Calendario de vértigo para forjar un escudo

Agencias
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La Universidad de Oxford y una empresa de biotecnología italiana aseveran que ya están probando la profilaxis en humanos y que la vacuna estará lista para septiembre de este año

Calendario de vértigo para forjar un escudo - Foto: XINHUA/HAO YUAN

El hallazgo de la vacuna contra el virus SARS-CoV-2 marcará un antes y un después en la ciencia y en la vida de millones de ciudadanos de todo el planeta ante la situación pandémica que se atraviesa en la actualidad. Solo cuando se tenga la profilaxis, las cosas volverán a la ansiada, a la vez que incierta, normalidad. Y por eso la carrera en los laboratorios y centros de investigación empezó en el mismo momento que la epidemia que surgió en China se expandió al mundo y se convirtió en pandemia. Dar en la diana con la vacuna será un hito científico, pero también un pelotazo comercial de cifras millonarias. 
En esta búsqueda contrarreloj parece que algunos investigadores han dado un paso adelante, ya que científicos de la Universidad de Oxford  y de una sociedad italiana afirman que la vacuna contra el Covid-19 estará lista en septiembre.
Se acaban de comenzar «los test con personas y, si hay éxito, la vacuna podría estar disponible en septiembre». Así lo anunció recientemente el consejero delegado de la sociedad italiana Advent-Irbm, situada en Pomezia (Lazio), que opera en el sector de la biotecnología molecular y de las ciencias biomédicas asociada con el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford.
La vacuna ya se habría probado con muy buenos resultados en el macaco rhesus, cuyo genoma es igual al humano en un 97,5 por ciento. El científico Vicent Munster, que dirigió la investigación del experimento, confirmó al New York Times que dosis de la vacuna fueron inoculadas el pasado mes a seis macacos rhesus en el laboratorio Rocky Mountain del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos. «El macaco rhesus es lo más parecido que tenemos a los humanos», apuntó Munster. Posteriormente, los animales fueron expuestos a grandes cantidades del virus SARS-CoV-2, con las que ya habían enfermado otros monos en el laboratorio. Tras 28 días, los seis macacos a los que se inyectó la vacuna permanecieron sanos.
Así las cosas, el experimento ya habría comenzado en humanos, con notable repercusión con un nombre que ha dado la vuelta al mundo, el de Elisa Granato, de 32 años, la primera ciudadana de origen italiano que se ha sometido a ese producto  experimental.
Granato es investigadora de zoología y microbiología en la Universidad de Oxford y aseguró hace unos días en un programa de la BBC: «Soy una científica y quería apoyar un proyecto científico. Personalmente, tengo un cierto grado de confianza en esta vacuna, que no contiene Covid-19 en absoluto. Solo hay una pequeña parte insertada en un virus diferente y no dañino. Esto evita que se propague, pero potencialmente puede activar el sistema inmunitario y así protegernos de la enfermedad», explicó la joven.