El campo se prepara para una siembra complicada

P.V.
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Las organizaciones agrarias confían en que la superficie de cereal se mantenga en la Comunidad y que la situación hídrica de algunos embalses mejore para desarrollar el año agrícola con normalidad

Un tractor recorre los campos de cultivo de la Cepeda (León) abonando el terreno para el cereal de invierno. / ical - Foto: Ical

A estas alturas del otoño, muchos agricultores ya tenían que estar en plena sementera, bien preparando la tierra o ya sembrando, pero la falta de lluvias ha complicado mucho esta tarea y el año agrícola se iniciará más tarde de lo habitual. Un retraso que de momento no «alarma» a los profesionales que cuentan con tiempo para sembrar el cereal, incluso hasta finales de noviembre, pero que sí ha afectado a cultivos como la colza. Todos esperan las lluvias para que el terreno gane humedad y mejoren las condiciones para una buena sementera que al final es «el cincuenta por ciento de la cosecha», como opinó el coordinador de Coag en Castilla y León, Aurelio Pérez. 
Como recordó Donaciano Dujo, presidente de Asaja en la Comunidad, «desgraciadamente» han enlazado varios años como unas sementeras «tremendamente complicadas, puesto que se viene de un año seco y encima el otoño también es seco y no se pueden realizar las labores, y aquellas que se están haciendo, se realizan en malas condiciones».
Dujo apuntó que la escasez de lluvias está produciendo retrasos, pero además el mal estado del terreno provoca que no se pueda trabajar ni levantar los rastrojos, por lo que solo se han comenzado a sembrar los barbechos y «poco más se puede hacer». Pese a este panorama, el presidente de Asaja es optimista: «Queda todo el otoño, esperemos que llueva y se pueda desarrollar la sementera con normalidad».
«Al final sembrar tenemos que sembrar», aseguró también Valentín García Fraile, miembro de la Ejecutiva de UCCL. «La sementera está en marcha, hay mucha gente tirando abono pero estamos poco animados a sembrar porque las expectativas son malas», indicó, tras lo que añadió que sí se han comenzando a sembrar algunas vezas, algo de centeno «pero con un poco de desánimo porque las expectativas a día de hoy no se ven claras».
Desde su punto de vista, la superficie tampoco caerá respecto a años anteriores, aunque sus mayores dudas se trasladan al regadío. En el caso del secano, comentó, tampoco hay muchas opciones, ya que la colza, «que se podía haber introducido y ser un cultivo más, por desgracia está cayendo», así que los cereales seguirán reinando en el campo castellano y leonés, «aunque imagino que tendremos que esperar a sembrarlos a finales de octubre o primeros de noviembre».
Un retraso que, desde el punto de vista de Aurelio Pérez, no es un problema para el cereal ya que hay variedades más cortas que se pueden sembrar más tarde y se pueden recuperar. «Lo que ocurre es que vamos a perder tres semanas de trabajos si vienen las lluvias la próxima semana como parece ser que lleguen», a lo que se sumará la sequedad de la planta en algunas zonas de la Comunidad en las que se empieza a sembrar el cereal el 2 o 3 de octubre. «Cuando el nacimiento de la semilla no es generalizado y de la misma manera, eso demuestra una insuficiencia hídrica en el terreno que puede llevar a una germinación que luego termina por secarse», indicó.
De esta forma, destacó que sembrar el cereal los primeros quince días de noviembre o los últimos de octubre no va a suponer mucho problema, pero se junta «todo el trabajo para esa época y no se ha trabajado con normalidad». «No estamos ahora mismo en un momento de alarma por el tiempo, si persiste la sequía el problema es otro. Pero sí nos produce trastornos en la organización del trabajo», señaló el coordinador de Coag en la región.
Todas las organizaciones agrarias muestras su incertidumbre ante el desarrollo de este año agrícola. «Hay una situación que nos preocupa por la escasez de agua pero no es alarmante y todavía estamos a tiempo de hacer las cosas muy bien», concluyó Aurelio Pérez.