"Las empresas que ponen los cables tienen la última palabra"

D. A.
-

El concejal de Obras destaca que ya hay compañías «predispuestas» a corregir la colocación de su cableado en el principal eje turístico de la ciudad, pero otras «se lo están pensando»

El concejal de Obras, Miguel Merino (izquierda), visita Marqués del Arco con representantes de UniónFenosa y una técnico municipal.

Después de apenas ocho meses en el cargo, el concejal de Obras, Miguel Merino, afronta con la ilusión intacta las conversaciones con las empresas de luz, gas y telecomunicaciones que afean con sus cables las fachadas de buena parte de la ciudad. Aunque es el eje turístico Marqués del Arco-La Merced-Daoiz el que centra el asunto, en busca de una solución transitoria que permita sobrellevar la lamentable estampa de ese espacio, a la espera de que se acometa su reurbanización integral. En mandatos pasados ya se buscaron acuerdos sin éxito. Los tanteó la concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, y también la alcaldesa,Clara Luquero.¿Y ahora ha cambiado el escenario?, ¿hay más receptividad en las empresas? «Aunque sea difícil, tenemos que pelear por ello e intentar convencerlas», responde Merino a El Día. «Algunas nos han mostrado predisposición a mover sus instalaciones, otras se lo están pensando», y queda al menos una de telecomunicaciones con la que no han podido hablar aún por no localizar a su «responsable».

«La intención es abordar una solución (transitoria) entre todos», remarca; y ese ‘todos’, por cierto, incluye al propio Ayuntamiento, dado que también tiene cables de alumbrado público por esas fachadas.

«La solución definitiva por la que trabajaremos, pero a medio plazo, es la reurbanización integral de esas calles», recuerda el concejal, y «lo que estamos mirando ahora es de qué manera podemos mejorar entre todos la imagen que se está dando», prosigue. Merino recalca en ese sentido que las instalaciones actuales «son seguras y cumplen normativa», aunque «el color y los acabados den la sensación de una zona especialmente desordenada en este aspecto». «Les hemos planteado la posibilidad de poner canaletas» para que los cables discurran por ellas y no estén a la vista, «pero no es una solución que podamos imponer porque cada compañía suministradora tiene sus pautas, son ellas la que  al final tienen la última palabra y lo están estudiando». El coste «no sería alto», aunque tampoco se ha concretado con qué cargaría cada parte. «Primero hay que asegurar que todas las empresas estén por la labor. No estamos pidiendo instalaciones nuevas, se trata de tener los cables lo mejor puestos posible», incide Merino. Y el resultado está por verse.