Sonidos naturales

Patricia Martín
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'Los diez lugares' de Valentín Grande, director de RNE en Segovia.

Valentín Grande, ante el Pontón y el Palacio de Santa Cecilia, es un gran conocedor y defensor de los parajes naturales del municipio del Real Sitio. - Foto: Rosa Blanco

Valentín Grande Pérez (La Pradera de Navalhorno, 1964) nació en este núcleo de población integrado en el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso, aunque pronto su familia se traslado a Madrid. Se formó como técnico electrónico y técnico de imagen y sonido. Desde 1984, es técnico de medios audiovisuales en Radio Nacional de España. Además, lleva casi 12 años como responsable de la Unidad Informativa de RTVE en Segovia. Anteriormente, vivió y trabajó cuatro años en A Coruña y siete en Salamanca. Es muy motero y le encanta viajar en moto. A Marruecos ha bajado cuatro veces y en una de ellas, llegó al Sáhara.

1. La Cocina de Segovia, del Hotel Los Arcos. Son casi 26 años de desayunos, aperitivos, comidas, celebraciones. Acude casi a diario para reponer fuerzas y los viernes, para despedir la semana laboral, tomando el vermú. Les agradece su trato exquisito, «casi familiar». Además recuerda que, durante un tiempo, les cedieron sus instalaciones para un debate radiofónico semanal. 

2. Nicam Componentes Segovia, en la calle Ramón y Cajal, 1. Un lugar de referencia y de confianza para conseguir componentes y equipos electrónicos siempre bien asesorado por su responsable Ernesto. Este comercio es su proveedor para los servicios de radio y televisión, equipos, componentes y cableado. 
3. El Alcázar de Segovia. Aquí se suma una monumental fortaleza de ensueño, que todos los segovianos tenemos muy cerca, con la estupenda relación personal que tiene con uno de sus responsables, con el que comparte algún que otro café en la Casa de la Química. Confiesa que conoció el Alcázar «a los ventitantos» y ha tenido la suerte hacer una visita nocturna y ver algún rincón que no está al alcance de todo el mundo. 
4. La Plaza de San Martín. Mires donde mires te encuentras historia y cultura, como el Torreón de Lozoya, la Iglesia de San Martín y la Casa del Siglo XV y todo en su conjunto es una preciosidad. La parte más cercana a la Calle Real suele tener mucho ajetreo, turístico y comercial, pero si subes unos cuantos peldaños, desde la parte alta de la plaza, asegura que tanto las vistas como la tranquilidad son increíbles. 
5. Las Pesquerías Reales. Es la unión perfecta del río, el pinar y la historia. Con mucho orgullo reivindica que es de la Pradera del Navalhorno, que «los de aquí lo diferenciamos de Valsaín». La casa familiar, donde sigue viviendo su madre, se encuentra enfrente del aserradero, pegando al río, junto a una pequeña presa. Cuando tenía un año y medio, se marcharon a vivir a Madrid, al barrio de Malasaña, y los parajes de las Pesquerías Reales fueron imperantes durante sus estancias vacacionales, junto a sus amigos, y «andábamos mucho por allí». Un toque de atención porque las Pesquerías estaban mucho mejor conservadas cuando él era pequeño y se han degradado bastante, y se han perdido muchas piedras. Sus familiares solían bajar a pescar truchas y cangrejos.
6. La poza junto al puente de Valsaín. Cuando coges el desvío a la derecha, desde la CL-601, a Valsaín, hay un puente sobre el río Eresma, que hace justo allí una poza y era donde iban de pequeños a nadar y pasar muy buenos ratos. Recuerda que antiguamente, durante las fiestas, los chavales se tiraban primero a las pozas y luego se iban a ver los toros. Le gusta dejar claro, como siempre hacía Félix Montes, que Valsaín y La Pradera son dos barrios que pertenecen, al igual que La Granja, al Real Sitio de San Ildefonso. 
7. El Teatro Juan Bravo. Un precioso y coqueto teatro, con una programación muy intensa de actividades culturales, lúdicas y sociales, una suerte que los segovianos, puntualiza, no valoran en su justa medida.
8. A Coruña. Con 19 años aprobó las oposiciones en Radio Cadena, y sacó plaza en A Coruña, donde estuvo cuatro años, «mis mejores años los viví en esta ciudad». Le gusta A Coruña porque está rodeada de mar porque es una península pequeñita, con sus playas, el puerto, un castillo, el rompeolas, que protegía la bahía de entrada, en la playa de Riazor, en la Ensenada de Orzán, que todos los años se tienen que reconstruir porque se la come el Cantábrico. En resumen, vayas donde vayas, a cien metros, por un lado o por otro, tienes el mar. Además, la ciudad antigua es muy bonita. También vivió y trabajó durante siete años en Salamanca, hasta que hace casi 26 años abrieron en Segovia la emisora de Radio Nacional de España. 
9. El Pinar de Valsaín. En todo su conjunto, con todos los caminos y senderos que tiene. Él sigue paseando y disfrutando de estos parajes y sintiendo la naturaleza en estado puro y en pleno parque nacional de la Sierra de Guadarrama. 
10. La cascada de la Chorranca. Un punto del pinar del Valsaín que poca gente conoce es la cascada de la Chorranca, cerca de La cueva del Monje, porque está un poco más apartada y se conoce más, por ejemplo, el Chorro de La Granja, que se ve desde la carretera. La Chorranca ofrece un espectáculo único, que al igual que muchos puntos estos pinares, es recomendable en invierno y el principio de la primavera.