Varios ancianos con síntomas en la residencia de Santa María

Nacho Sáez
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La Campiña segoviana registra ya tres muertes por el coronavirus.

Varios ancianos con síntomas en la residencia de Santa María

El estigma del coronavirus se extiende por la Campiña. Una alcaldesa de la comarca ha dado positivo, según diversas fuentes consultadas, y la residencia de mayores de Santa María empieza a sentir la angustia que se ha apoderado de numerosos centros de este tipo por toda España. Uno de sus usuarios, vecino de Aragoneses, falleció con coronavirus y otros presentan síntomas. «Hay algunos con insuficiencia respiratoria y estamos a expensas de que vengan a hacerles la prueba», explicaba brevemente este mediodía la gerente de la residencia sin despegarse de sus dos teléfonos móviles, que no paran de sonar.

«Me consta que han tomado todas las precauciones y que los internos están aislados en sus habitaciones», añadía la alcaldesa de Santa María, Pilar Ares, tratando de transmitir tranquilidad. El teléfono del Ayuntamiento descansa. Permanece en silencio. Para su su primera edil es un síntoma de la tranquilidad reinante entre los vecinos a pesar de que el municipio se ha convertido en el más golpeado por el coronavirus en la provincia de Segovia. Al menos tres muertes ha registrado desde que empezó esta crisis una población que no alcanza el millar de habitantes, según los últimos datos del  padrón publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pero el círculo se cierra todavía más si se tiene en cuenta que dos de esos fallecimientos corresponden a Villoslada, una de las 14 pedanías con las que cuenta. De apenas medio centenar de vecinos, esta pequeña localidad vive un drama ya que a esas dos muertes se suma el contagio que han sufrido otras tres mujeres de avanzada edad, que permanecen ingresadas en el hospital a la espera de evolución. «Pero creo que ha pasado lo peor», señala la alcaldesa de Santa María, que a través del teléfono revela parte de la idiosincrasia de esta pedanía: «Está muy arraigado que los hijos del pueblo vuelvan los fines de semana». Quizás ahí esté el origen del contagio.