El deterioro de calles centra la mayoría de quejas vecinales

D. A.
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El deterioro de calles centra la mayoría de quejas vecinales - Foto: Rosa Blanco

Partido Popular, Centrados, Podemos y Vox se han reunido en las últimas semanas con asociaciones de vecinos para preparar sus programas, aunque los representantes de los barrios no ocultan su escepticismo

Mientras el Ayuntamiento de Segovia afronta esta primavera el plan de asfaltado más ambicioso de los últimos años, las asociaciones de vecinos reclaman inversiones que en muchos casos colean desde hace tiempo. Sin duda será el plan anual de asfaltado más ambicioso porque, objetivamente, no ha habido otro en este mandato, ni en el anterior, que superase los 600.000 euros de una tacada para extenderse a más de 40 calles. Sin embargo, a falta de que tales obras puedan suavizar las críticas, en las opiniones de los representantes vecinales predominan las palabras «dejadez» y «abandono».
Cierto es que las asociaciones de los barrios no dejan de estar en su papel de ser reivindicativas, si bien lo hacen coincidiendo con el final de un mandato en el que los pagos de sentencias por conflictos de hace cinco, diez y hasta más de veinte años han lastrado al Ayuntamiento durante los últimos cuatro, con un impacto económico negativo que supera los veinte millones, más de lo que se ha podido presupuestar para nuevas inversiones.
Resulta paradigmático en ese sentido el caso de la ya casi famosa zanja de la plaza Calderón de la Barca, en Nueva Segovia. Como ya informaba El Día en su edición del 8 de marzo, allí se produjo una avería de agua hace ya más de cinco meses. Los operarios la arreglaron, pero la avería se reprodujo unos metros más adelante, cosas que pasan. Tras volver a repararla se rompió de nuevo, cosas que ya no pasan tan a menudo. Y cuando el Ayuntamiento decidió sustituir la tubería en lugar de seguir parcheándola es cuando ya se produjo una situación absolutamente atípica: que la falta de disposición presupuestaria de una partida de 20.000 euros haya llevado a dejar una reparación a medias. Con la zanja abierta todo este tiempo, sin echar tierra sobre la vieja tubería para no exponerla a más roturas y asegurar que al menos siguiera dando servicio. Ahora sí que es inminente el recambio, después de que el Ayuntamiento aprobara el 14 de marzo una modificación presupuestaria para obtener liquidez sin esperar a que entren en vigor las cuentas de 2019 dentro de unas semanas; pero ahí ha quedado la zanja durante meses, como una herida abierta y expuesta en una de las principales plazas del barrio más poblado.
Entretanto, cuando apenas faltan dos meses para las próximas elecciones municipales (26 de mayo), la mayoría de los partidos ya están solicitando y manteniendo reuniones con las asociaciones de vecinos para tomar nota de sus reivindicaciones y preparar los programas. El Día también ha sondeado las opiniones de todos estos colectivos y, tras preguntarles con qué partidos se han visto en las últimas semanas, en sus respuestas citan al PP, Centrados, Podemos y Vox. Es decir, un partido consolidado, uno que busca afianzarse en el Ayuntamiento tras haber entrado este mandato por primera vez y dos que aspiran a estrenarse, si bien uno aún no ha descartado oficialmente la opción de la candidatura conjunta con IU, aunque en la práctica ya sea prácticamente inviable por plazos, y el otro aún no ha presentado a su cabeza de lista.


Principales peticiones. En cuanto a las necesidades que detectan las asociaciones en sus respectivos barrios, en materia de actuaciones viarias, la de San José vuelve a advertir de los «baches o hundimientos» de la calle Francisco Giner de los Ríos, tal y como ya hiciera en su respuesta por otro artículo de El Día similar a este, publicado en la edición del 27 y 28 de enero de 2018. La asociación del recinto amurallado vuelve a recordar Daoiz, igual que la de San Andrés, aparte de criticar que los cables también afeen todavía las fachadas de la calle Real. 
La asociación de San Lorenzo insiste en que aún tiene alguna vía en tierra como la del camino La Huerta, cuyo nombre refleja fielmente su estado actual. La Albuera habla de descuido general por aceras levantadas y «hierbas por todos sitios». El Cristo pone el foco sobre «calles en un estado especialmente lamentable» como Agapito Marazuela o la de los Arroyos; Santa Eulalia se declara «un gran barrio olvidado» con «muchas carencias de asfaltado» y «sin inversiones importantes desde 2015», salvo en 2017 la de la avenida de Constitución, «que se quedó a medias porque faltan las aceras». San Millán pone el acento en la imagen que presenta su barrio, pero más por suciedad y vandalismo que por deterioro urbanístico. Santa Teresa-Puente Hierro reitera el «abandono» de un tramo amplio de la carretera de Villacastín; Santo Tomás señala «un agujero enorme» en la travesía de Antonio Machado; los barrios incorporados, «la cantidad de calles que siguen sin urbanizarse»… La lista de obras demandadas es larga, pero también la de peticiones de otro tipo, desde más presencia policial en San Millán o San José a mejoras en el transporte por el recinto amurallado o San Lorenzo.
De primera mano están recabando tales reivindicaciones los partidos, aunque las asociaciones se muestran tan receptivas a estas reuniones como escépticas.«Recibimos buenas palabras y hasta ponen el grito en el cielo cuando les decimos por ejemplo que enPerogordo y Torredondo seguimos sin teléfono fijo, pero luego nadie hace nada», lamenta Noemí Martín, de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barrios Incorporados. «A cada partido que viene a vernos le llevo a ver lo dejado y desaprovechado que está el lago Alonso, pero ya veremos si se hace por fin algo», apunta Francisco Caro, de Nueva Segovia. «Todos los partidos se comprometieron a arreglar Daoiz y ahí sigue», critica PedroMontarelo, del recinto amurallado.
«Nosotros vamos explicando a todos lo mismo, pero después ya se sabe, alguna cosa harán y la mayoría seguirá pendiente», añaden desde SanMillán. «Cuando se acercan las elecciones todos se movilizan, pero a la hora de la verdad...», coincide Tina Giménez, de Santa Teresa-Puente Hierro. «Son meses de mucho movimiento, se creen que las asociaciones debemos hacer las campañas con ellos», afeala presidenta de la asociación de Santa Eulalia,Esther Santos. «Luego, una vez que entran en Plaza Mayor 1, aunque se lleven todo apuntado acaban haciendo borrón y cuenta nueva, pero nosotros seguiremos reclamando lo que creemos que tenemos derecho a reclamar», sentencia.