Casado pide al Gobierno una dotación de personal planificada

SPC
-

La consejera de Sanidad garantiza que la Comunidad no tendría problemas a la hora de disponer de camas para pacientes graves en el caso de un rebrote porque "hemos demostrado lo que podemos hacer"

Verónica Casado. - Foto: Ical

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, pidió hoy al Ministerio de Sanidad que no solo se preocupe de las tasas de camas y de las unidades de cuidados intensivos (UCIs) a la hora de superar una fase en el proceso de recuperación de la normalidad tras la incidencia de la pandemia por el covid-19, sino que tenga en cuenta “más indicadores” como el de la dotación personal que sería necesario para que ésta se lleve a cabo de una manera “planificada y organizada”. 

Durante su comparecencia diaria para informar sobre la situación de la pandemia del covid-19 en Castilla y León, Casado insistió a la hora de reclamar “más indicadores” en el caso de que se produzca un rebrote del virus para que se pueda hacer una organización “no solo contando con la magnífica profesionalidad de los sanitarios” y que vaya más allá de la capacidad de llegar a duplicar las ucis. 

En cuanto al número de camas y la propuesta que recoge el Gobierno de fijar un ratio de entre 1,5 y dos el número de camas para enfermos críticos por cada 10.000 habitantes, Casado garantizó que Castilla y León no tendría problema en el caso de que haya un rebrote. “Hemos demostrado lo que podemos hacer” aunque apostilló que habrá que seguir hablando con el Ministerio de Sanidad de indicadores. En este sentido, recalcó en declaraciones recogidas por Ical que el número de profesionales es “un indicador clave” en el que también requieren de unos estándares para saber “si estamos bien o si no es correcto lo que nos están pidiendo y estamos ofertando”. 

También insistió en que la Comunidad está “bastante más preparada” que hace un par de meses en cuanto al número de camas para pacientes graves “para que no nos vuelva a pasar lo que pasó”, señaló. De cualquier forma, puntualizó que a día de hoy se tiene la capacidad para detectar la enfermedad “rápido” y mantener a los enfermos en su domicilio. En el caso de que fuera necesario, se podría “volver a hacer lo que hemos hecho” algo que Casado dijo que no se desea porque “no es algo que podríamos admitir como normal”. 

A día de hoy cifró en 216 las camas UCI con las que se cuenta en la actualidad en los hospitales de Castilla y León, cuando la cobertura previa a la infección era de en torno a un 70 por ciento. “Generalmente durante 2019 la ocupación media era de 148”, explicó Casado, quien aclaró que fueron 532 las camas UCI que se llegaron a plantear aunque la UCI extendida tuvo una capacidad máxima de 456 camas, de las que se utilizaron 447. 

Por ello, y atendiendo a los ratios del Ministerio, Casado recalcó que “cubrimos perfectamente” ya que habría que llegar a 347 (en el caso de multiplicar la capacidad por 1,5) o de 462 (si se multiplicase por dos), una situación que se daría también en todas las provincias. 

“El problema no está en las UCIs, está en las camas que no son UCIs”, insistió la consejera de Sanidad, que criticó que el Gobierno reclama que se tenga una disponibilidad de hasta 9.248 camas como máximo, lo que supone una diferencia de casi 3.000 respecto a las máximas habilitadas por la Comunidad, que fue de unas 7.500. “Eso en una Comunidad es inviable”, denunció Casado que recordó que no hay ningún estudio de expertos que avale este incremento incluso en una situación de pandemia, además de que en Castilla y León no se alcanzó la capacidad máxima habilitada “ni en los peores momentos”, sentenció.