El paisaje nunca visto

D.S.
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El Torreón de Lozoya abre una exposición con más de 63 obras de la Colección Agustín de Diego, realizadas por 43 artistas del panorama contemporáneo, con el paisaje como protagonista

'Mañana de verano', obra de Ana García Pérez. - Foto: D.S.

En la historia del arte, el paisaje conforma el género pictórico que representa escenas de naturaleza. Dentro de la jerarquía de los géneros, el paisaje ocupa un lugar muy bajo, solo por encima del bodegón. La exposición que abre este viernes el Torreón de Lozoya dinamitará este concepto clásico del paisaje en la memoria colectiva, para proponer al espectador la contemplación de obras con escenas paisajísticas insólitas, alejadas del tópico de este género pictórico, en tanto que se corresponden con la visión de los artistas contemporáneos. Es el paisaje nunca visto.

“El paisaje en la Colección Agustín de Diego” es el título de la exposición que inaugura en la tarde de hoy viernes (20:00 horas) la Fundación Caja Segovia en el Torreón de Lozoya y que permanecerá abierta en el edificio hasta el próximo 24 de noviembre. Bajo la coordinación de Rafael Ruiz y comisariada por Javier Mazorra, la muestra ocupará excepcionalmente las Salas del Palacio y las Salas de las Caballerizas de este edificio. Está integrada por un total de 63 obras, realizadas por 42 artistas, en su mayoría pertenecientes al panorama contemporáneo español, algunos segovianos o vinculados a Segovia como Fernando Rodrigo, Luis Mayo o Rosa Pérez Carasa.

Es ésta la primera exposición en la que se ofrece una significativa parte de la Colección Agustín de Diego, en la que el paisaje ocupa un destacado lugar. En ella se han reunido obras de creadores que trabajan dentro de la figuración, si bien con unos intereses muy distintos, de modo es posible encontrar desde nuevos plenairistas a hiperrealistas, pasando por muestras de realismo metafísico, neoimpresionistas, simbolistas e incluso algún ejemplo de realismo constructivista.

José González Bueno, You are not forgotten
José González Bueno, You are not forgotten - Foto: D.S.

Además de un pequeño apartado dedicado a Agustín de Diego y a las inquietudes que le han llevado a coleccionar paisajes, la exposición contará con dos grandes secciones: “Entre Madrid y Segovia”, que se desarrollará en las Salas del Palacio, y “Orbis Terrarum”, que lo hará en las Salas de las Caballerizas.

Entre Madrid y Segovia. No es casualidad, ni anecdótico, que ese territorio entre Madrid y Segovia, marcado por la Sierra de Guadarrama, sea el gran protagonista de la colección de Agustín de Diego. “Y no sólo porque desde que este coleccionista tiene uso de razón se ha movido por aquellos valles y montañas, disfrutando de ese infinito laberinto de bosques y roqueros, sino porque aquí fue donde nace y se forja, en buena medida, el género del paisaje contemporáneo en nuestro país”, apunta el coordinador de la muestra, Rafael Ruiz.

La docena larga de artistas seleccionados en esta sección forma parte de una tradición que comienza con Diego Velázquez, creador que utilizaría una y otra vez estas montañas como telón de fondo de sus retratos; lo mismo que en obras de Goya o de artistas del siglo XIX, se reconocen en aquellas pinturas los lejanos perfiles de La Maliciosa, de esos “Siete Picos” que algunos conocen como la “Sierra del Dragón”, o de la Cuerda Larga -la última en permanecer nevada antes del verano-, objeto también de inspiración para artistas actuales, presentes en esta Colección, como Víctor Bartolomé o David Morago Caro.

José María González Cuasante, Jardín de las Tullerías
José María González Cuasante, Jardín de las Tullerías - Foto: D.S.

Habrá que esperar hasta 1855 para que la sierra en lejanía pase a ocupar el primer plano, correspondiendo tal mérito a Martín Rico, el primer artista que subió al Puerto de Guadarrama para pintar lo que se ofrecía ante él; poco después vendrían otros pioneros, descubridores también de estos parajes para el arte, como fueron Carlos de Haes, Jaime Morera o Aureliano de Beruete, abriendo el camino a un listado interminable de paisajistas que se fue engrosando aceleradamente a lo largo del siglo XX, muchos de los cuales fueron profesores o alumnos de los cursos anuales de paisaje, celebrados todavía hoy en El Paular y Segovia.

El hechizo de estos hermosísimos lugares continúa en nuestro tiempo inalterable, cautivando a creadores como Quique Santana, Miguel Acevedo, Eloy Morales o Pedro Terrón y, de forma reiterada y constante, a Guillermo Oyágüez, “cuyos trabajos, ejercicio de sensibilidad y oficio, deben entenderse también -apunta Ruiz- como una llamada hacia el respeto y la protección de este entorno, cuya supervivencia se ha demostrado tan vulnerable, tras los recientes incendios de Miraflores y de La Granja”.

Ya desde principios del s. XVIII los Reales Sitios de la sierra habían atraído la atención de ilustradores y artistas. Felipe V, un enamorado de este entorno natural, llamaría a una serie de pintores franceses e italianos como Francesco Bataglioli, Antonio Joli o Michel-Ange Houasse, a quienes corresponden algunas de las vistas más antiguas de estos lugares, que vinieron a sumarse a otros encargos reales del siglo anterior, para los que trabajaron pintores como Juan Bautista Martínez del Mazo. Hoy día su atractivo sigue vivo en creadores contemporáneos como Luis Javier Gaya, de quien se presenta en esta exposición una vista del Monasterio de El Escorial. Algo parecido puede decirse del Palacio de La Granja de San Ildefonso, capaz de inspirar a Santiago Rusiñol o Joaquín Sorolla, pero también a José Manuel Fernández Pinedo, Pedro Terrón o al segoviano Fernando Rodrigo, quienes han interpretado de formas muy distintas este privilegiado rincón de la provincia de Segovia.

Roberto González Fernández, Holyrood VI
Roberto González Fernández, Holyrood VI - Foto: D.S.

De forma paralela a fenómenos como éstos, ya desde finales del siglo XVIII, ha existido un interés por pintar Madrid desde las estribaciones de esa sierra o desde las colinas de la Casa de Campo; un siglo después, al calor del Romanticismo, la ciudad de Segovia comenzará a posar también para una legión de pintores nacionales y extranjeros. En esta sección, artistas como Luis Mayo, Rosa Pérez Carasa, Alejandro Quincoces, Luis Fernández Hebrero o Miguel Acevedo, ofrecen muy distintas formas de entender el paisaje urbano ante dos urbes tan dispares.

Orbis Terrarum. Recorriendo la Colección de Agustín de Diego se puede hacer una insólita vuelta al mundo a través de la obra de pintores españoles que, siguiendo una larga tradición, han viajado y se han inspirado en otros paisajes, en el sentido más amplio, haciendo del Teatro del Mundo (Theatrum Orbis Terrarum) su campo de acción.

Entre los que se han interesado por Estados Unidos, destacan, con sus paisajes urbanos, José González Bueno, Felix de la Concha, Enrique Santana, Juan Escauriaza, Cesar Luengo o Joaquín Risueño.

Pedro Terrón, Jardines de La Granja
Pedro Terrón, Jardines de La Granja - Foto: D.S.

De Roberto González Fernández, otro creador que ha pasado temporadas en Estados Unidos, podemos ver un cuadro inspirado en Suiza y otro en Escocia. Carlos Díez Bustos vive largas temporadas en Gran Bretaña, reflejándola en alguno de sus paisajes, casi metafísicos.

Con Guillermo Muñoz Vera nos vamos a su Chile natal, el desaparecido Angel Busca nos llevará a Brujas y José María González Cuasante a Paris. David Casals también nos conducirá hasta Francia, pero a un paisaje nevado enteramente blanco, casi fantasmagórico, como son, de una forma muy distinta, las visiones entre el sueño y la realidad de Francisco Sánchez Sánchez, Francisco Sebastián Nicolau y Elisa Valsangiacomo.

Un grupo de artistas revela en esta exposición unas visiones particularmente inusuales de nuestra geografía en el arte. Encabeza este grupo la guipuzcoana Clara Gangutia, seguida del navarro Carlos Marcote y del madrileño Alvaro Toledo. La Galicia de Jorge Peteiro no se parece a ninguna otra.

Capítulo aparte merecen artistas que han puesto la mirada en Madrid, como Iñaqui Lazkoz en la Puerta del Sol o Luis Fernández Hebrero y el desaparecido Eduardo Verdasco en el Retiro, con sus estilos tan distintos. Más original es la forma como se adentra en la capital Joaquin Ureña, quien nos revela la ciudad a través de sus ventanas, o Ana García Pérez, que apenas nos da alguna pista para descubrir donde nos encontramos; tampoco lo hace Miguel Coronado. La exposición recupera las visitas guiadas gratuitas a la muestra, que se celebrarán los miércoles y jueves, a las 19:00 horas sin necesidad de reserva.