Amor en tiempos de virus

Nacho Sáez
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"Han sido unos días horribles", subraya una pareja segoviana que se ha casado hoy en el Ayuntamiento. El Consistorio tenía previsto celebrar cuatro bodas, pero dos han sido canceladas.

Amor en tiempos de virus

“Han sido unos días horribles”. A las puertas del Ayuntamiento, Verónica Q. y Carlos M. por fin lograban esbozar una sonrisa. Los que deberían haber sido los momentos más especiales de su vida se habían transformado en una pesadilla. De tener todo preparado para casarse y celebrarlo con sus familiares y amigos pasaron en cuestión de horas a ver cómo sus invitados cancelaban en cascada su asistencia a la boda y que nadie les garantizaba que no tuvieran que pagar el coste del banquete, aunque no se llevara a cabo. Al final han llegado a un acuerdo con el restaurante para fijar una nueva fecha cuando pase la tormenta, pero algunas pérdidas van a ser inevitables.

Les queda el consuelo, eso sí, de haber podido sellar su amor. Con el visto bueno del Ayuntamiento, han celebrado en la mañana de este sábado su enlace en el antiguo salón de plenos del Consistorio, adaptado a la actual situación extraordinaria. El aforo, habitualmente de 60 personas, ha quedado reducido a apenas 12 asistentes y los asientos para los invitados se han colocado a una distancia de seguridad. Carlos y Verónica, segovianos, han estado acompañados nada más por los dos testigos y por sus padres. “No lo hemos aplazado porque así ya estamos casados. Desde luego que no se nos va a olvidar nunca este día. Es histórico”, apuntaban con una mezcla de felicidad y resignación al sentirse protagonistas de una fiesta chafada.

“Ha sido un poco raro. Normalmente todo es alegría y emoción y hoy se ha convertido en un trámite”, explicaba el concejal Alberto Espinar, que acababa de oficiar otra boda en el propio Ayuntamiento. En este caso quienes contraían matrimonio eran Johan y María, nombres ficticios de una pareja residente en Madrid que defendía su decisión de no aplazar el acto. “Tan solo quedan unos días para que se nos caduque el expediente y él es extranjero, por lo que el desarrollo es más difícil y no nos hubiera dado tiempo a hacerlo antes del 31 de diciembre, que parece que es el plazo que van a marcar las aerolíneas para que se puedan cambiar los billetes. A nuestros invitados –que iban a venir de Holanda, Reino Unido e incluso Australia- les hubiéramos hecho una faena muy grande”, argumentan.

Disposición especial del antiguo salón de plenos para las bodas que se tenían que celebrar esta mañana.Disposición especial del antiguo salón de plenos para las bodas que se tenían que celebrar esta mañana. - Foto: DS

El disgusto por los acontecimientos que les han sobrevenido contrastan con el agradecimiento que muestran hacia el personal del Ayuntamiento. “En principio nos íbamos a casar el sábado que viene, pero nos han dejado adelantarlo. La verdad es que la gentileza y humanidad que los funcionarios han tenido con nosotros ha sido increíble. En una ciudad más grande seguro que no lo habríamos conseguido”, remarcan acerca de unos días que han renovado su idilio con Segovia: “Colaboramos con un festival que se celebra aquí y estamos enamorados de Segovia. De su intimidad, de su romanticismo…”.

Preguntados por la posibilidad de que el Gobierno limitara los desplazamientos y no pudieran regresar a casa, apuntaban que “nos vamos ya a Madrid”. “Hoy hemos dormido en un hotel de Segovia para asegurarnos de que íbamos a poder llegar al Ayuntamiento a la ceremonia, pero no vamos a comer aquí ni nada. Nos vamos a Madrid”, se despedían mientras enfilaban el camino del coche, acompañados solo por su hija pequeña y por una amiga. Ellos y Carlos y Verónica son los últimos que se han podido casar en el Ayuntamiento de Segovia. Otras dos parejas tenían fecha hoy también, pero decidieron cancelarlo. Igual que las preparadas para los próximos días. Toca adaptarse al amor en tiempos del coronavirus, como en la novela de Gabriel García Márquez.