Una cantera con solera

Nacho Sáez
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El Quintanar, que cuenta con más de 200 deportistas, se ha marcado el objetivo de ascender a categorías autonómicas en juvenil, cadete e infantil.

Una cantera con solera

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Los equipos del Quintanar

Aprendizaje, diversión y competición. Son las tres premisas sobre las que se asienta el Club Deportivo Quintanar, que en 2020 cumplirá 41 años de historia con la misma salud de hierro de siempre y con el reconocimiento de estar considerado una de las canteras con más solera del deporte segoviano. Más de 200 deportistas visten sus colores este curso, marcado por los ambiciosos objetivos deportivos que se ha marcado. 

Lograr el ascenso a las ligas autonómicas en categoría juvenil, cadete e infantil se ha convertido en el anhelo de la entidad que continúa presidiendo Alberto Barrero. Este destaca la prioridad que otorgan a la enseñanza del fútbol («Con el objetivo de ofrecer una formación más completa», afirma)– frente a la tentación de abrirse a nuevas disciplinas deportivas. «Podría provocar que nos distrajéramos de lo que hemos sabido hacer hasta ahora», apunta el propio Barrero.

El fútbol femenino vuelve a ocupar un lugar central en la actividad del Quintanar, que ha mantenido el equipo que creó la pasada temporada con el objetivo de competir a nivel regional. «Y en Semana Santa queremos hacer una jornada de puertas abiertas para que otras chicas vengan a conocernos», señala el presidente del club. «Es que no me puedo creer que en Segovia sólo haya 18 chicas a las que les guste jugar al fútbol 11. Para este curso no daría tiempo a que empezaran a jugar, pero ya llevaríamos mucho avanzado para el próximo y tendríamos una primera toma de contacto», añade.

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Tras un irregular comienzo de campeonato, el equipo femenino del Quintanar ha remontado el vuelo y ya ocupa la séptima posición en la Liga DobleG, a ocho puntos del líder, el Olímpico de León B. «Tampoco se puede descartar que acabemos peleando por el ascenso», apunta Barrero, que en cualquier caso asegura que las señales de identidad del Quintanar se encuentran por encima de los éxitos deportivos.

La filosofía con la que fundó el club Paco Maroto en 1979 y que se conserva en la actualidad es que todos los niños segovianos tengan la oportunidad de jugar al fútbol, independientemente de sus cualidades. «Ponemos todos los medios para que los chavales aprendan, se diviertan o compitan. Tienen la oportunidad de elegir lo que quieren hacer», asegura el presidente, al frente de una junta directiva que anhela la llegada de más colaboradores para repartir el trabajo.

Ignacio Martín, José Luis Alcubilla, Jesús María Sanz, Alberto Miguel, Ricardo Montes, José María Gil, Raúl Rucio y Carmelo Yagüe completan el organigrama. «A veces pienso que cuando nos vayamos los de mi generación, va a ser muy difícil que esto se mantenga», se lamenta Barrero ante la falta de un relevo generacional. La labor que llevan a cabo es altruista y el Quintanar se financia gracias a las aportaciones que realizan sus patrocinadores (Venta Magullo, Periocentrum, BigMat Tabanera y Siguero) y a las cuotas que pagan los jugadores y sus familias. Los pilares de un club que es parte fundamental de Segovia y que mantiene el pulso a sus rivales.