scorecardresearch

Segovia encara la sexta ola con casi 15.000 no vacunados

D. A.
-

En el hospital la presión es baja, pero ya se ven los dos perfiles tipo que se esperan en próximas semanas: personas sin vacunar o frágiles por edad o patologías previas

Tabla de indicadores de riesgo.

Los segovianos de entre 40 y 49 años han sido los que más se han contagiado en la provincia en el último mes. Su convivencia con menores se presume clave y en ese intervalo han concentrado 105 de los 599 casos detectados por Atención Primaria, desde donde se observa a su vez cómo las zonas básicas de salud de Nava de la Asunción y Segovia Rural son las más afectadas de la provincia.

En el balance de positivos por municipios de más de 1.000 habitantes, de acuerdo con la actualización de datos oficiales publicada con fecha del jueves 25 de noviembre, Nava de la Asunción es también precisamente el que destaca con una tasa de incidencia acumulada en 14 días (IA14)de 982 casos por cada 100.000 habitantes, multiplicando por más de ocho la media provincial (113). Le siguen a continuación Navas de Oro (842), Trescasas (744), Coca (579), Hontanares (274),Valverde (179), Palazuelos (162) o Cantalejo (140), mientras que el resto se encuentra ya por debajo de la media de la provincia; incluida Segovia capital, que 'sólo' registra 74 casos por cada 100.000 habitantes. 

Los contagios se han cebado así más con el medio rural que con el urbano de Segovia de un tiempo a esta parte. Sobre todo desde finales de septiembre y principios de octubre, cuando se desbocaron los brotes entre temporeros. Focos que ya están inactivos, pero que han dejado una huella que todavía perdura.

Ahora los brotes que predominan en Segovia son los originados por encuentros familiares, que suman más de la mitad de los que hay actualmente activos: siete de trece, en concreto. Asimismo, cuatro tienen origen mixto (de origen familiar y social) y los otros dos, social.

Cierto que no son tantos brotes si se tiene en cuenta que a principios de noviembre todavía se superaban los 20, y también sigue baja la presión asistencial que soporta el hospital, con seis pacientes en planta y dos en UCI. Además, la estadística oficial de indicadores de riesgo refleja que 172 de los 209 municipios de la provincia se encuentran en niveles propios de nueva normalidad.Pero, aun así, cada vez son más los pueblos que entran en niveles más altos y la tendencia al alza de las tasas de incidencia acumulada se están consolidando esta semana en Segovia, que apunta a estar afrontando ya su entrada en la sexta ola que ya se daba por hecho hace días a nivel nacional y que este mismo jueves también la citó la consejera de Sanidad, Verónica Casado. La bautizó como «la de los no vacunados y las personas frágiles», y curiosamente coincide con la visión que describía el miércoles a El Día el gerente de Asistencia Sanitaria de Segovia, Jorge Elízaga. Podía no haber coincidido perfectamente porque la muestra de pacientes de Segovia es tan pequeña que oscila mucho, pero justo habló de «dos perfiles característicos» entre los pacientes ingresados: por un lado, vacunados con dos dosis pero que tienen más de 80 años o presentan patologías previas; y por otro, los no vacunados con edades que van de los 35 a los 55 años.

En Segovia son todavía casi 15.000 las personas que, teniendo más de 11 años, no se han puesto ni una sola dosis, a pesar de cómo las estadísticas retratan la efectividad de las vacunas, independientemente de que no tengan un 100% de efectividad a la hora de evitar el contagio.

Esta misma semana estrenaba el Ministerio de Sanidad una nueva estadística que revela cómo en las últimas ocho semanas, y hasta el 14 de noviembre, la incidencia acumulada de contagios entre las personas con pauta completa de vacunación es muy inferior menor que en las que no están vacunadas.

Destacan los resultados de este análisis en el grupo de personas de 60 a 80 años, ya que los vacunados tienen ocho veces menos riesgo de contagiarse, 18 veces menos riesgo de ingresar en un hospital y 25 veces menos riesgo de morir por esta enfermedad. 

Dentro del grupo de personas vacunadas con edades entre 60 y 69 años, con datos nacionales difundidos el pasado martes, la incidencia se situaba en 23 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que, entre los no vacunados, ese dato se dispara a 181.

En cuanto a hospitalizaciones y UCI, en personas de 30 a 59 años, la tasa en vacunados era de 0,4 por cada 100.000, mientras que entre los no vacunados se llegaba a 3,9 en el periodo estudiado. Es decir, que sin pinchazo, redondeando, la probabilidad de terminar ingresado se multiplica por 10 en ese caso.

Además, la tasa de fallecimientos entre personas vacunadas de 60 a 79 años es del 0,1, y ahí es donde se ve un riesgo 25 veces mayor entre personas no vacunadas.

Ya el pasado martes aprobaba además la Comisión de Salud Pública la decisión de administrar terceras dosis también a las personas de entre 60 y 69 años y al personal sanitario y sociosanitario, al tiempo que la consejera de Sanidad anunció el jueves que se volverán a reabrir los 'vacunódromos' para ir más rápido. Compareció para ello en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno después de unas cuantas semanas de ausencia y fue entonces cuando se refirió al repunte actual de contagios como «sexta ola», «en fase de ascenso» y con el pico máximo «aún lejos». Recordó que en olas anteriores se alcanzaba el pico en cuatro o cinco semanas, y ahora sin embargo aún no se ve nada claro. A nivel regional destacó que el ritmo de contagios «se ha acelerado» en la última semana, al pasar la IA14 de 105 a 187 casos y la IA7 de 85 a 119; cifras que suponen multiplicar por seis las que había hace seis semanas.

Segovia, sin embargo, venía llevando otro ritmo. La incidencia empezó a bajar en la última semana de octubre, cuando en la Comunidad amagaba con subir. Los altibajos moderaron especialmente la tendencia a la baja de la provincia, pero sin haber salido apenas del nivel de riesgo medio, resulta que esta semana ya está afianzando una tendencia ascendente que todavía no es grande, pero inquieta, y más aún con las navidades a un mes vista.

En este contexto, la Junta está pendiente de recibir un informe jurídico interno sobre la posible aplicación del certificado covid en Castilla y León, pero sólo en albergues y hospitales; y se confirma así que la hostelería queda fuera del foco.

«Hace ya tres o cuatro semanas que Igea nos lo vino a decir, y el miércoles recibimos la confirmación de la Junta a través de la confederación regional», señalaba este jueves a El Día el presidente de la Asociación de Alojamiento, Hostelería y Turismo de Segovia (Hotuse), Jesús Castellanos. «Allá donde se está aplicando el certificado covid no parece que tenga efecto, en vistas de que tienen datos de contagios parecidos a los nuestros, y por supuesto que estamos en contra de esta medida».

«A estas alturas», Hotuse ya se muestra totalmente contraria a cualquier restricción que afecte a su sector, incluida la posibilidad de aplicar límites horarios: «Ahora está la experiencia del año pasado, en el que se vio cómo las medidas que se aplicaron no hicieron más que criminalizar a nuestro sector, se fomentaron las cenas en casa y fue así como subieron los casos», según opina. 

Pero la cuestión es que ahora la estrategia de la Junta es otra bien distinta, al menos de momento. Como afirmó la consejera de Sanidad, la principal medida para estas próximas semanas ha de ser «vacunar, vacunar y vacunar». Avanzar con las terceras dosis e intentar captar a más personas que no se han puesto ni una, aunque cada vez se antoja más difícil convencer a quienes no se convencieron todavía.