Segovia apunta a certificar la calidad de su cielo este año

D. Aso
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La Diputación ya ha propiciado que sea la provincia con más alojamientos certificados por la Fundación Starlight, que prevé fijar su sello, de alcance mundial, en el firmamento segoviano.

Foto de familia de un grupo de participantes en una ruta nocturna por el valle del Pirón. - Foto: Más que Monte

En Peñarrubias de Pirón, pedanía de Escobar de Polendos con siete residentes habituales frente a 80 plazas de hotel o casa rural y un cielo nocturno espectacular, un joven de 30 años licenciado en Ciencias Ambientales, Enrique García, Kike, ha empezado a explorar y explotar el emergente turismo de observación de estrellas o astroturismo. Arrancó hace dos años, pero ha acelerado de unos meses a esta parte y el 2 de febrero se sacó el título de monitor astronómico por la Fundación Starlight, entidad sin ánimo de lucro y de referencia internacional, creada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), que se ha erigido en un certificador de calidad de firmamentos de todo el mundo, desde la provincia canadiense de Nueva Escocia hasta la pequeña localidad soriana de Muriel Viejo.
Segovia también apunta a convertirse este año en destino o reserva Starlight. La sierra de Ayllón y el Parque Natural Sierra Norte de Guadarrama son las zonas con más potencial y probabilidades, después de que la Diputación empezara a abrir camino sobre todo a partir del verano pasado. A través de Prodestur (el área provincial de Promoción y Desarrollo Turístico) organizó unas jornadas para empresarios turísticos y un curso introductorio, entre otras iniciativas; y lo más importante, encargó unos estudios preliminares que son los que han constatado la calidad de la singular bóveda celeste segoviana. Se recabaron unas 14.000 mediciones de brillo (contaminación lumínica), seeing (nitidez de la atmósfera), transparencia y porcentaje de días nublados que, además, han servido como aval para que Starlight haya concedido su certificación a ocho alojamientos de Segovia. Ninguna provincia tiene tantos, aunque otras van por delante en lo más trascendental para atraer astroturistas, la certificación de territorios por su cielo (la zona norte de la Sierra de Gredos está certificada desde 2013, por ejemplo). Un asunto clave si se tiene en cuenta que, según estudios de impacto de la fundación, hay zonas donde se han llegado a quintuplicar las pernoctaciones gracias al astroturismo, una nueva oportunidad de dinamizar el territorio y generar economía para atraer turistas, y a medio plazo población.
«Mirar al cielo y decir que sólo son estrellas es como abrir un libro y decir que sólo son letras», cita Enrique en la web de su empresa de turismo activo Más que Monte, con la que ha abierto un centro de interpretación de la naturaleza y educación ambiental en Peñarrubias. Entre otras actividades, hace rutas de observación de estrellas o de fotografía astronómica por las que cobra 15 o 20 euros por persona, y está sacando grupos de entre 12 y 20 personas «casi todos los sábados». «Después de hacer el curso de monitor de Starlight me he metido más de lleno», destaca. «El turismo de estrellas atrae mucho, sobre todo a familias con niños. Sólo el hecho de dar un paseo de noche ya les hace mucha ilusión a los pequeños», valora.

Enrique García, de Más que Monte, explica las estrellas vistas desde el Valle del Pirón con la ayuda de un puntero láser.
Enrique García, de Más que Monte, explica las estrellas vistas desde el Valle del Pirón con la ayuda de un puntero láser. - Foto: Más que Monte
Suele decirse que quien da primero da dos veces, y Enrique es uno de los dos únicos monitores Starlight que hay en Segovia se momento. El otro es Carlos González, licenciado en Matemáticas, Máster en Astronomía y Astrofísica, de 35 años y «enganchado» a los telescopios desde que cogió el primero en 2009 para observar el cielo de su pueblo, Martín Miguel. Trabajaba de informático en Madrid y decidió regresar a Segovia en 2017 para intentar vivir de su pasión, y en ello está con su proyecto de emprendimiento Laboratorio de Astronomía. Ofrece observaciones con telescopios por toda la provincia, ya sean talleres para particulares o eventos para organizaciones o municipios. Su equipo lo lleva en el coche y lo despliega allá donde va: «Ahora ya estoy dedicado sólo a esto, cuesta arrancar, pero quiero creer que este año puede ser el de la confirmación de la apuesta», afirma. Ya el verano pasado ofreció más de 20 talleres, la mayoría por encargo de la Diputación, y el título de monitor Starlight, que se lo ha sacado a la vez que Kike (el 2 de febrero en Aliaga,Teruel), puede darle el empujón que necesitaba. Se trata de una actividad formativa de sólo cuatro días que no admite comparación con el Máster de Astronomía que ya tenía, pero aprecia que le ha «servido mucho para aprender sobre astroturismo». Al fin y al cabo, aparte de tener grandes conocimientos se presume clave saber comunicarlos y aplicarlos, al tiempo que la marca Starlight le da visibilidad para atraer clientes. De momento se ha marcado como objetivo a corto plazo hacer contactos con responsables de alojamientos rurales, que son los que pueden enviarle muchos de sus clientes si le recomiendan.


ALOJAMIENTOS STARLIGHT. La Diputación ha costeado la inscripción de ocho alojamientos de la provincia como Starlight, aunque esto no va de pagar un dinero y ya está,tal y como recalca a El Día la directora de la fundación, Antonia Varela. De hecho, matiza que el coste de inscripción sólo equivale a tres noches de estancia, si bien suele haber estudios previos de calidad del cielo como aval, aunque no sean imprescindibles. Además, el alojamiento «se compromete a tener un alumbrado inteligente y racional, a hacer lo posible por preservar la oscuridad de su cielo» y, en esa línea, «a denunciar al alcalde si mañana pone una lámpara que no es correcta», cita como ejemplo de lo que buscan: compromiso con la astronomía, con el astroturismo, con el turismo sostenible, por la naturaleza y contra la contaminación lumínica. «Y lo más importante, que el alojamiento desarrolle actividades que hagan producto, que promocione rutas, que divulgue», añade Varela. Precisamente el miércoles 6 de marzo se celebraba un taller gratuito de astronomía con telescopios en el Hotel Manantial El Chorro de Navafría, que es uno de los ocho alojamientos segovianos Starlight por la colaboración entre Prodestur y la fundación.
En cuanto a los otros siete alojamientos certificados de la provincia, hay cinco más en localidades de la sierra de Ayllón, la Norte de Guadarrama o Sabinares de Somosierra, las zonas que se consideran con más potencial: Requijada, Collado Hermoso, Becerril, San Rafael y Casla; uno en el Valle de Tabladillo y otro en Aldehuelas de Sepúlveda.

Las zonas con mejor cielo.
Las zonas con mejor cielo. - Foto:
«Fuera de las zonas de Guadarrama y Ayllón también hay territorios extraordinarios pero que están más aislados», explica la diputada de Prodestur, Magdalena Rodríguez. «En la primera fase (la que se desarrolló durante el año pasado) se trataba de conocer las potencialidades que teníamos para el astroturismo y se elaboró un mapa en el cual se vio que la provincia en general era muy apta, pero encontramos que los entornos de Guadarrama y Ayllón, toda esa vertiente de nuestra provincia, reunía las zonas más amplias», y por algún sitio había que empezar.
De aquello hace ya varios meses porque el grueso de la primera fase se desarrolló durante el verano, y aunque el proyecto no se ha parado, va a ser en estas próximas semanas cuando se defina la segunda fase para acelerar de nuevo. La Fundación Starlight ya le ha trasladado a Prodestur que el siguiente paso sería auditar el cielo de la provincia, o de las zonas concretas por las que se apueste de primeras, para terminar de preparar la certificación Starlight como destino o reserva. Ambas calificaciones permiten destacar porque situarían a la provincia en el mapa de Starlight, que sólo el año pasado tuvo presencia en más de 150 medios de comunicación internacionales, desde la revista de Qatar Airways a National Geographic, aunque reserva es el máximo nivel, mientras que la calificación de destino se queda por debajo. «Una es un diez, y la otra un notable alto», resume la directora de la fundación.
No obstante, el proyecto tiene otras vertientes que Prodestur y la fundación esperan concretar en marzo. Hay idea de convocar un curso de monitores Starlight, por ejemplo, lo cual permitiría formar a más personas aparte de los dos segovianos que tuvieron que irse a hacer el curso a Teruel. También se desarrollará un proyecto astroturístico propio para Segovia conStarlight si efectivamente se avanza hacia la certificación, y en paralelo se podrían promover líneas de ayudas a municipios para renovar alumbrado, reducir contaminación lumínica y mejorar así la calidad de su cielo.
«Lo que sí podemos decir ya es que tenemos un informe que dice que las sierras de Ayllón y la Norte de Guadarrama cumplen las exigencias para ser declaradas destino turístico Starlight», recuerda Valera, y ve factible su certificación este año. Aquel estudio lo hizo la empresa Lumínica Ambiental, con sede en Vitoria y una de las pocas que se dedica a esto.Su responsable,Susana Malón, valora el potencial de toda la provincia, aunque inicialmente se haya apostado por las dos zonas citadas:«La de Ayllón es súper oscura, tiene unos niveles muy buenos, y la de Guadarrama algo menos por la cercanía de Madrid», cuyo resplandor se hace notar en los núcleos de La Granja y El Espinar.Pero se trata de una zona Reserva de la Biosfera y aunque no llegue al nivel de Ayllón, son niveles que pueden dar para conseguir la certificación de destino Starlight. Y la provincia, más cerca que nunca de las estrellas.