Concluye el trámite para lanzar el concurso de limpieza

D. A.
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El equipo de Gobierno prevé aprobar el pliego que lo regirá en el pleno del próximo viernes para poder iniciar el proceso de adjudicación de la siguiente contrata, que incluye un nuevo sistema de recogida en el casco histórico o el ADN Canino

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Segovia llevará al pleno del próximo viernes la aprobación del pliego de condiciones que regirá el concurso para la adjudicación de la siguiente contrata del servicio de limpieza viaria y recogida de residuos. El interventor se lo remitió de nuevo a la Concejalía de Medio Ambiente el pasado 9 de noviembre para que se introdujeran nuevas modificaciones y, apurando los plazos, se ha resuelto la tramitación al comienzo de esta semana para el registro y entrada de la documentación definitiva en la comisión de este lunes, paso obligado antes de la sesión plenaria.
Será entonces cuando se ponga fin a más de un año de incertidumbre con los trámites previos al lanzamiento del concurso. De hecho, la negociación con los grupos de la oposición ya se llevó a cabo durante el año pasado y los aspectos técnicos de la contrata también se terminaron de definir en el verano de 2017, pero ahí se inició una fase administrativa con un calendario más que voluble. La documentación se ha ido moviendo así entre Contratación, Secretaría General, Intervención y la Concejalía durante todo 2018, y en este periodo se cruzó además la nueva ley de contratos del sector público, que entró en vigor el 9 de marzo y ha obligado a adaptar el proceso al nuevo marco normativo. Aun así, en abril llegó a plantearse la intención de que se aprobara en al pleno de mayo; y ahora, por fin, García Zamora asegura que sí va adelante, aunque la conclusión de estos trámites previos ‘sólo’ supone el inicio de los siguientes que faltan, los del propio concurso, para ver renovado el servicio.
Si todo va como se espera, la salida a licitación se producirá entre diciembre y enero con su publicación en boletines oficiales y entonces empezará el pulso entre empresas por ver quién se hace con el contrato público más caro de la ciudad, valorado en 7,4 millones por ejercicio durante ocho años prorrogables por dos más. El servicio actual lleva más de doce años en manos de FCC, con la que se acordó una prórroga de un año a partir del pasado abril, pero está abocada a seguir más tiempo, hasta la siguiente adjudicación.
De las novedades del futuro servicio destaca la renovación de la flota, que incorporará 23 vehículos pesados de gas natural y 22 ligeros, entre los cuales se incluyen barredoras y turismos, con 11 de ellos eléctricos. La plantilla se mantendrá, no habrá más cambios sustanciales que los de los de uniforme, ya que la subrogación es obligatoria por ley y se verá reforzada por un pliego de condiciones que, aparte de evitar recortes de personal en el futuro, está actualizado con el convenio que FCC pactó con sus empleados en marzo.
Todos los contenedores de la ciudad serán sustituidos por otros más accesibles, y el Ayuntamiento también cuenta con cambiar el sistema de recogida de basura en el casco histórico. Sobre la mesa se han puesto opciones como la recogida puerta a puerta o ubicar contenedores en ciertas zonas sólo unas horas al día para reducir el impacto visual de su presencia en zonas próximas a monumentos, pero la solución final está completamente abierta a las propuestas de las empresas. Igual que la idea de resolver los problemas de accesibilidad que se han detectado para la recogida en 25 puntos de la ciudad o los del impacto visual que causan los contenedores de 17 puntos del casco histórico; en este último caso la solución dependerá en buena medida del sistema de recogida por el que se opte, dado que muchos desaparecerían o no estarían en las horas centrales del día si hay puerta a puerta o recogida temporal.
Además, la adjudicataria de esta contrata también será la que ponga en marcha el famoso ADN Canino, el sistema que permitirá identificar por las heces de sus perros a los dueños ‘despistados’ que las dejan en la vía pública. De este programa se viene hablando desde 2015 y en 2017 se decidió incluirlo en el pliego de limpieza para que sea la empresa que gane la que resuelva las complicaciones legales y administrativas que conlleva su implantación. Pero para ver todos estos cambios queda tiempo por delante, ya que el proceso administrativo hasta adjudicar la siguiente contrata se presume largo.


PLAZOS. Cualquier concurso suele requerir como poco seis meses hasta su resolución, pero pueden ser muchos más según cuántas empresas presenten ofertas para su análisis, página a página, por parte técnica y de miembros de la Mesa de Contratación (concejales de los grupos), o los hipotéticos recursos que planteen éstas para apurar sus opciones de adjudicación si discrepan de alguna valoración. Algo habitual y más en este caso, tratándose del servicio público municipal más caro de Segovia. 
Un contrato de una trascendencia económica muy inferior como es el de la prestación de servicios jurídicos al Ayuntamiento (menos de 150.000 euros anuales frente a los ya citados 7,4 millones de la limpieza) necesitó un año. Y el de transporte urbano se prevé resolver en las próximas semanas, 14 meses después de su primera salida a licitación (hubo que repetirla por errores en la documentación)
Después habrá que contar además con que el pliego contempla la concesión de un periodo transitorio de seis meses a la futura adjudicataria para que vaya implantando de manera progresiva todas las novedades previstas, de tal modo que, suponiendo que el concurso arranque en diciembre o enero con su publicación en boletines oficiales, el servicio difícilmente estará operativo al 100% antes de 2020.