Mentira de patas cortas

A. M.
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La Policía detecta en Segovia una denuncia sobre un falso delito gracias a la aplicación informática Veripol.

Mentira de patas cortas

Que las mentiras tienen las patas muy cortas es una máxima popular que viene a significar que se tarda poco en descubrir al mentiroso,  posibilidades que están creciendo a medida que se van registrando nuevos avances tecnológicos. 
Este podría ser el ejemplo de Veripol, una herramienta que trabaja con inteligencia artificial que detecta la probabilidad que una denuncia sea falsa en delitos de robo con intimidación y en el hurto-tirón, a través de la cual La Policía Nacional ha identificado a una persona como presunta autora de simulación de un delito. 
A finales del mes de septiembre del pasado año se interpuso una denuncia en la Comisaría de Policía de Segovia por una vecina de León, en la que manifestó que había sufrido el robo de un teléfono móvil, valorado en 900 euros.
 Según los datos aportados por la denunciante, cuando caminaba por una calle de esta ciudad, de madrugada, «por sorpresa y de un fuerte tirón, un hombre le arrebató el bolso y huyó corriendo». Sin embargo, las múltiples gestiones realizadas llevaron a los investigadores a concluir que el hecho denunciado nunca se había producido. 
La aplicación parte de la experiencia en la recepción de denuncias del Policía de Granada Nicolás Romera, con mucha práctica y capacidad intuitiva, forma de trabajar que luego se pasó al lenguaje matemático. Miguel Camacho, inspector de Policía y licenciado en Matemáticas y Estadística, que había coincidido con Romera en su Comisaría, se puso manos a la obra junto con expertos en los campos de la informática, estadística y ‘big data’.  
¿Cómo funciona? El comisario jefe del Área de Seguimiento yCoordinación que depende de la Unidad de Planificación,Eficacia ycalidad del Ministerio del Interior, Francisco Álvarez,  con familia en la localidad segoviana de Navas de Oro, explica en declaraciones a EL DÍA que el programa informático detecta palabras y conceptos, principalmente,  que aparecen repetidamente en las denuncias. 
Según Álvarez,  «al final mentimos de una manera muy parecida, y hay una serie de factores que aparecen en casi todas las denuncias falsas». De ahí que, un policía que está habitualmente viendo denuncias tiene con la aplicación bastantes probabilidades de acierto. «Es como si tuviéramos como asesor a un Policía con muchísima experiencia», matiza el comisario. VeriPol extrapola e identifica patrones de comportamiento a partir de los datos, permitiendo entender cuáles son las características que más diferencian las denuncias falsas de las verdaderas. 
DIFERENCIAS. A partir del análisis de las características y coeficientes de la aplicación, es posible sacar conclusiones sobre la veracidad de lo manifestado en una denuncia. De hecho, el modelo es capaz de discernir diferencias significativas en la narración de denuncias verdaderas y falsas que conducen a la mejor separación entre estas dos clases. De este análisis se puede concluir que las denuncias verdaderas y falsas difieren principalmente en tres aspectos principales: modus operandi de la agresión, morfosintaxis de la denuncia y cantidad de detalles.
Sin profundizar en detalles, Álvarez asegura que en una denuncia falsa «no se dan detalles porque no se pueden dar, se está inventando algo, y la tendencia es a no entrar en ningún tipo de detalle y a que sean cosas un poco ambiguas, aunque no es solo eso…». Por ejemplo, se habla en genérico de un tirón, de no haber visto al posible autor o cómo sucedió el incidente y se centran en la propiedad robada. Las declaraciones verdaderas ofrecen más detalles, descripciones e información personal.  La denuncia que se detectó en Segovia como falsa se presentaba como un tirón, por sorpresa, de madrugada y con el autor que huyó  corriendo. 
Hay un elemento que aparece mucho en este tipo de denuncias, principalmente teléfonos móviles de gama alta, como en Segovia,  con el fin de que lo pague el seguro. Álvarez advierte que, el hecho de que haya datos poco precisos, «no significa que una persona a quien alguien le haya dado un tirón y no ha podido ver al autor, esté mintiendo; tenemos mucho cuidado, el hecho de que una denuncia no presente datos precisos puede convertirla en sospechosa pero eso no implica que quien la ha puesto mienta».  Además de utilizar la herramienta, policías de toda España han recibido formación para hacer entrevistas con técnicas de lengua je no verbal y de conocimiento de la mentiras.  Cuando se detecta algún caso sospechoso se llama al denunciante y se le preguntan más detalles. Ocurre que, cuando es falso, la persona termina confesando.