TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


¿Hay plan C?

Creo que era un gag de los Monty Python, en el que un comandante veía pasar de vuelta a decenas y decenas de soldados heridos tras la batalla, y decía algo como «o alguien le dijo al enemigo cuál era mi plan... o mi plan era pura basura». Pongamos que alguien le dijo al Mallorca cuál era el plan del Madrid. «No fue nuestro mejor partido», dijo Moreno en la sala de prensa, echando más sal y vinagre a la herida blanca: un Mallorca normalito -recién ascendido que lucía dos victorias y solo seis goles marcados hasta el sábado- le endosó la primera derrota liguera del curso. 
El plan del Madrid es ganar. No importan los medios, el número de centrocampistas que ponga, si está Benzema o Hugo Sánchez, si defienden dos o cuatro, si acaban colgando del larguero defendiendo un 1-0 ante un equipo menor o marcando dos goles en los últimos cinco minutos para remontar un marcador adverso. Las circunstancias son lo de menos, el marcador lo de más: 13 Copas de Europa no se ganan con el mismo plan. 
Ahora bien: cuando alguien pregunta con total inocencia (o mala baba) «¿A qué juega este Real Madrid?», nadie, absolutamente nadie, puede responder si no es con un alegato falso. Hay once jugadores vestidos de blanco y hasta aquí el análisis táctico de este equipo plano. 
Zidane, cuando reventó los pronósticos y coronó al equipo en Liga y Copa, tenía un plan B exquisito con tipos como Pepe, Morata, Kovacic o James. Hoy, para que tengamos en cuenta la magnitud de la tragedia, James (al que Zidane no quería) forma parte del plan A. Por eso, ante el miedo a una derrota catastrófica en Turquía, el madridismo se pregunta si no hay un plan C... o algún plan que hoy no parezca «pura basura».