Pequeñas obras en los reales sitios para paliar su deterioro

D. Aso
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Patrimonio Nacional reparará cubiertas de edificios y unas escaleras próximas al palacio de La Granja, pero la falta de presupuestos generales de 2019 deja en el aire la rehabilitación del Museo de Tapices y el plan de restauración de fuentes.

Fachada principal del palacio de La Granja y su parterre, que está pendiente de intervención. - Foto: Rosa Blanco

Alrededor de 70 personas tenía en plantilla Patrimonio Nacional para trabajos de mantenimiento en sus jardines de San Ildefonso a mediados de los años 80, cifra que hoy no alcanza la veintena. La contratación de empresas externas ha sido creciente en este periodo, algo que, por otro lado, no es ajeno al proceder de otras administraciones públicas. Pero conservar históricas maravillas como los complejos palaciegos de La Granja y Riofrío exige inversiones constantes. Siempre requieren más y aunque rara vez no haya obras en curso en sus inmuebles o sus entornos, parece que nunca fuera suficiente y menos en la actualidad. 
No en vano, la plantilla de mantenimiento ha seguido menguando en los últimos años por bajas definitivas no cubiertas, mientras los desperfectos pendientes de arreglo arreciaban tanto en las fuentes como en los jardines y edificios. En total, el servicio de Arquitectura y Obras cuenta con ocho plazas vacantes de fontanero, pintor, albañil y carpintero, según precisa Patrimonio Nacional a El Día. Y aparte, el órgano gestor de los bienes de la Corona también está sufriendo las consecuencias de la falta de unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) específicos de este año, por proyectos que se habían incluido en la propuesta que tumbó el Congreso en febrero. Entre otras, la rehabilitación del Museo de Tapices del Palacio Real de La Granja y la restauración de la fuente de La Cascada. «En ambos casos se están redactando los proyectos, que revisten cierta complejidad, por lo que tardarán unos meses en estar disponibles para su contratación», detallan desde Patrimonio Nacional. «La licitación de las correspondientes obras dependerá de la disponibilidad presupuestaria», en cualquier caso, y eso es lo que se ha quedado en el aire con la no aprobación de los PGE.
Por otro lado, el alcalde de San Ildefonso y vocal del Consejo de Patrimonio Nacional, José Luis Vázquez, advierte que la falta de PGE también afecta a la puesta en marcha de un nuevo plan silvopastoral para la regeneración del bosque de Riofrío, que además el año pasado vio como las nevadas dañaban cientos de encinas; y al proyecto de restauración del parterre de la fachada principal del palacio de La Granja, que se esperaba tener listo para la conmemoración del tricentenario del inicio de la construcción del complejo en 2020.

Escaleras del entorno de la fuente de La Selva, cuyo deterioro salta a la vista.
Escaleras del entorno de la fuente de La Selva, cuyo deterioro salta a la vista. - Foto: Rosa Blanco
Las obras que sí podrán ejecutarse en breve, porque ya se cargaron sobre el presupuesto de 2018 e incluso se adjudicaron el pasado verano, son las relativas a cinco contratos menores suscritos con distintas empresas privadas. Vázquez confirma que las respectivas peticiones de licencias de obras ya han sido cursadas en el Ayuntamiento: «Aunque se trata de cuestiones de mantenimiento puro y duro», advierte. «Mantenimiento precario, teniendo en cuenta que no tenemos personal suficiente», mientras los proyectos de más calado «se han visto frenados en seco por la no aprobación de los PGE», recalca.
Las cinco obras menores que se han previsto suman algo menos de 200.000 euros y evidencian dónde se localiza el deterioro que se considera necesario atender con más urgencia. De hecho, uno de los contratos es de ‘reparaciones puntuales en cubiertas de varios edificios pertenecientes a Patrimonio Nacional en La Granja’. Se adjudicó en agosto a la firma madrileña Jesús Bernardos S. L. y su presupuesto asciende a 37.050 euros. No obstante, Patrimonio Nacional detalla que habrá actuaciones de este tipo «en ambos reales sitios», es decir, también en Riofrío.
Otro de los contratos menores se centra en la reparación de los muros de contención y de la escalera que se encuentra en el entorno de la fuente de La Selva, cuyo deterioro salta a la vista por las grietas que presentan varios peldaños. 
Sede de la Delegación de Patrimonio Nacional en La Granja, que ha previsto reparaciones en cubiertas de edificios de La Granja y Riofrío.
Sede de la Delegación de Patrimonio Nacional en La Granja, que ha previsto reparaciones en cubiertas de edificios de La Granja y Riofrío. - Foto: Rosa Blanco
Asimismo, con fecha 31 de julio de 2018 se adjudicó un contrato menor para la mejora y adecuación ambiental del estanque del Colmenar y su entorno, en este caso a la también madrileña Consultoría Estratégica de Servicios y Territorios, por un importe de 38.756,5 euros. Ya en agosto se adjudicó otro contrato a Arte, Conservación y Restauración (Artyco), con sedes en Vitoria, Madrid y Sevilla, dotado con un presupuesto de 38.740 euros para que se proceda al desmontaje, restauración y montaje de la escultura Ninfa de Diana. Y la quinta obra que se contrató el año pasado y se prevé llevar a cabo en breve consiste en la reposición de cortavientos exteriores en fachadas del Palacio Real de Riofrío. En resumen, cinco pequeños proyectos que se consideran necesarios para ir paliando desperfectos, aunque no sean los únicos que exigen atención.
OBRAS Y PLANTILLA. Vázquez reconoce que los complejos palaciegos segovianos «por supuesto» que han acusado la reducción de la plantilla de mantenimiento del ente gestor de los bienes de la Corona, «pero esto no es un problema exclusivo de Patrimonio Nacional», matiza. «Hemos vivido una situación de crisis en la que, desgraciadamente, por leyes conservadoras (impulsadas durante la etapa de gobierno de Rajoy) como la tasa de reposición, la mayoría de las administraciones han reducido sus plantillas hasta el punto de llegar a tal situación de precariedad que no se sustituían ni los jubilados. Así que claro que se resiente de forma sustanciosa la conservación de nuestro patrimonio en los reales sitios, pero también en todos lados, salvo excepciones». No obstante, advierte que los Presupuestos Generales del Estado que planteaba el Gobierno de Pedro Sánchez «habrían atenuado de una forma muy importante esta situación». Pero no llegaron a aprobarse por falta de apoyo político y, según sostiene, estas son las consecuencias: «Se posponen contrataciones y también la posibilidad de financiar actuaciones importantes que ya se tenían planificadas dentro del Consejo de Administración», caso también del «perfilado de setos, la gestión del arbolado histórico o la gestión integrada de plagas».
El plan silvopastoral de Riofrío, por ejemplo, lo considera «fundamental» y se ha quedado a la espera de financiación. También la intervención en el parterre de la fachada, que destaca como «una inversión de unos 700.000 euros», mientras que el plan de restauración de fuentes «es una intervención millonaria que se ha visto frenada por la no aprobación de lo PGE», incide.
Algunas esculturas de la Fuente de los Baños de Diana también muestran cierto deterioro.
Algunas esculturas de la Fuente de los Baños de Diana también muestran cierto deterioro. - Foto: Rosa Blanco
Cierto es, por otro lado, que Patrimonio Nacional concluyó hace una década la que entonces llegó a calificar como «la mayor restauración acometida en un jardín histórico en Europa». Plantó un millar de árboles, 38.000 plantas tapizantes de suelo y 10.000 de seto, con una inversión global de dos millones de euros para intentar que este espacio recuperase su aspecto original, el de la época de su fundación en 1721. En total, los jardines reales granjeños tienen más de 12.000 árboles en alineación, 70.000 ejemplares de especies vegetales y 30 kilómetros de seto; y por supuesto, sus 26 fuentes monumentales, así como más de medio centenar de esculturas. 
También se acometieron entonces trabajos de restauración en los grupos escultóricos de las fuentes de la Cascada Nueva, La Selva, La Ría, Los Dragones, Carrera de Caballos, Baños de Diana... Los tratamientos aplicados fueron de limpieza, consolidación estructural, restauración de superficie, corrección de deformaciones, pintado y patinado acorde con el conjunto existente, sustitución de canalizaciones hidráulicas... Aunque el presupuesto global de tales trabajos de restauración no llegó a 200.000 euros.
Fue más ambiciosa la intervención en los jardines, que se extendió sobre 10 de sus 145 hectáreas y, según se apuntó, aseguró su supervivencia para un horizonte de más de 150 años después de que, poco antes de 2009, estudios avalados por las universidades Politécnica y Complutense advirtieran que los jardines de La Granja se morían. Aunque en realidad se apuntaba una ‘fecha de defunción’ relativamente lejana, «60 o 70 años», y hoy, a pesar de la prolongada longevidad de este espacio, que en ningún caso parece amenazada, en la antesala de su tercer centenario (2021) se echa en falta ese tradicional plus de cuidado que siempre caracterizó al ente gestor de los bienes de la Corona.
Aspecto actual que presenta la Fuente de los Dragones de la Media Luna.
Aspecto actual que presenta la Fuente de los Dragones de la Media Luna. - Foto: Rosa Blanco
Porque en invierno es habitual que los turistas se lleven la decepción de encontrarse cubiertas muchas de las estatuas y elementos ornamentales de los jardines, costumbre que se recuperó hace al menos una década para protegerlas. Igual que también es habitual que durante el paseo se eche en falta información turística sobre las fuentes, incluso el nombre de cada una para poder documentarse en internet sobre la marcha, por señalización escasa o nula. Pero puede llamar más la atención el pobre aspecto que presenta actualmente la fuente de los Dragones de la Media Luna, por ejemplo, también llamada Meseta de Apolo, donde la vegetación descontrolada eclipsa la belleza de sus esculturas: dos espectaculares dragones que miran hacia el cielo con las fauces abiertas, alas desplegadas y colas serpenteantes, pero con cuerpo y brazos humanos. Es una fuente considerada de segundo orden, pertenece al conjunto de La Carrera de Caballos y en ella termina la Cascada Vieja, a través de la cual recibe sobrantes de la fuente de Andrómeda. Seguro que en temporada alta presentará mejor aspecto, pero de momento es lo que hay.
PENDIENTES DEL ESTANQUE. La calidad del agua del estanque del Mar siempre ha sido motivo de preocupación. Abastece a San Ildefonso, pero termina en el Pontón y extiende así su influencia a Segovia, San Cristóbal de Segovia, La Lastrilla, Palazuelos o Trescasas. Y las dudas sobre el déficit de conservación de los reales sitios también se extiende a la limpieza de este estanque.
Vázquez, sin embargo, señala que «la calidad del suministro está absolutamente garantizada». «El agua no va directa desde el Mar o el Pontón al grifo, pasa por unos procedimientos de tratamiento que habilitan dicho suministro para consumo de la población con todas las garantías, como no puede ser de otra manera cuando se habla de una cuestión tan fundamental como la salud de las personas», recuerda.
«La situación del estanque del Mar no es distinta a la de los últimos años», prosigue Vázquez. «Puede necesitar determinadas intervenciones, como todo, pero es Patrimonio Nacional, con su superior criterio, el que decide si conviene o no intervenir en el estanque para la evacuación de los lodos acumulados, teniendo en cuenta que la garantía de la prestación del suministro, por supuesto, no solamente está supervisada, sino también intervenida tanto por la Junta con sus informes como por los ayuntamientos de San Ildefonso y Segovia a la hora de poner en servicio el suministro», insiste. 
Patrimonio Nacional, por su parte, responde que, «de acuerdo al informe anual 2018 de la presa del Mar de La Granja, emitido por el director de explotación de la misma, su estado es correcto». «Como mejoras y adecuaciones en las infraestructuras se contempla la instalación de unos aforadores y elementos para facilitar la auscultación de la presa».Pero esas mejoras, igual que las otras inversiones citadas, quedan a expensas de que sea «posible presupuestariamente en 2019», dada esa falta de PGE que también lastra la conservación de los reales sitios.