El libro "debido" a Antonio Viñayo

SPC
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José María Fernández Cardo es el autor de un diccionario biográfico sobre "un hombre fundamental para la historia de León de la segunda mitad del siglo XX"

Imagen de archivo de Antonio Viñayo, Abad de San Isidoro. - Foto: Ical

'Antonio Viñayo. Abad de San Isidoro' es el título con el que se presenta el diccionario biográfico sobre el que fuera destacado clérigo y estudioso leonés, obra de José María Fernández Cardo, que ve la luz de la mano de Editorial Rimpego, con el apoyo de la Fundación BBVA. El libro ofrece una imagen poliédrica de su protagonista, según señala la historiadora Ana Suárez en el prólogo, y en él se pueden encontrar referencias a sus facetas de teólogo, etnógrafo, historiador, investigador, archivero, escritor, divulgador o sacerdote.

El editor Joaquín Alegre señala que las casi 500 páginas del volumen ofrecen contenido sobre los intereses del biografiado, los personajes que tuvieron una especial relación con él, anécdotas y diversos detalles recopilados durante más de cuatro años de trabajo por quien fuera monaguillo de Antonio Viñayo (Otero de las Dueñas, León, 1922-León 2012), que ha querido preparar una obra “genérica, bien documentada” sobre un “hombre de mirada abierta”.

“Conocía mucho a don Antonio y como ya han pasado algunos años me pareció necesario recuperar un poco su memoria a través de este texto. Fue un hombre fundamental para la historia de León de la segunda mitad del siglo XX. Mi trabajo ha sido un trabajo afectivo, de recuperar esa memoria y la importancia de Viñayo”, resume José María Fernández Cardo sobre la intención de la obra.

El diccionario presenta 90 entradas, tantas como años cumplió el abad de la Colegiata de San Isidoro e incluye una parte muy importante que tiene que ver con el trabajo que desarrolló en Oviedo, como bibliotecario del Seminario.

“Los que le conocen encontrarán referencias que les son familiares, pero su vida no es del todo conocida. Hasta los 35 años vivió en Asturias, donde hizo cosas importantes. Realmente los que le conocían van a descubrir otra parte de su vida”, señala Fernández Cardo antes de comentar que el formato elegido, además de ser novedoso, permite una libertad de lectura, para poder empezar o retomar su contenido en cualquier punto o buscar aquello que más interese directamente.

Esas 90 palabras clave conforman, apunta, “una experiencia creativa” que también le han permitido descubrir aspectos de Antonio Viñayo -don Antonio, como siempre se le trataba- desconocidos para él sobre sus relaciones con autoridades, el estudio de algunas obras, textos y manuscritos. El resultado del trabajo combinado con el conocimiento y la admiración ve ahora la luz como la primera biografía de una sola persona en forma de diccionario de la que tiene conocimiento.

Le define como una “figura singular” de la apunta hasta 15 vertientes, entre las que alude a las de historiador, sobre todo del románico y abad isidoriano. “Sin él la Basílica y el Panteón no serían lo mismo a la entrada del siglo XXI”. Para el autor, “cuando las personas fallecen se habla de ellas y pasan los años y la gente olvida”.

Por eso, quiso escribir una obra que considera “necesaria para la memoria de los leoneses” y que la prologuista refiere como “el libro debido, el homenaje en papel que avivará su recuerdo, hará perdurar su memoria, completará su ingente legado y permitirá dar a conocer su figura a quienes no tuvieron la ventura de cruzarse en su camino”.



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