COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Una foto variable

El barómetro del CIS de mayo sobre los posibles pactos poselectorales para formar gobierno, demuestra de forma fehaciente como una encuesta es la foto fija de un determinado momento, que cambia en función de circunstancias tan potentes como la celebración de elecciones autonómicas y municipales. Y si en unos casos sirve más para conformar la opinión de los ciudadanos que para reflejarla, en otros se demuestra como los sucesivos resultados y negociaciones pueden dar la vuelta a las preferencias de los ciudadanos.

Quienes entre el 1 y el 11 de mayo, fecha de la realización de la encuesta del CIS apostaban por un gobierno de coalición -un 45%-, probablemente sigan considerando que esta es la fórmula que dotaría de mayor estabilidad al gobierno, -y encabezado por el PSOE, según el 38% de los preguntados por ser el partido más votado-, aunque es posible que cambiara el principal socio del Gobierno.

El deseo de un gobierno de coalición de la mayoría puede animar a Pablo Iglesias a salir de su modestia y reclamar de nuevo una presencia significativa en un futuro Ejecutivo que encabezaría el líder socialista, Pedro Sánchez, a pesar de que los resultados de las elecciones del pasado domingo han hecho que sus expectativas quedarán disminuidas y de que el PSOE, solo esté dispuesto a darles chance mediante algún independiente de la órbita de Unidas Podemos. Ahora bien, solo el 8% considera que debe gobernar el PSOE en solitario con apoyos puntuales de otros partidos, la solución menos apoyada que implica al PSOE, por la que se decanta la dirección socialista y la que provoca mayor inestabilidad.

La mayoría de los ciudadanos vienen a confirmar que la mejor coalición es la que más se acerca a la mayoría absoluta con 175 escaños, la suma de PSOE, Podemos y partidos nacionalistas no independentistas, es decir, PRC, Coalición Canaria y PNV, aunque estos dos últimos condicionan sus votos en la investidura a lo que ocurra en sus áreas de interés, que en el caso vaco se extiende al gobierno de Navarra.

En ningún caso los ciudadanos apuestan por la mayoría que dio el triunfo a Sánchez en la moción de censura que incluiría a los partidos independentistas catalanes y que conformaría el rubalcabiano ‘gobierno Frankenstein’ por el que solo se interesa un 16.1%.

Un 25%, sin embargo, preferiría un gobierno de coalición entre el PSOE y Cs. Las elecciones municipales y autonómicas han incluido este nuevo factor de negociación en aquellos lugares en los que se pueden formar mayorías alternativas con el partido de Rivera como auténtica ‘bisagra’, siempre que no se decante exclusivamente por el pacto a la andaluza que incluye gobernar con Vox en determinadas instituciones. Tras las elecciones del domingo y a la vista de los resultados del partido naranja, y por supuesto del retroceso de Podemos, muchos de los encuestados puedan tener una percepción distinta de la política de pactos que es preciso aplicar para garantizar la gobernabilidad y cerrar el paso a la ultraderecha, siempre que el partido naranja esté dispuesto a hacerlo.

El castigo a la triple alianza de la derecha llega hasta el punto de que solo un 6,1 por ciento sea partidario de esta solución, conscientes de que los números no suman de ninguna de las maneras.