Misas con mascarillas y animando a domiciliar las colectas

L.H.M
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Esta semana las parroquias de Segovia y la Catedral han reiniciado las misas presenciales, eso sí con mascarillas y geles desinfectantes como nuevos acompañantes. Desde la Diócesis de Segovia se recomienda no acudir a los mayores de 65 años

La de ir a Misa vuelve a ser una de las rutinas de muchos segovianos, aunque en esta primera semana en la que se han vuelto a permitir, con menos asistentes que antes de la llegada de la Covid-19 a nuestras vidas. En la Catedral reconocen que estas ceremonias se ofician con menos fieles, quizá por el riesgo al contagio o por seguir las recomendaciones marcadas por la diócesis de Segovia, entre las que son partidarios de que los mayores de 65 años no acudan a los templos para evitar enfermar hasta que haya una vacuna o un remedio efectivo contra en Coronavirus.

Al entrar en los templos, ya nos recibe el gel hidroalcohólico que nos invita a desinfectarnos las manos. Una vez dentro, voluntarios o empleados garantizan que nos coloquemos en los bancos al menos a dos metros del resto de fieles,  la distancia mínima para garantizar la seguridad sanitaria 'exceptuando a familias', explica José Antonio Velasco vicepresidente del Cabildo de la Catedral.

Con mascarilla debemos escuchar una ceremonia en la que hay más cambios. Los sacerdotes nos dan la Comunión en mano, previa desinfección de las suyas.  No se pasa el cestillo para pedir la voluntad, se recomienda domiciliar el importe que deseamos entregar en las colectas para no tocar físicamente el dinero.

Misas con mascarilla y animando a domiciliar las colectasMisas con mascarilla y animando a domiciliar las colectas - Foto: Olga Rubio

Junto a estas recomendaciones, que se empiezan a hacer realidad en la práctica, la disolución de los coros, que pasan a ser cantores dispersos por la sala y la 'prohibición' de tocar los libros a los lectores. En tiempos de esta pandemia, Velasco nos recuerda además que 'el precepto de ir a Misa los domingos queda suspendido' y anima a aquellos más vulnerables a que hasta que esto pase, si así lo desean, celebren los domingos en casa.