Le piden 7 años al ser pillado con droga tras un vis a vis

Nacho Sáez
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Inicio de la vista oral, a la que el acusado ha asistido por videoconferencia.

La Audiencia Provincial acoge el juicio, que ha comenzado a celebrarse este martes.

"Es consumidor habitual de drogas desde los 16 años y, además, está enfermo de cáncer". La abogada de la defensa considera excesiva la pena que la Fiscalía solicita para J. T. M., que se enfrenta a una pena de siete años de prisión tras haber sido pillado con cuatro bellotas de hachís y una bolsita de heroína después de un vis a vis en el Centro Penitenciario de Segovia.

Se encontraba interno en esta cárcel el 9 de junio del año pasado cuando mantuvo un encuentro con la que entonces era su pareja. Según relata la fiscal, fue trasladado a la enfermería tras reconocer que se había inyectado heroína y allí se decidió su traslado al Hospital General de Segovia al quejarse de dolores abdominales.

Una radiografía permitió comprobar que portaba en su cuerpo varios elementos que podían ser droga y, en los días posteriores, expulsó cuatro bellotas de hachís con un peso total de 38.84 gramos, una riqueza de 33,15 por ciento y valoradas en 210 euros. Además, durante su estancia en el hospital, la Policía Nacional encontró en el bolsillo de su pijama una bolsita que contenía 0,29 gramos de heroína con una riqueza de 52,95 por ciento, que habrían permitido elaborar 6,71 dosis con un precio de 81 euros, según indica el Ministerio Público en sus conclusiones provisionales. Cree que el acusado adquirió las dosis dentro del centro penitenciario y que las entregaba a terceras personas dentro de la propia prisión.

J. T. M., que cuenta con múltiples antecedentes penales, ha asistido por videoconferencia al juicio que se ha comenzado a celebrar este martes contra él. Una vista oral en la que su defensa ha solicitado la suspensión por la falta de una serie de informes que había solicitado, pero el tribunal lo ha rechazado. El acusado se encuentra en estos momentos en la prisión de León, desde donde ha afirmado que "nunca he vendido droga ni en la calle ni en la cárcel". "Tengo adicción a todo lo que sea estar evadido", ha señalado durante una declaración en la que también se ha puesto de manifiesto que sufre VIH y que lleva en tratamiento con metadona desde 1995.