CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


La semana decisiva

Se inicia la semana del último esfuerzo, la semana en la que los candidatos tienen su última oportunidad de remontar los malos resultados que prevén los sondeos, como es el caso del PP, o de consolidar y fortalecer los que les dan por seguros ganadores, como ocurre con el PSOE. Aunque también los otros partidos están en modo “a por todas”, no hay ni uno con ansias de gobierno que no sepa que se han acabado los tiempos de las mayorías absolutas, incluso de las suficientes -las que permitían gobernar en solitario con apoyos puntuales de otros partidos- y España va a un gobierno de coalición.

Los dirigentes de los partidos, sus responsables de campaña y todos y cada uno de sus militantes tienen la mirada puesta en el 40 por ciento de indecisos; basan su estrategia última en captar su voto, en tocar su fibra sensible, la que le llevará a inclinar la balanza en un sentido o en otro. Sin embargo, los propios profesionales que trabajan para las empresas de sondeos confiesan que el índice de indecisos no es tan alto, pero muchos de los encuestados no quieren pronunciarse y prefieren contestar a quien le pregunta que todavía no saben a quién van a votar.

Estos días que transcurren hasta la reflexión del viernes pueden hacer variar las mayorías, pero es tan abultada la distancia que separa al PSOE del PP que difícilmente se va a cumplir el sueño de Pablo Casado de conseguir más escaños que los socialistas, aunque repite que puede lograrlo. Es más fácil sin embargo que si enfocan bien esta etapa de la campaña, tanto el PP como sus previsibles socios Ciudadanos y Vox puedan incrementar lo suficiente sus escaños como para sumar los 176 con los que sueñan tanto Pedro Sánchez como Casado. El actual presidente del Gobierno detesta la idea de un nuevo pacto con los independentistas y en último caso hará lo indecible para conseguir la alianza con Albert Rivera a pesar de que el líder de Ciudadanos reitera que esa alianza no se producirá de ninguna manera, pero…

Es la semana de los debates, que tendrán incidencia en los resultados del domingo. Es la semana en la que un error puede costar el gobierno, la semana en la que una decisión inteligente puede llevar a las alturas a un candidato que se veía derrotado, o la falta de respuesta de un líder a la pregunta clave puede ser letal, porque es la semana en la que los ciudadanos exigen conocer todos los proyectos de los candidatos para darle o no su confianza. Cuenta por tanto concretar propuestas económicas de manera que salgan las cuentas, de concretar si habrá indulto a los independentistas en el caso de que sean condenados, de determinar si un gobierno de centro derecha aceptaría algunas de las propuestas disparatadas, incluso ilegales, de VOX.

Es la semana en la que todos se juegan todo.