El cruce de declaraciones entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y las autoridades iraníes a cuenta de la destrucción mutua de buques que sean hostigados por las fuerzas del otro país, y el lanzamiento del satélite militar Nur-1 dispuesto para guiar misiles balísticos son los dos hechos de los últimos días que han contribuido a aumentar la tensión en el Golfo Pérsico, en esta ocasión agravadas por otros dos hechos, el desplome del precio del crudo a niveles nunca vistos y la evolución de la pandemia del Covid-19 que se ha dejado sentir con especial virulencia en Irán.

El hostigamiento por parte de patrulleras iraníes a buques de guerra estadounidenses de patrulla en el Golfo Pérsico fue respondida por Donald Trump con el mandato a sus navíos de que volaran fuera del agua a cualquier barco iraní que volviera a realizar maniobras peligrosas en su entorno. En una nueva escalada verbal del enfrentamiento entre los dos países, las palabras de Trump fueron contestadas por el jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Hosein Salami, que aseguró que procederían a destruir los buques de EEUU si consideraban que amenazan la seguridad de su país. La retención de un petrolero de Omán aunque solo durase unas horas, en este clima de enfrentamientos rememoró la serie de abordajes de petroleros realizada por Irán en respuesta a la de otros de los suyos con destino a Siria y que pudieran volver a repetirse esas escenas. 

Pero hay otro frente abierto, el de las sanciones económicas con la que Estados Unidos espera doblegar al régimen iraní y más en tiempos de coronavirus, mientras que el régimen de los ayatolás pretende hacer ver la injusticia de unas sanciones que les impide hacer frente de manera adecuada al coronavirus, de lo que responsabilizan a Trump.

A la espera de como se resuelve la escalada verbal, Irán ha dado un paso significativo en la preparación de su fuerza estratégica con el lanzamiento con éxito, tras dos fracasos del primer satélite militar Nur-1 (Luz), que ha pillado por sorpresa a la comunidad internacional y que ha elevado la preocupación por cuanto serviría para guiar misiles balísticos. Un hecho que se considera una vulneración del acuerdo nuclear alcanzado en Naciones Unidas para limitar la proliferación nuclear iraní del que se borro estados Unidos dando pie a la reacción iraní y a la nueva etapa de puesta en marcha de su programa nuclear pese a la intensificación de las sanciones y el deseo de Trump de seguir limitando la capacidad nuclear iraní. Un lanzamiento, por otra parte, que ha causado mayor inquietud si cabe en Israel tanto por el salto cualitativo que supone en la capacidad militar como de inteligencia.