CRÓNICA POLÍTICA

Fermín Bocos

Periodista y escritor. Analista político


La clave está en Galicia

Las próximas elecciones autonómicas en Galicia van a ser el escenario idóneo para testar el grado real de aceptación de la fórmula de Gobierno de coalición sellado entre el PSOE y Podemos al tiempo que una prueba de resistencia para el Partido Popular que se juega la mayoría absoluta de la que ha venido disfrutando en anteriores comicios. La prueba de la importancia de la cita electoral del 5 de abril es que los principales líderes políticos del momento -desde el presidente Pedro Sánchez a Pablo Casado pasando por Pablo Iglesias han desembarcado ya en Galicia participando en actos electorales-. Hasta el ex presidente Mariano Rajoy ha encontrado un hueco en la campaña de promoción de su exitoso libro de memorias para volver a su tierra y arropar a su amigo Alberto Núñez Feijóo. Unos y otros saben lo mucho que está en juego.

Sobre todo los populares que cuentan desde hace años con la fidelidad mayoritaria de los votantes gallegos, pero que son conscientes de que esta vez su candidato, aún partiendo como favorito en todas las encuestas, no lo tiene fácil. Porque se enfrenta a siete partidos políticos teniendo a su derecha -muy a la derecha- a una formación como Vox, que al igual que ocurrió, primero en Andalucía y después en el conjunto de España crece a costa de arrebatar votos al PP. Será, pues, muy interesante conocer por dónde se orientan las preferencias del electorado. También en relación con los partidos de izquierdas. El Partido Socialista gallego que viene siendo la segunda fuerza en la comunidad tendrá ocasión de comprobar si su electorado aprueba o muestra disconformidad con el volantazo que dio Pedro Sánchez al formar en Madrid un Gobierno de coalición con Podemos nombrando vicepresidente a un Pablo Iglesias a quien repudiaba políticamente hasta conocer el resultado de las elecciones del 10-N. También Iglesias que ha salvado algo más que los muebles con la entrada en el Gobierno podrá ver sí sus compañeros de viaje gallegos, las mareas y demás, por lo general autónomos en su juicio y acciones políticas han decidido agrupar fuerzas disculpándole algunas de sus llamativas contradicciones políticas y personales. Será, ya digo, un buen test para todos. En democracia las urnas ofrecen a los ciudadanos una ocasión única para opinar de política sin otro riesgo que las posteriores decepciones. Atentos, pues, a lo que suceda en Galicia.