Y Franco volvió a abrir el telediario

Enrique R. de la Rubia (EFE)
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La exhumación de los restos del dictador el 24 de octubre fue una de las noticias de 2019, poniendo fin a 44 años en los que el cuerpo presidió el Valle de los Caídos junto a 30.000 víctimas de la Guerra Civil

Y Franco volvió a abrir el telediario

Cuarenta y cuatro años después de su muerte y su entierro en el Valle de los Caídos, Franco ha vuelto este 2019 a encabezar las portadas de los periódicos y a abrir las escaletas de todos los telediarios. El pasado 24 de octubre, los restos del dictador salían de su mausoleo. Sin honores militares, solo acompañado por su familia más cercana, en una ceremonia sobria retransmitida en directo, el féretro abandonaba el monumento de la dictadura. Una cripta en la que había compartido espacio con más de 30.000 víctimas de la Guerra Civil de ambos bandos.
El largo camino para ese momento de «reparación histórica» y «paso de gigante» para unos, y de «profanación» de un cadáver para otros, arrancó en 2007 cuando el expresidente Zapatero aprobó la llamada Ley de Memoria Histórica. Cuatro años más tarde, una comisión de expertos recomendaba exhumar a Franco del Valle porque era la única persona enterrada allí que no había muerto en la contienda. El PSOE, ya en la oposición, presentó varios iniciativas parlamentarias sin éxito.
No fue hasta la moción de censura de junio de 2018 y la llegada al poder de Sánchez cuando el proceso se acelera, ya que este se compromete a exhumar a Franco en poco tiempo, incluso antes de que llegaran las vacaciones de verano, aunque la operación y los trámites administrativos no eran tan fáciles como preveía.
Y Franco volvió a abrir el telediarioY Franco volvió a abrir el telediarioPara que el Gobierno tuviera luz verde hizo falta aprobar un decreto con una reforma exprés de la Ley de Memoria Histórica y emprender una ardua batalla legal con la familia que acabó casi un año y medio después con el visto bueno del Supremo (TS). Entre medias, la vicepresidenta, Carmen Calvo, tuvo que mediar con el Vaticano ante el rechazo reiterado del prior a facilitar la salida.
La familia también intentó hasta el último momento impedir la exhumación o, en su defecto, que fuera reinhumado en un panteón que tiene en propiedad en la cripta de la Catedral de la Almudena, y en el que está enterrada su hija Carmen. El Gobierno alegó motivos de seguridad y de orden público para que la tumba de Franco no acabara en el centro de Madrid, en una zona turística y repleta de visitantes.
No acabaron aquí los obstáculos, porque un juez de Madrid decretó ilegal el permiso de obra para la extracción de la lápida de mármol de 1.500 kilos que durante 44 años cubría la tumba del dictador.
Y Franco volvió a abrir el telediarioY Franco volvió a abrir el telediarioPese a que todavía no contaba con el beneplácito del TS, el Ejecutivo decidió fijar una fecha: el 10 de junio de este 2019. Pero tuvo que aplazarla ante la decisión del Alto Tribunal de suspender cautelarmente la extracción de los restos hasta que adoptara una decisión firme sobre el recurso de la familia.
Entre autos y apelaciones llegó el verano. Finalmente, el 24 de septiembre y en plena precampaña para el 10-N, el Supremo avaló la exhumación. El Ejecutivo se comprometió a alejar «lo más posible» el día del traslado, aunque se produjo apenas 15 días antes de los comicios, el 24 de octubre.
Ninguna encuesta consiguió aclarar si esto movilizaba el voto de izquierdas o azuzaba el de derechas. Salvo Vox, que habló de profanación y de «show electoral y necrófago» del PSOE, prácticamente ningún partido criticó abiertamente el traslado. Lo único cierto es que las elecciones arrojaron una espectacular subida de los de Abascal. 

El gran día

El Gobierno había planificado de forma minuciosa la operación. Dos helicópteros de las Fuerzas Armadas -uno de ellos de reserva- se encargarían del traslado de los restos hasta el cementerio de Mingorrubio, donde reposa su esposa, Carmen Polo. Se evitarían así posibles incidentes en el viaje hasta ese camposanto, situado muy cerca del Palacio de El Pardo, la que fuera residencia del dictador.
Y Franco volvió a abrir el telediarioY Franco volvió a abrir el telediarioLa familia intentó cubrir el féretro con una bandera preconstitucional, pero al igual que cualquier homenaje, no religioso, fue impedido por el Ejecutivo.
El ataúd salió del Valle de los Caídos a hombros de sus familiares, entre ellos Luis Alfonso de Borbón, pero sin himnos, marchas fúnebres ni salvas de artillería. Fue una imagen muy distinta a la de noviembre de 1975 pero que, como entonces, volvió a encabezar los noticiarios.
Desde ese día, los restos de Franco reposan en un panteón propiedad de Patrimonio del Estado, cerrado con llave, al que solo pueden acceder sus familiares y en el que ya no se le podrán hacer homenajes públicos.