COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Nuevo sistema métrico: la terraza y la provincia

29/04/2020

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez  ha fijado el horizonte temporal para conseguir el desconfinamiento total en condiciones adecuadas a finales de junio con tres fases intermedias a partir del próximo fin de semana, siempre que se cumplan unos parámetros sanitarios que permitan contener la epidemia y reaccionar de forma rápida si se produce un rebrote, como ha ocurrido en otros países que habían sido ejemplo de eficacia.

Las otras dos aportaciones que se derivan de su intervención tienen que ver con las terrazas de los bares como unidad del distanciamiento social, y la rehabilitación de la provincia como unidad de medida política. En torno a este nuevo sistema métrico acorde con la nueva normalidad han girado las principales críticas al calendario aproximado presentado por el Gobierno y al que le urgían tanto las comunidades autónomas como las patronales para reactivar la actividad económica, lo que revela que el dilema entre salud y economía todavía no se ha resuelto. 

En un país en el que el turismo representa es el 10% del PIB y que cuenta con barrios en los que se hacinan más bares que en el conjunto de algunos países, todo lo que ocurra a su alrededor tiene una importancia económica vital. Las patronales de bares, restaurantes y hoteles consideran que las condiciones impuestas para abrir en las primeras fases de la desescalada -terrazas al 30% de su capacidad- como otras limitaciones de aforo, no les permite una reapertura rentable. La ordenanza del Gobierno, por supuesto, no es obligatoria y están en su derecho de no abrir si les resulta gravoso, o pueden aguantar hasta la tercera fase o la de normalidad de cara al verano. Y en cualquiera de los casos habrá que esperar a ver cual es la respuesta de los ciudadanos que en uso de su libertad y de su responsabilidad quizá prefieran seguir tomando la cerveza en casa y con la ropa de la temporada pasada.

Las críticas por las limitaciones de las aperturas se combinan con las que acusan al Ejecutivo de 'ir a ciegas' porque no se tienen los resultados de los test de seroprevalencia que han comenzado a realizarse. ¿Habría que esperar a tenerlos -la próxima semana se conocerán datos preliminares- para comenzar a desescalar? Como siempre se pide una cosa y la contraria y las dos al mismo tiempo. Así, el presidente de Murcia, Fernando López Miras, que duda de la viabilidad de muchas empresas de hosteleria si la facturación ser reduce a un tercio, en una reformulación de la 'doctrina Monroe' -Murcia para los murcianos”, muestra su preocupación por la llegada del turismo a sus costas o a las segundas residencias, que son los que llenarían sus terrazas, por si aumentan los contagios. O economía, o salud, o más tiempo.

En cuanto a la provincia como unidad de control de la epidemia y de la movilidad frente a la comunidad autónoma, como demandaban algunos presidentes, hay que recordar que existen seis uniprovinciales, dos insulares con características propias, que en el País Vasco las tres provincias son territorios históricos con muchas competencias y que el resto de ellas cuentan con delegaciones provinciales de todos sus servicios, además de la presencia de las Diputaciones Provinciales que pueden aportar su colaboración.