Una escudera para Biden

M.R.Y. (SPC)
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El demócrata pretende hacer Historia con una compañera de fórmula que se pueda convertir en la primera vicepresidenta del país

Una escudera para Biden - Foto: CARLOS BARRIA

Hombre blanco de más de 50 años. Ese ha sido el perfil de la mayoría de presidentes de Estados Unidos. Y todos los candidatos para las elecciones del próximo 3 de noviembre -Donald Trump, por el Partido Republicano, y Joe Biden o Bernie Sanders en el lado demócrata (con más posibilidades para el primero)- cumplen esas características. El techo de cristal que intentó romper hace cuatro años Hillary Clinton sigue intacto. Ninguna mujer ocupará el Despacho Oval de la Casa Blanca hasta, por lo menos, otros cuatro año más. 
Sin embargo, Biden, que ya acompañó al que fue el primer afroamericano al frente del Gobierno en la Historia de EEUU, pretende firmar un nuevo capítulo en caso de ser elegido candidato de su partido en los comicios: intentar que una mujer se convierta por primera vez en vicepresidenta.
Consciente de que tiene que buscar a un compañero de fórmula idóneo para arrebatar a Trump el cargo, sabe que el voto femenino está al alza entre los demócratas y, por eso, ya ha planteado que una representante de ese sector de la población sea su número dos. 
Eso sí, dentro de la formación liberal, tendrá que saber elegir ante un amplio abanico de candidatas que, además, le haga ganar apoyos entre las minorías, los progresistas y los más jóvenes, los tres puntos más débiles del precandidato. Y, sobre todo, que consiga generar una ilusión que movilice al electorado.

 

Stacey Abrams

La favorita desconocida
Es la más desconocida a nivel internacional, pero la máxima candidata a ser la elegida por Biden para que le acompañe en la candidatura de noviembre.
Afroamericana de 46 años, representa mejor que nadie la revuelta popular del progresismo en los estados del Sur de EEUU, cada vez más partidarios del bando demócrata.
Además, configuraría una mezcla perfecta con el exvicepresidente: él, hombre blanco de avanzada edad y del ala más moderada, cuenta con un amplio apoyo entre los latinos, pero podría sumar a la población negra y más a la izquierda con esta aliada que aporta juventud y apoyos como el de Oprah Winfrey.

 

Kamala Harris

Una estrella emergente
Fue precandidata en estas primarias demócratas, aunque pronto abandonó la carrera y anunció su apoyo a Biden.
La senadora, de madre india y padre jamaicano, Harris, de 55 años, es una de las figuras emergentes del partido y podría ser un gran reclamo a la hora de cosechar votos entre las mujeres y las minorías. En su contra están los ataques que protagonizó durante la campaña a Biden por la cuestión racial. Un hecho que le aupó a la primera línea nacional, pero que le enfrentó con el que ahora podría ser su aliado.
Le avala su experiencia como fiscal general de California, pero el hándicap es, precisamente, el estado al que representa, donde los demócratas dan por hecho un triunfo fácil.

 

Hillary Clinton

El regreso esperado
Después de su fracaso en las presidenciales de 2016, Clinton prefirió apartarse de la línea política, pero recientmente ha vuelto para cargar contra Bernie Sanders y mostrar su apoyo a Biden. Un gesto que puede ser tomado como un primer paso para regresar a la batalla contra Donald Trump, aunque esta vez como número dos demócrata.
En su contra, haberse convertido en uno de los grandes fiascos del partido en las elecciones de hace cuatro años, cuando inesperadamente cayó ante Trump. A su favor, la experiencia a lo largo de su carrera y el hecho de haber trabajado mano a mano con Biden durante el Gobierno de Barack Obama.

 

Elizabeth Warren

El toque progresista
Sonaba con fuerza para convertirse en la sucesora de Hillary Clinton en la tarea de romper techos de cristal y permitir que una mujer se pusiese al frente del Gobierno de EEUU. Pero su coincidencia ideológica con Bernie Sanders, que recabó los apoyos del ala más progresista de los demócratas, le hizo dejar la carrera tras el supermartes. 
 

Michelle Obama

Un golpe de efecto
El efecto Obama está presente en estas primarias demócratas y Biden se aprovecha de haber sido vicepresidente del polítco afroamericano -uno de los mandatarios con mayor popularidad en la Historia del país- para cosechar los apoyos de los más indecisos.
Por eso mismo, si quiere dar un campanazo, la compañía de la exprimera dama -también con gran apoyo entre la población- sería el golpe de efecto perfecto.
Ya hubo quien especuló con que Michelle Obama podría seguir los pasos de Hillary Clinton y optar en un futuro cercano a ser candidata presidencial, pero ella misma aparcó esos rumores. Eso sí, no dijo nada sobre ser vicepresidenta...