La Segoviana se juega el pase a la final del 'play off'

Nacho Sáez
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La Segoviana se juega el pase a la final del 'play off'

Mika y Agus Alonso, los goleadores gimnásticos, esperan un partido diferente al de la ida y realizan un llamamiento a la afición para eliminar «juntos» al Villarrobledo

Miguel Ángel Junco ‘Mika’ (Santander, 18 de marzo de 1993) y Agus Alonso (Montevideo, Uruguay, 21 de septiembre de 1994) han llevado trayectorias paralelas. Pasaron por las canteras de dos históricos del fútbol español –el Racing de Santander y el Real Zaragoza–; el profesionalismo se les ha resistido de momento (aunque el cántabro llegó a debutar en Segunda División); y en un momento de sus carreras se hincharon a meter goles en la Tercera de Aragón. De ahí se conocían precisamente ya que llegaron a ser rivales. Primero cuando Mika vestía la camiseta del Almudévar y Alonso la del Escalerillas, y más tarde cuando el primero fichó por el Sariñena y el uruguayo por el Sariñena. 
Aquellos duelos se resolvieron con reparto de victorias. O eso al menos quieren recordar ahora que comparten ataque en la Segoviana, donde se han convertido en una de las duplas más temidas de la categoría. Uno lleva 27 goles y el otro ya ocho a pesar de que se perdió la primera mitad de la temporada por culpa de una lesión. Son la gran esperanza para tratar de levantar este sábado (19:30 horas, Estadio Municipal de La Albuera) la eliminatoria contra el Club Polideportivo Villarrobledo, de momento cuesta arriba por esa derrota  por 2-1 sufrida en tierras albaceteñas. 
El gol que anotó Mika de penalti alimenta las esperanzas gimnásticas de pasar a la final del ‘play off’ y optar a ascender a Segunda División B por cuarta vez en la historia del club. «El resultado no es malo, pero ya sólo nos vale ganar», subrayan el cántabro y el uruguayo en un encuentro organizado por El Día de Segovia que comienza hablando sobre los peligros del Villarrobledo y acaba con reflexiones sobre cómo hacer frente a partidos de máxima presión como los que alberga un ‘play off’. 
En el momento en el que se realiza este reportaje es inicio de semana, pero en sus miradas ya se adivina el deseo de plasmar el trabajo realizado a lo largo de la temporada y la emoción por volver a ver las gradas de La Albuera llenas, esta vez además con 700 espectadores extra por las gradas supletorias que ha decidido instalar el club. Se ríen y bromean tan pronto como fruncen el ceño para recordar las dificultades vividas el pasado sábado en el duelo de ida. «En la primera mitad estuvieron mejor que nosotros. Son buenos», remarca Alonso, quien cree que uno de los problemas residió en que al principio no supieron interpretar la salida de balón del conjunto manchego. 
De este le impresionó Perona, uno de los centrales, aunque la principal amenaza estuvo en la banda derecha. «El extremo se metía por dentro y el lateral subía una y otra vez, aunque aquí no creo que lo haga tanto», apunta Mika, que espera en la vuelta un partido diferente: «Tenemos que dominar el partido y tener cuidado con sus transiciones».
El día después a la derrota en Villarrobledo lo pasaron los dos delanteros gimnásticos en Madrid junto a algún compañero más. Estuvieron viendo el duelo entre el Móstoles y el Socuéllamos, del que podría salir su rival en la final de esta fase de ascenso, y después disfrutaron de la jornada en la capital. Aunque no comparten piso –Alonso vive con Álex Conde y Mika tiene uno para él solo–, pasan mucho tiempo juntos. Les une su afición por la ‘Play’ y también van al cine «de vez en cuando», aunque sobre todo tienen en común su facilidad para el gol.
El egoísmo que suele definir a los delanteros ha sido reconducido en su convivencia en la Segoviana a una complementariedad de la que parecen haber salido beneficiados ambos y principalmente el equipo. Manu González y su cuerpo técnico han sabido encajarlos en el once inicial sin modificar el sistema de juego habitual, a veces adaptado a las necesidades o a las bajas de determinados jugadores. 
La ausencia de Dani Calleja –que tendrá que estar al menos quince días en el dique seco por una microrrotura en el músculo semitendinoso de la pierna derecha– no cambia nada para los ‘killers’ gimnásticos, a los que se supone este sábado en las posiciones que ya ocuparon en el encuentro de vuelta ante el Churra en La Albuera. Alonso como referencia arriba y Mika en la parte izquierda con constante presencia en el área. «Yo me encuentro muy cómodo con Agus. Creo que encajamos a la perfección por cómo somos en nuestra forma de jugar», señala el cántabro, que admira de su compañero «el juego de espaldas que tiene y su disparo desde lejos». Para el uruguayo, mientras, Mika se define por «su potencia en la arrancada y su disparo». 
Casi se les olvida mencionar su olfato de gol, pero lo hacen. Dos tantos han firmado cada uno en este ‘play off’ hasta el momento sin que haya apuestas de por medio entre ellos, a pesar de que Álex Conde ha animado a Alonso a desafiar a su colega de ataque, tal y como cuenta entre risas el uruguayo antes de volver a ponerse serio para hablar del segundo asalto contra el Villarrobledo.
Están preparados para sufrir. «Vamos a salir a ganar, pero hay que aguantar sus golpes porque seguro que van a tener ocasiones», advierte Alonso, que al peligro del conjunto albaceteño contrapone el feliz momento que, en su opinión, vive la Segoviana: «Creo que hemos llegado muy bien a esta parte final de la temporada. Sólo queda dar los últimos pasos». Para Mika, mientras, «ahora no cuenta el cansancio, aunque es verdad que la temporada es larga». 
El delantero cántabro sueña con un inicio de partido como el que protagonizaron ante el Churra, pero también avisa que «es muy importante que no nos hagan ningún gol». En ese sentido también puede desempeñar un papel clave el factor físico. «El Villarrobledo cuenta con muy buenos jugadores, pero el otro día nos fuimos con la sensación de que tienen los jugadores justos. Al final se les veía cansados y nosotros tuvimos más llegada que ellos en la segunda parte», argumenta sentado en una Albuera vacía.
Esa imagen del estadio será muy diferente a la hora del partido, aunque los delanteros de la Segoviana no desaprovechan la oportunidad para enviar un mensaje a los aficionados. «Les esperamos a todos. Queremos que el campo esté a tope», reclama Mika. «Nosotros lo vamos a dar todo, pero si la afición está con nosotros va a ser más fácil. En este tipo de eliminatorias, estas cosas influyen, por lo que esperamos a toda nuestra gente en La Albuera», abunda Alonso.
Desde que terminó el choque de ida, un hormigueo recorre el estómago de todos los gimnásticos, que han estado descontando las horas para que comiencen los 90 minutos decisivos que permitirían a la Segoviana acceder a la última eliminatoria por ascender. ¿Y cómo  se viven estos momentos previos a un partido tan importante dentro del vestuario? «Yo le doy más vueltas a la cabeza después de los partidos que antes», indica Mika. Alonso, en cambio, pasa estos días con las emociones a flor de piel. «Sobre todo la noche antes o el día anterior me pongo nervioso, pero ya cuando sales a calentar se te olvida todo y sólo estás concentrado en hacer las cosas lo mejor posible», concluye el uruguayo, que no para de reír con su compañero de ataque poco antes de que comience uno de los cuatro entrenamientos previstos por el equipo esta semana.
Tras su época en la Tercera División de Aragón, la vida ha vuelto a reunir en la Segoviana a estos dos grandes delanteros del fútbol modesto, que quieren celebrarlo con un ascenso que dispararía su cotización tras una excepcional temporada.