Luquero no descarta gobernar en solitario

D. A.
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Después de contactos muy iniciales en la última semana, a partir de la próxima tanteará primero un pacto con IU y Podemos-Equo que pasa por consensuar un programa básico de compromisos concretos, pero ya lo intentó en 2015 con Galindo y no lo logró

Clara Luquero cuenta con poder gobernar en solitario, pero tanteará la posibilidad de llegar a un acuerdo con IU y Podemos, sin descartar la alternativa de Ciudadanos.

«A partir de mañana se abre una etapa de comunicación con todos los partidos para formar una mayoría sólida que facilite la gobernabilidad de la ciudad. Primero me reuniré con IU». Son las primeras declaraciones de Clara Luquero a la prensa como candidata del PSOE tras ganar unas elecciones, pero no las del pasado domingo, sino las del 24 de mayo de 2015. El 10 de junio de ese año, después de que Ángel Galindo rechazara la Concejalía de Medio Ambiente por considerar que a esa oferta «le faltaba contenido político antes de negociar sillones», Luquero dijo que era «mejor no atarse a IU» y terminó siendo investida alcaldesa de Segovia sólo con los votos favorables de su partido. Aun así ha logrado gobernar en solitario durante todo el mandato que ahora termina. Su primer presupuesto lo aprobó gracias a la abstención de IU; los tres siguientes, por acuerdos con Cs; y el día a día lo sobrellevó con apoyos de unos u otros. ¿Qué le priva de repetir la misma situación?
Hoy por hoy, un Gobierno en minoría es la opción más factible, aunque no tendría paz garantizada para nada; la jugada no tiene porqué salirle tan bien como en los últimos años y, de momento, tiene dos semanas por delante para tantear escenarios alternativos que le aseguren más estabilidad. Desde un pacto a tres bandas con IU y Podemos que podría incluir, o no, la entrada del primer grupo o los dos en el Gobierno municipal; hasta un acuerdo con Cs.En los grupos de izquierda hay buena predisposición, pero no regalarán su apoyo; y la formación naranja, por ahora a la expectativa.
Las primeras declaraciones de Luquero a la prensa tras ganar las elecciones el pasado domingo fueron estas: «Desde mañana se abren las puertas a llegar a acuerdos, a negociar con otros partidos para formar un Gobierno en la ciudad de Segovia». Casi las mismas que hace cuatro años y en un contexto político parecido; igual de plural en cuanto al número de grupos que estarán representados, aunque el reparto de escaños ha cambiado y el desenlace de las negociaciones está por verse.
Pablo Pérez ha superado las expectativas pese a la inercia negativa del PP a nivel nacional y a la corriente crítica de la dirección provincial de su partido, pero no por ello dejará de ser oposición.Pablo Pérez ha superado las expectativas pese a la inercia negativa del PP a nivel nacional y a la corriente crítica de la dirección provincial de su partido, pero no por ello dejará de ser oposición. - Foto: Rosa BlancoLuquero tuvo asegurada la investidura desde el principio en 2015 porque los votos de los 12 concejales del PSOE sólo eran superables si PP (8),Cs (2), UPyD (2) e IU (1) consensuaban un candidato alternativo, algo completamente impensable. Y ahora, de cara al pleno de investidura del 15 de junio, PP y Cs podrían sumar 12 (9+3), por sólo 10 del PSOE si éste no logra el apoyo de IU (2) y Podemos (1). Pero no basta con una mayoría simple para arrebatar el bastón de mando a quien gana las elecciones, sino que sería necesaria una mayoría absoluta (13 concejales de 25) sólo alcanzable con acuerdos imposibles como la suma de votos de PP, Cs y Podemos-Equo, por ejemplo (sumarían 13), o PP, Cs más IU (14).
Y en este escenario de relativa tranquilidad en el que Luquero tiene virtualmente asegurada la Alcaldía, las negociaciones no han hecho más empezar. De momento con contactos indirectos, a nivel de direcciones provinciales de partidos, y conversaciones directas muy básicas, prácticamente protocolarias. A partir de la próxima semana será por ello cuando arranquen de verdad las negociaciones, donde el candidato de IU vuelve a ser clave, como en 2015. Luquero ya llevaba para entonces un año de alcaldesa, aparte de 11 como concejala con Pedro Arahuetes, y Ángel Galindo afrontaba el inicio de su etapa de edil tras varios años de auxiliar de IU con su predecesor, Luis Peñalosa. Apenas se conocían de cruzarse por los pasillos del Consistorio, pero la propuesta de asumir la Concejalía de Medio Ambiente no era menor si se tiene en cuenta que allí se ha gestado este mandato el pliego de condiciones técnicas de la contrata más cara del Ayuntamiento, la del servicio de limpieza viaria y retirada de residuos, y el concurso para su adjudicación, que aún está en proceso. Galindo, sin embargo, rechazó la oferta con el ya citado argumento de que «faltaba contenido político antes de entrar a negociar sillones». Un mensaje muy similar al que mantiene ahora: «No nos cerramos a nada, pero primero deberíamos consensuar un acuerdo con compromisos realizables este mandato en distintas áreas, y a partir de ahí ya pensaríamos si queremos entrar en el equipo de Gobierno o no con alguna Concejalía». El mismo mensaje de 2015, pero con Galindo mejor posicionado que entonces: hoy el PSOE es más débil e IU menos, dado que este mandato cuenta con un segundo escaño, el que ocupará Ana Peñalosa. También hay más experiencia por ambas partes, y quizá mayor predisposición.
El concejal electo de Podemos-Equo, Guillermo San Juan, por su parte, se muestra receptivo a negociar un posible pacto entre la «mayoría progresista». «Hay modelos de gestión que mejorar y políticas que corregir, pero no vamos a plantear ahora nada a la contra, sino en positivo, sobre cuestiones que creemos que sí que hay que hacer». Por ejemplo, «reequilibrar las inversiones en el conjunto de la ciudad atendiendo a los barrios más deficitarios».
Noemí Otero se ha quedado a 24 votos de lograr un cuarto escaño que le habría permitido decidir quién gobierna Segovia, pero con tres es el PSOE el que tiene el poder de negociar o no.Noemí Otero se ha quedado a 24 votos de lograr un cuarto escaño que le habría permitido decidir quién gobierna Segovia, pero con tres es el PSOE el que tiene el poder de negociar o no. - Foto: Rosa BlancoSan Juan suscribe así un mensaje en la línea de Galindo, la búsqueda de un acuerdo con el PSOE que incluya compromisos concretos. Aunque a nadie se le escapa que, para IU y Podemos, entrar en el Gobierno también supondría renunciar a un rol de oposición donde también tendrían un peso decisivo para influir sin exponerse al posible desgaste de trabajar a la sombra de nadie.
Noemí Otero (Cs), mientras, se mantiene a la expectativa: «No estamos en posición de tomar la iniciativa, escucharemos a todo aquel que nos llame», resume. A la formación naranja, por cierto, el 26M no le ha dado fuerza para liderar el Gobierno de ninguna Comunidad o Ayuntamiento de peso, pero tiene las llaves de unos cuantos y ha constituido un comité nacional para analizar cada caso. Ahí se incluyen la Junta de Castilla y León y también la Diputación de Segovia, donde el PSOE gobernaría si le apoya Cs, que también tiene mucho que decir en El Espinar, Hontanares, Palazuelos, Valverde... Muchos frentes abiertos que pueden influir en lo que suceda con las negociaciones en Segovia capital, pero con la relativa tranquilidad que da a Luquero saber que volverá a ser investida alcaldesa aunque no logre cerrar pactos con nadie antes del 15 de junio.


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Ángel Galindo espera «compromisos claros» del PSOE sobre acciones realizables este mandato en distintas áreas antes de plantearse la posibilidad de entrar en el Gobierno de Luquero.
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Guillermo SanJuan, como Galindo, está dispuesto a hablar de acuerdos con el PSOE, pero demanda «un programa transformador» que reoriente la gestión actual de diversas áreas.
Guillermo SanJuan, como Galindo, está dispuesto a hablar de acuerdos con el PSOE, pero demanda «un programa transformador» que reoriente la gestión actual de diversas áreas. - Foto: Pablo MartÁ­n