Enfermeros, olvidados del Gobierno

Agencias-SPC
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Los sanitarios acusan al Ejecutivo de una gestión «caótica y absolutamente descoordinada» del COVID-19, que ha causado síntomas a 70.000 profesionales por falta de protección

Enfermeros, olvidados del Gobierno - Foto: Orlando Barría

Son la infantería en la batalla y cada día luchan en primera fila contra ese minúsculo enemigo que mantiene en vilo al mundo. Y su pelea está siendo doble: por un lado, contra el virus; por otro, contra los dislates del sistema en estos días aciagos.
Por eso, el presidente del Consejo General de Enfermería de España, Florentino Pérez Raya, acusaba ayer al Gobierno de estar realizando una gestión «caótica y absolutamente descoordinada» de la crisis sanitaria y le pidió que «profesionalice de una vez por todas la gestión de la pandemia, impulsando una coordinación real entre todas las comunidades y contando con los representantes de profesionales sanitarios».
En esta línea, calificó de «muy grave» la situación sobre la retirada de mascarillas por parte del Ministerio de Sanidad que estaban ya repartidas por centros sanitarios de toda España, que consideró que «puede ser una de las principales razones por la que los contagios de los profesionales se siguen disparando».
«Es una situación muy grave. Isabel Camacho, enfermera asistencial de atención primaria en Guadalajara, vicetesorera del Consejo General y miembro de la Comisión Ejecutiva, confirma que estas mascarillas llegaron el 7 de abril y los profesionales han estado 10 días usándolas, confiando en que estaban protegidos cuando realmente no era así», señaló.
Precisamente ayer se conoció que 65 sanitarios del Hospital Santa Lucía de Cartagena (Murcia), todos trabajadores de la UCI, permanecen en cuarentena después de haber usado parte de las 15.000 mascarillas entregadas por el Gobierno a las regiones. 
«Estos hechos también han sido confirmados por profesionales del Servicio Madrileño de Salud. Ellos nos siguen trasladando que no tienen material de protección suficiente y que lo que hay lo tienen que reutilizar durante tres y cinco días y que se siguen fabricando batas con bolsas de basura».
Según los resultados preliminares de la última encuesta del Consejo General de Enfermería, en torno a 70.000 enfermeras han tenido o tienen síntomas compatibles con el COVID-19. «Esta puede ser una de las principales razones por la que los contagios de los profesionales se siguen disparando, tal y como ponen de manifiesto los datos del Ministerio de Sanidad que reconocen 29.467 profesionales infectados, lo que supone ya el 15,67 por ciento de los casos confirmados en nuestro país», señala.
A su juicio, «la gestión que está llevando a cabo el Gobierno es caótica y absolutamente descoordinada. Después de tener que esperar semanas para empezar a recibir material de seguridad ahora resulta que parte del que ha llegado es defectuoso y no cumple con las garantías necesarias», denuncia. «Queremos recordar que los profesionales se están jugando la vida mientras que los responsables políticos no son capaces de garantizar la eficacia y seguridad de los materiales que compran, como estas mascarillas o los miles de tests defectuosos».
Por todo ello, Pérez Raya pide al Ministerio de Sanidad «que profesionalice de una vez por todas la gestión de la pandemia, impulsando una coordinación real entre todas las regiones y contando con los representantes de profesionales sanitarios para que se puedan adoptar las decisiones necesarias».