COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


El contrapunto del CIS

19/05/2020

A lo largo de los últimos días distintos medios de comunicación nacionales y cadenas de periódicos han publicado encuestas en las que el partido de Pablo Casado se ha acercado en intención de votos y escaños al PSOE, y en alguna de ellas la suma de los escaños de los partidos de la derecha, PP y Vox, superaría a las de los partidos de izquierda, de tal forma que de celebrarse en este momento las elecciones generales se podría producir un cambio de gobierno. Otra línea general de esas encuestas es que el PP no lograba despegarse de Vox al que arañaba votos pero no como para hacerle una herida, lo que supone que su estrategia de arrimarse y separarse al mismo tiempo de la ultraderecha no le está dando un resultado excesivo y le aleja de las posiciones más centradas en las que solía moverse el partido.

El contrapunto a esas encuestas ha venido, de nuevo, de la mano del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas, el único respiro demoscópico que tiene el Gobierno de coalición cada mes aunque se vea envueltos en un mar de dudas y de críticas por su tendencia a maximizar los intereses del Ejecutivo y a minimizar los de la oposición. Cuando todas las encuestas reducen la distancia entre el PP y el PSOE, el CIS la amplía y concede a los socialistas una intención de voto superior al porcentaje conseguido en las últimas elecciones, hace a Unidas Podemos recuperar la tercera posición desplazando a Vox, y los encuestados dan una notable subida a Ciudadanos coincidiendo con el proceso congresual que ratificó el liderazgo de Inés Arrimadas y su vuelta al centro, hasta situarse a menos de un punto de Vox. La única buena noticia para el PP es que se distancia del partido de Santiago Abascal.

Los datos del CIS no tienen tanta visualización como las caceroladas y escraches que protagonizan los ciudadanos de determinados barrios adinerados de algunas capitales, pero casi el 75% sigue creyendo que los partidos deben apoyar al Gobierno y que las criticas a su gestión se realicen una vez que la pandemia se encuentre controlada. Ese descenso unido al 20%, -el doble que hace un mes- que considera que la oposición debe criticar al Ejecutivo, o que a casi al 50 por ciento de los encuestados les merezca poca o ninguna confianza estaría detrás del incremento de las protestas callejeras. Y sin embargo, el 95% comparte que las medidas adoptadas para combatir la pandemia han sido las adecuadas y que el 60% están convencidos de que es preciso mantener las medidas de confinamiento durante más tiempo, -el 30% dice que es preciso permitir una mayor libertad de movimientos- y que es el Gobierno central quien debe tomar las medidas para combatir la pandemia -56%- frente a un 36% que debe dejarse en manos de los gobiernos autonómicos, y todo en un momento en el que el Ejecutivo ha puesto en marcha la 'cogobernanza' en las nuevas fases de desescalada del confinamiento para garantizarse el apoyo del PNV y otros partidos menores en la aprobación de la cuarta prórroga del estado de alarma, y que también ha estado en la mesa de negociación para conseguir la quinta. O sea, que los partidos de la derecha no estarían teniendo en cuenta los deseos de la mayoría de los ciudadanos 

Son las contradicciones que se registran en todas las encuestas pero que se resuelven a la hora de votar, donde todas las respuestas se concretan en la elección de una papeleta para introducirla en la urna.