"Un personaje que no emociona es como si estuviera muerto"

CHARO BARRIOS
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El exdirector de RNE y escritor Diego Armario publica el próximo lunes 'Hawa', una novela ambientada en Mali que cuenta la vida de una enigmática mujer con el Estado Islámico siempre al acecho

"Un personaje que no emociona es como si estuviera muerto"

Acaba de ver la luz Hawa (Dokusou), el libro número 13 de Diego Armario, un periodista de raza que hace años mudó de piel y se dedicó a los libros. Y es que el exdirector de RNE lo mismo firmaba dos análisis del Partido Socialista -El PSOE en llamas o El PSOE durante la Transición- que se lanzaba a la literatura erótica con El club de las amantes impacientes. No le ha ido nada mal en el oficio. 
¿Qué misterio esconde Hawa?
Ella en sí misma es un misterio y su fortaleza está en su propia valentía y bondad. Es una mujer hermosa, bella por dentro y por fuera, en un país como Mali, en el que hay demasiadas situaciones trágicas, como la pobreza, el terrorismo y mala gente, pero también hay personas capaces de hacer lo que sea porque en ese país haya paz y la gente viva mejor.
¿Qué otros secretos hay?
Los tiene que descubrir el lector y por supuesto las lectoras, que son las más apasionadas cuando tienen un libro entre sus manos. Pero puedo adelantar que el terrorismo islámico actúa sin piedad en esa zona estratégica donde España tiene un destacado grupo de miembros del CNI que ponen su inteligencia en favor de la paz y para derrotarlos o, al menos, impedir sus atentados.
En esta novela también hay amor, amistad, y entendimiento entre personas que jamas habrían convivido en otras condiciones distintas.
¿Por qué sitúa la trama en Mali?
Uno de los protagonistas es un viejo comunista español que decide exiliarse allí. No soporta seguir viviendo en España y se va a ese país donde un hijo suyo trabaja como cooperante de una ONG. Allí, por circunstancias inesperadas, el CNI le capta para que se infiltre en una misión contraterrorista, y se ve obligado a aceptar esa propuesta. A partir de ese momento, se suceden situaciones imprevisibles y de gran contraste.
¿Qué pasiones hay en la novela?
Por Hawa circulan la pasión de la amistad verdadera , comprometida y solidaria, el amor y también la pasión del sexo. Los personajes son muy distintos, contradictorios, aparentemente incompatibles, pero las circunstancias les llevan a entenderse. La enorme diferencia de caracteres y personalidades no les impide luchar por un mismo objetivo.
Mali también es protagonista. 
Los que leáis esta novela vais a sentir que paseáis por las calles polvorientas o asfaltadas de sus ciudades y pueblos. Podréis oler los aromas de sus gentes o sus mercados y aprender sobre lo que fue hace siglos un gran imperio y hoy es uno de los países más pobres de África.
¿Dice que hay amor y sexo? ¿Es esa una características que aparece siempre en sus obras?
Las historias que cuento en mis novelas son siempre muy emocionales porque la vida es pasión. Un personaje que no emociona es como si estuviese muerto y aburre al lector. Por
eso en todas mi novelas aparecen esos momentos de amor y de odio, pero también de deseo, de pasión, de sexo, sobre todo en situaciones limites en los que los personajes arriesgan sus propias vidas y son conscientes de que deben aprovechar el tiempo para vivir intensamente el tiempo que aún tienen.
¿Nunca se ha planteado hacer una saga de un mismo personaje?
Cuando escribo una historia no me reservo nada para otra ocasión. Lo doy todo. Agoto todas las posibilidades que me sugieren los personajes. Me aburriría tremendamente tener que hacer una serie sobre un mismo protagonista. No lo haría. Escribo para disfrutar y para hacer felices a quienes me leen. Creo que si me obligase a escribir una serie o una saga se me pondría cara de funcionario.
Tengo entendido que se considera más escritor que periodista.
Recuerdo mi etapa como periodista como algo estupendo, pero este no es mi tiempo. Hoy no sería feliz ejerciendo esta profesión porque han cambiado demasiado hasta los principios que presidían el oficio. Ahora solo me interesa la literatura. Tengo un blog en el que escribo varias veces a la semana artículos de opinión sobre actualidad política, literaria, costumbres, o vicios apasionantes, pero en todos los casos le doy más importancia a la forma literaria que al contenido de lo que cuento.