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Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Almeida y los carmenistas

31/12/2021

Al alcalde de Madrid le está cayendo la mundial por negociar los presupuestos del ayuntamiento con los carmenistas, los concejales que habían formado parte del equipo de Carmena que después se presentaron en la candidatura de Errejón Más Madrid, de la que se escindieron por desacuerdos con las políticas que pretendía imponer Rita Maestre, la portavoz municipal.

A José Luis Martínez Almeida le está cayendo la mundial por llegar a acuerdos con "rojos peligrosos"; pero los que más le acusan, los de Vox, con Ortega Smith a la cabeza, no quisieron pactar nada con el alcalde, aun sabiendo que, de no hacerlo, se venían abajo los presupuestos y, con ellos, la mayoría de las propuestas de gobierno que habían pactado Almeida y la vicealcaldesa y portavoz de Ciudadanos Begoña Villacis, leal con su socio en contra de lo que han hecho dirigentes de Ciudadanos en otros gobiernos municipales y regionales -no todos-, que no han desaprovechado la ocasión de hacer la cama a los alcaldes y presidentes del PP con los que habían llegado a acuerdos de gobierno.

Postura que ha sido letal para Ciudadanos, porque el afán por presentar una moción de censura en Murcia provocó el adelanto electoral en Madrid - Ayuso se temía que se repitiera la operación en su gobierno- y eso conllevó no solo el triunfo de una Isabel Ayuso lanzada al estrellato, sino que Ciudadanos perdió todos sus escaños. Es lo que tiene el mundo político: no medir las fuerzas de cada uno, creerse invencible y asumir riesgos innecesarios para cumplir las ambiciones personales, suele ser mortal de necesidad.

Seguro que Martínez Almeida habría preferido no necesitar el apoyo de los carmenistas, aunque su relación con Marta Higueras, el brazo derecho de Almeida en el gobierno municipal anterior ha sido impecable, a cara descubierta, sin trampas y sabiendo cada uno lo que quería el otro. Pero con Vox en el monte hasta el punto de no aceptar siquiera la abstención, era la única posibilidad que tenía el alcalde de aprobar unos presupuestos que le permitían sacar adelante lo que había prometido y que él consideraba que mejoraría la vida de los madrileños. Entre otras cuestiones, la bajada de impuestos, ibi y tasas, asunto importante cuando los bolsillos de los madrileños, de todos los españoles, se encuentran en las últimas. Por otra parte los carmenistas no exigían tanto, más dinero para el colectivo LGTBI y que la escritora Almudena Grandes fuera considerada hija predilecta de Madrid. Muy poco, camparado con lo que suponía el rechazo a los presupuestos.

Los que más callados deberían estar por ese acuerdo, y, sin embargo, están poniendo de vuelta y media al alcalde y a los antiguos compañeros de Errejón, son los socialistas: a los que no importa que su secretario general, el presidente de gobierno, llegue a acuerdos innobles con partidos innobles como los independentistas o Bildu.

Lo que hay que ver.