El fin de las obras de la SG-20 apunta ahora a julio

D. A.
-

Los retrasos que ya acumulaba se han agravado con los 15 días de parón de toda actividad no esencial durante el Estado de Alarma y la posterior ralentización del ritmo de trabajo por las nuevas medidas de seguridad que se han tenido que aplicar

El fin de las obras de la SG-20 apunta ahora a julio - Foto: Rosa Blanco

Para nada es el mes de julio un plazo cerrado para el final de las obras de la SG-20 y más en las circunstancias actuales pero, como apunta la subdelegada del Gobierno, Lirio Martín, antes de que se declarase la pandemia en marzo estaba previsto que se terminara en la última semana de mayo o la primera de junio. De ahí ese nuevo horizonte, con todas las reservas que conlleva la ralentización de los trabajos por los nuevos protocolos de seguridad que ha tenido que incorporar la constructora, Dragados, aparte del parón total de 15 días que conllevó la «hibernación» de toda actividad no considerada esencial en torno a Semana Santa.
El Gobierno anunció el futuro desdoblamiento de la SG-20 en 2002, aunque las obras de los dos subtramos se adjudicaron a finales de 2015 a Dragados (A) y Azvi (B) con idea de iniciarse a principios de 2016 con un plazo de 36 meses, tres años justos. Sin embargo, el subtramo B, que va de la carretera de La Granja (CL-601) a la N-110 (Ávila), con una longitud de 7,13 kilómetros que incluye la conexión con la AP-61 (Madrid), no entró en servicio hasta el pasado octubre; y el A, con 8,4 kilómetros entre la Autovía de Pinares (A-601) y la CL-601, es el que todavía se está ejecutando.
«La obra sólo ha estado sin nada de actividad 15 días, los del permiso retribuido recuperable, y su grado de ejecución es cercano al 90%», valora la subdelegada del Gobierno. Destaca que ya hay máquinas trabajando en la extensión de la capa de rodadura, se está llevando a cabo la señalización vertical en pórticos, tratamientos paisajísticos con plantaciones en los terrenos aledaños… También se está iniciando la instalación de la pasarela peatonal que permitirá conectar San Cristóbal y Segovia por encima de la variante.
«Sí que es cierto que, aparte de esos 15 días de parón, el ritmo se ha ralentizado porque ha tocado reprogramar los trabajos para garantizar la salud de los trabajadores», prosigue Martín. De hecho, hasta esta semana en que comenzaba la fase 0 de desescalada ni siquiera se podían desplazar dos en un mismo camión. «Pero al menos ya no va a haber afecciones importantes para el tráfico porque los desvíos que se produzcan serán por vías adyacentes», sin grandes rodeos. En el ramal de acceso a San Cristóbal se va a restablecer el tráfico «ya mismo», y las obras en el entorno de la glorieta de la carretera de Palazuelos requerirán «algún corte puntual».