadas’ en el spa. Y no irían solas. Estarían acompañadas por otras mujeres del pueblo.

La despedida. El día 6 de febrero, primer día de grabación, el equipo rodó la despedida y marcha, en autobús, de una treintena de mujeres de Bernuy, entre ellas las 9 esposas protagonistas del reality. A pie del autobús, sus desconsolados maridos interpretaban la despedida. La realidad es que no se marcharon hasta el día siguiente, domingo, en el mismo autocar, que procedía de Almería, lo que da alguna pista de la localización del hotel-spa, desconocido para sus esposos y el resto de vecinos del pueblo.

A ellos y a ellas se les ha prohibido el uso del teléfono móvil, para evitar cualquier tipo de comunicación entre ambos. Solo dispone de ‘móvil’ una de las mujeres participantes en el viaje, la teniente de alcalde, concejala de Educación y Cultura y diputada provincial, Gloria Hernando, aunque solo para atender llamadas relacionadas con el ayuntamiento; un consistorio que se ha quedado «a cuadros», se quejan algunos vecinos que se han quedado en tierra.

Y es que en esta ‘diáspora’ de mujeres de Bernuy, también ha viajado una empleada municipal y la propia alcaldesa, Yolanda Benito, aunque en calidad de acompañante. La regidora marchó al hotel-spa en la tarde el martes, en AVE hasta Madrid y después en avión, según comentan algunos vecinos a quienes comentó sus planes.

Big Bang Media ha desplazado a Bernuy a cerca de 40 personas. Son cinco equipos los que graban estos días en el pueblo, desde el amanecer hasta la noche, siguiendo a los maridos protagonistas. El rodaje está previsto que acabe el lunes día 18, un día después del regreso de las mujeres. Las ‘oficinas’ de la productora se han instalado en una casa rural situada junto a la plaza; mientras que la mayoría del equipo se aloja en el Hotel Los Arcos, en la capital segoviana.

Bares ocupados. En el Bar ‘La Cija’, a la entrada del pueblo, almuerzan y cenan todos los días. El ‘gasto’ en el bar se limita a la bebida, pues toda la comida ha sido contratada a ‘Pios Catering’ . Cada día, una furgoneta lleva la comida a Bernuy, ya preparada, desde San Cristóbal; mientras que, en ocasiones, el equipo se ha permitido algunos ‘caprichos’, a través de Telepizza.

Descansan y almuerzan en ‘La Cija’ porque otro de los establecimientos hosteleros, ‘El Bar de Abajo’, suele convertirse, con frecuencia, en plato de grabación. Su propietaria se ha marchado al hotel-spa y ha dejado en su lugar a un joven del pueblo, de apenas 18 años, protagonista también del ‘reality’, que mostrará como se las ‘apaña’ llevando el negocio.

Y es que no solo son matrimonios los protagonistas de ‘7 días sin ellas’ —nombre, al parecer, definitivo para el docu-reality—. También lo son una madre y su hijo, que se ha quedado solo, afrontando las tareas del hogar y sus estudios en la Escuela de Hostelería de Segovia, donde la productora también ha ido a grabar.

No hay rincón del pueblo que se haya escapado a las cámaras de ‘7 días sin ellas’. En el estrecho seguimiento a los maridos, las cámaras les han grabado en diferentes lugares del pueblo, como en sus centros de trabajo, en naves ganaderas, fábricas de pienso y ladrillos; a la puerta del colegio, en el bar, de paseo, en el campo…

«Lo peor es que entran en tu casa y, claro, no puedes decir nada. Ahí les tienes. Son muy atentos y amables pero, la verdad, quedan todavía días de grabación y yo ya estoy un poco cansado del tema», confiesa Manuel. 

A su lado, Javier —también nombre ficticio— se felicita porque su hija, de apenas 10 años «me está ayudando mucho» en las tareas del hogar, mientras apunta: «mi mujer se ha marchado con el bebé, de unos meses. Si me le hubiera dejado, no sé que hubiera sido. La tarea hubiera sido mucho más complicada». La grabación concluirá el lunes, cuando ya hayan regresado las mujeres de Bernuy, tras unas vacaciones inolvidables, tan díficiles de borrar como lo son estos días para sus maridos.